Narra Adrián
Había sido un día realmente largo, estaba cansado y solo... Es en estos momentos en los que quiero que todo desaparezca y poder estar al fin al lado de mi esposa y de nuestro hijo. Tengo los papeles en mis manos, los últimos papeles que me dió Carolina y que ya tienen su firma... Los leo y realmente no estoy de acuerdo en muchas cosas, como el hecho de que ella no quiera recibir nada de lo que adquirimos en nuestro matrimonio... Ninguno de los dos necesita, pero es algo tan nuestro... La casa que compramos juntos (que no logramos habitarla), los carros, la decoración de nuestra casa, las casas de campo, la casa frente a la playa... Carolina y yo planeamos tantas cosas, que me causa dolor pensar en ello.
- Pensar demasiado solo hace que el corazón se altere y la mente tome decisiones bruscas- dijo una mujer a mi lado, yo estaba en un parque en el que podía observar el pequeño lago frente a mi, yo la miré y realmente no la conocía, pero al mismo tiempo me dió una sensación de confianza-
- ¿Y tú eres?- pregunté curioso, ella me miró y sonrió -
- Alguien que le encantan las historias con finales felices- dijo mirando al horizonte- Te he estado observando desde hace un tiempo- señaló un árbol cerca - Tienes una mirada de profunda tristeza y conozco ese tipo de tristeza... - me miró - Solo debe ser por un ella o un él - dijo tranquila-
- Un ella- dije mirando al horizonte pero aún curioso por esta persona-
- Bueno, sea cual sea el problema... Seguramente tiene solución - dijo mirándome nuevamente- Todas las relaciones humanas, son complicadas...- dijo tomando de una botella con agua, yo tomé de la mía -
- Es complejo-
- Todos decimos eso cuando realmente no lo es o no queremos aceptar la solución - dijo segura, yo asentí -
- El problema no somos nosotros, es el exterior- dije seguro, ella sonrió -
- ¿Y tú estás preocupado por eso?- preguntó incrédula -
- Es más complicado de lo que parece... - dije mirándole, ella asintió yo se sentó a mi lado- Mi madre me abandonó cuando yo tenía 2 años- dijo mirando al horizonte- De mi padre, nunca supe nada... Nunca lo conocí y realmente no lo juzgo, si yo hubiese estado con una loca como ella, seguramente habría salido huyendo- dijo mientras me miraba atentamente, yo sonreí incrédulo -
- Parece que hay mujeres que no merecen el título de madres- dije mirando mi botella-
- Pensé que iba a estar mejor cuando la conociera, pero cuando por fin apareció en mi vida, me vendió como mercancía barata, después de hacerme el suficiente daño como para que yo no pudiese huir- la miré -
- Me quemó después de contratar a unos hombres para que me dieran una paliza que me dejó tres días sin poder moverme... Me mantuvo en cautiverio mostrándome como una mercancía barata a hombres de todo tipo-dijo mirando un punto fijo y con ojos vidriosos- Estúpidamente, el único que me compró, fue el padre de mi esposo, al ver el sufrimiento en mis ojos - dijo sonriendo con resentimiento-
- ¿Al padre de su esposo?- ella sonrió-
- Al principio fue un infierno... Mi esposo pensaba lo peor de mí, pero con el tiempo, nos fuimos enamorando y realmente no es el ogro con el que yo pensé estar relacionada - dijo sonriendo- Odié y odiaré a mi madre toda la vida por el daño que me causó, pero también agradezco el hecho de que gracias a su estúpida ambición, conocí al amor de mi vida, con el que ahora tengo una hermosa familia- dijo sonriendo, yo le miré... Sus ojos son del mismo color de los míos, a decir verdad, esta chica me recuerda a la mujer que más odio en la tierra pero también me recuerda a el hombre que entregó todo por mi-
- Parece que no tuvimos suerte con nuestras madres- dije sonriendo con ironía, ella me miró - La mujer que me trajo al mundo, es el demonio hecha humana... - la miré - es la causante de que esté considerando seriamente, dejar a mi familia- dije suspirando y con el pensamiento enredado -
- ¿Tu familia?-preguntó curiosa, yo asentí y mostré mi mano en la que se encontraba puesto mi anillo de matrimonio - Casado- yo asentí -
- Y a espera de nuestro primer hijo- dije tomando de mi botella de agua-
- Espera... ¿Te piensas alejar de tu familia, por tu madre?- yo la miré curioso, ella sonaba molesta -
- No quiero seguir colocando en peligro a mi esposa y a mi hijo- dije serio, ella negó - Sé los alcances de esa mujer... Me causó muchísimo daño, me hizo odiar a las mujeres por mucho tiempo... Hasta que conocí a mi esposa - sonreí -
- ¿Qué te hace pensar que si te separas de tu familia, ella no aprovechará eso para dañarte más?- preguntó curiosa, yo la miré -
- Que si no están conmigo, ella no los tomará como parte importante para mí - dije seguro, ella negó -
- La gente mala, ataca por el lugar más doloroso... Que no estés con ellos, solo te hará más desdichado y los colocará a ellos en un peligro eminentemente... Todos con la guardia abajo, no puede existir una mejor oportunidad - dijo seria-
- Pero... - ella negó -
- Analizalo... Esa mujer te hizo tanto daño para satisfacer su necesidad de dolor en los demás, que te marcó... ¿Qué le falta para hacerte sufrir más? - la miré - exacto, quitarte lo que más deseas... Ella no se confirmará con el hecho de que solo sufras por una separación porque si tu la amas y ella te ama, no sentirían el dolor de la indiferencia, del maltrato, de la competencia...- dijo analizando- pero si los mata a ellos- me miró negando- eso te destruiría y te dejaría con la guardia abajo- dijo tocando su mejilla- lo que finalmente le daría la oportunidad de volver para terminar con un sufrimiento mayor que al fin satisfaga su deseo de maldad- dijo sería, yo asentí porque tenía razón desde el punto en el que lo estaba colocando-