Narra Alejandro
Estaba recogiendo la mesa, cuando escucho a mi esposa, reaccionar a algo que le dijeron en la llamada. Ella estaba en el lobby pero pude escucharla... Misteriosamente, bajó la voz así que me acerqué para oirla... No es por no respetar su privacidad... Solo me llamó la atención cuando accidentalmente puso el teléfono en altavoz y Sam dijo que yo no me podía enterar... ¿De qué no me podía enterar? Al terminar la llamada, se giró, sorprendiéndose al verme detrás suyo.
- Mi amor..- dijo nerviosa-
- ¿De qué no me puedo enterar?- pregunté serio, ella empezó a reír con nervios-
- De nada, mi amor... - yo la miré con una ceja levantada esperando su respuesta- Es que...- la seguía mirando, así que finalmente suspiró- Odio que me conozcas tan bien- dijo rodando los ojos, yo sonreí de medio lado- pero no debo ser yo, quien te lo diga- dijo mirándome con arrepentimiento, lo que me confundió más-
- ¿Quién se supone que debe decírmelo?- pregunté curioso, ella negó-
- Ya lo sabrás- dijo abrazándome, yo suspiré-
- ¿Por qué tengo la sensación de que esto está relacionado con mis hermanas y que no me gustará?- ella me abrazó más fuerte- Vamos a descansar, cariño... - dije besando cortamente sus labios-
Narra Adrián
Estaba muy desconcentrado en el trabajo, no podía dejar de pensar en Carolina... Extraño a mi esposa y me odio por haberle causado tanto dolor... Mi niña bonita... Lo siento... Estaba tan sumido en mis pensamientos que no me di cuenta de que Alejandro estaba llamándome.
- Adrián- dijo mirándome curioso, yo le miré-
- ¿Si?- pregunté mirándole un poco desubicado-
- Te preguntaba si sabes si le pasa algo a Carolina... Esta mañana no ha salido y he llamado a su puerta pero no salía... Su mayordomo me dijo que había dado órdenes para que nadie la molestara- dijo preocupado, yo cerré mis ojos y tomé el valor de decirle- Mi princesa está sufriendo por mi culpa- dije tratando de soportar las lágrimas, el me miró confundido-
- ¿Tu culpa?- preguntó serio, yo asentí y empecé a contarle todo, el iba cambiando sus gestos y se notaba molesto, muy molesto... Cuando le dije que la mujer con la que había aparecido en el hotel, había quedado embarazada, se enfureció tanto que golpeó una caneca que estaba cerca a nosotros- Maldita sea- dijo enojado- Le rompiste el corazón en mil pedazos...- dijo mirándome con decepción- Te lo dije... ¡Te advertí que si ibas a cortejar a mi hermana, no la hicieras sufrir!- dijo gritándome en un tono moderado... Sé que se está controlando para no partirme la cara, como me lo merezco- Si no la querías, la hubieses dejado, nosotros la hubiésemos ayudado a salir adelante.. No tenías que lastimarla- dijo dejando salir una lágrima de uno de sus ojos-
- La amo, Alejandro... Amo a tu hermana más que a mi mismo - dije seguro y sin dudarlo pero desecho por dentro-
- La traicionaste.. La engañaste ¿Y me vienes a decir que eso es amor?- preguntó riendo irónicamente- ¿Qué me vas a decir?¿Que fue accidental?¿Que no sabías que la estabas dañando?¿Que como no recordabas no había pasado? Dime, ¿Por qué te casaste con ella si no la querías? ¡¿Por qué la hiciste amarte si no ibas a ser lo suficientemente hombre para ella?!- dijo totalmente enojado -¿Qué me dirás? ¿Que te ganaron más las ganas de estar con otra?- dijo serio y con ira en su voz- Tal vez tu definición de amor, no sea suficiente y agradece que no te rompo la cara, por respeto a lo que todavía quedaba de amistad y por las sonrisas que le sacaste a mi hermana, antes de engañarla con otra... Solo te digo, no te quiero ver cerca de ella.. No permitiré que le hagas daño, nuevamente- dijo retirándose enojado, yo me senté y empecé a llorar como un niño... Sé que tiene razón... Tal vez no sea suficiente para Carolina, pero aún así, no me puedo permitir perderla... Mejoraré por ella-
Narra Sebastián
Estaba en mi oficina cuando recibo una llamada de mi esposa, inmediatamente sonreí... Esta mujer logra hacerme soñar con una sola mirada. Sin embargo, no era natural que ella me llamara en horario de trabajo a menos que fuese una emergencia.
- Amor...- respondí curioso- ¿Cómo estás, pequeña?- al fondo, escucha un llanto-
- Alejandro se enteró- dijo nerviosa, yo estaba confundido ¿De qué se había enterado?-
- ¿De qué se enteró?- pregunté curioso-
- Mi amor... Después te explico, por favor, busca a Adrián y mira si están juntos- dijo nerviosa, yo estaba realmente confundido, pero me levanté y miré por la ventana, a lo lejos vi a Adrián pero el estaba solo, sin Alejandro-
- No, pequeña... Adrián está solo- dije seguro... Hoy Adrián había tenido misión de apoyo acá en la base, así que por eso sabía que el estaba hoy aquí. Después de respirar profundo, se despidió y colgó sin explicarme nada aún... Miré nuevamente por la ventana y a lo lejos, pude divisar a Adrián, tocando su rostro como gesto de preocupación. Se veía devastado así que decidí ir con él. Al llegar, lo encuentro llorando como un niño pequeño, lo que realmente me confunde- Si quieres seguir llorando, debes hidratarte - el levantó la mirada y estaba realmente mal, yo suspiré y me senté a su lado, pasándole una botella de agua - el matrimonio, puede resultar difícil en algunas ocasiones- dije tratando de darle ánimos-
- Le fui infiel- dijo devastado, yo le miré sorprendido pero haciendo uso de mis recuerdos-
- Fue la noche que te iban a hacer la despedida de soltero ¿No?- dije suspirando, el asintió derrotado-
- Debí haberte hecho caso esa noche- dijo sin poder retener las lágrimas, así que inclinó su cabeza hacia abajo, para tratar de ocultarlas-
- Ya no se puede hacer nada... - Me quedé pensando- ¿La dejaste de amar?- pregunté mirando al horizonte, el negó-
- La amo tanto, que no puedo aceptar seguir mi vida sin ella- dijo seguro, yo asentí-
- No te puedo juzgar, Adrián...- el me miró- Todos cometemos errores, errores que pueden costarnos mucho..- suspiré- No entiendo la razón por la que la engañaste con otra mujer... Pero es el lamentable precio que debes pagar por ese error- dije tranquilo, el negó-
- No puedo, Sebastián... No puedo perderla- dijo con la voz rota-
- Adrián... No puedo decirte lo que debes hacer, pero si quieres recuperarla, debes arreglar este asunto- dije seguro- Conozco la terquedad de las hermanas O'conner... No la tendrás fácil - dije sincero y recordando la forma de actuar de las hermanas frente a los problemas-
- Lo sé... Lo sé y me avergüenzo de mi mismo... De haberle fallado a mi princesa- dijo mirando el horizonte-
- El hecho de que Alejandro se haya enterado, te coloca la situación más difícil... No permitirá que te acerques- agregué y no para torturarlo, sino para que el entienda a lo que se está enfrentando-