Capitulo 5

1048 Words
Narra Sam Anna y yo, nos encontrábamos en una reunión de trabajo en mi casa... aprovechamos para hablar un poco de todo... De los niños, del trabajo de la base, de la vida de casada... En fin, un poco de todo. Estábamos recordando un suceso chistoso hasta que vimos a Carolina viéndonos desde el marco de la puerta... Había entrado muy alterada y triste... Bañada en lágrimas, ambas nos pusimos de pie- -¿Qué pasó?- preguntamos al unísono, ella no respondía, solo se limitó a dejar salir su dolor, nosotras la abrazamos hasta que ella se sintiera en condiciones de hablar- - Tranquila, mana... Tranquila- dije tratando de calmar su estado, ella negó - - Soy una idiota, soy una estúpida por confiar así... ¿Cómo me pudo hacer esto?- decía en medio de lágrimas. Anna y yo, estábamos muy confundidas, así que la hice mirarme- - Mana, ¿Qué pasó?- pregunté preocupada. Después de tomar una bocanada de aire, empezó a relatar todo lo que había pasado, les juro que mi ira se incrementaba con cada palabra que salía de su boca- - Lo voy a matar- dije enojada y Anna asintió de acuerdo- - ¿A quien matarán?- preguntó mi esposo, llegando a la sala... Acababa de llegar del trabajo y venía si riente como solo el sabía serlo, pero al ver a Carolina, entendió que no era buen momento así que se retiró, dejandonos sola nuevamente- - ¿Qué piensas hacer?- pregunté insegura de su respuesta y la verdad, nos dejó sorprendidas a todas con su respuesta - Narra Carolina - Me voy a divorciar- dije segura pero con el corazón destrozado, Anna y Sam me miraron sorprendidas- - Te apoyaremos en lo que decidas, Caro... Pero ¿Estás segura que eso es lo que quieres?- preguntó Anna y yo asentí - - Ambos sabíamos que el día que el me fuese infiel, se acabaría todo porque es lo único con lo que no puedo vivir- dije llorando- ¿Cómo se supone que confíe en él después de esto?- pregunté ahogándome en mi propio dolor, ambas se miraron y negaron- Me iré... Dejaré los papeles firmados y me iré lejos-dije limpiando mis lágrimas - - Caro, no... No creo que eso sea bueno... Aquí nos tienes a todos- dijo Sam, mirándome fijamente- - Lo sé... Pero no puedo vivir estando tan cerca y tan lejos de él - dije llorando- Lo amo, lo amo tanto, maldita sea... No puedo olvidarme de él si no colocó distancia de por medio- dije rompiendome por milésima vez, Sam asintió - - Está bien... Me iré contigo un tiempo- dijo segura y yo negué - - No... Tienes a los niños y mi cuñado no tiene que pagar las culpas de otras personas... Todo te necesitan aquí...- las miré a ambas- no se preocupen, estaré bien - dije tratando de sonreír - Mi mundo se vino abajo pero ustedes deben seguir persiguiendo su felicidad al lado de sus familias- dije mirandolas a ambas, ellas me abrazaron - Después de eso, decidí irme a casa... Mientras caminaba, me encontré con Alejandro y supe que mi dia se había complicado más - - Mi princesa - me saludó con un beso en la frente- ¿Cómo estás?- preguntó sonriente. Yo tenía un nudo en la garganta pero aún así, me obligué a responder- - Bien, mi cielo... ¿Y tú?- pregunté de regreso. El me mostró unas bolsas que llevaba en las manos- - Haciendo mandados, pero bien - dijo sonriendo... De pronto, me miró curioso... Oh no...- A propósito ¿Dónde está Adrián? - preguntó y yo no supe que responder - - Mmm sinceramente no sé - dije tranquila o al menos, eso intentaba. El me miró detalladamente - acabo de venir de la casa de Sam, así que supongo que ya debe estar en casa- el asintió nada convencido - - ¿Quieres pasar a cenar con nosotros?- preguntó y yo negué - - Gracias, mi cielo... Pero debo descansar, ya cené así que no te preocupes, el asintió lentamente- Después de despedirme con un beso en su mejilla, me dispuse a caminar. No obstante, el me habló estando aún de espaldas. - Caro... - dijo llamándome, yo giré - ¿Sabes que puedes contar conmigo y contarme cualquier cosa, Cierto?- yo asentí, reteniendo las lágrimas contenidas - Al llegar a casa, no pude seguir conteniéndome, estaba destrozada y era inevitable negarlo. Miré mi rostro en el espejo, estaba hecha un desastre... Mis ojos se veían cansados e hinchados y ni hablar de como me siento en estos momentos porque realmente siento que una parte de mi, ha quedado completamente rota. Estaba por irme a la cama cuando siento unos golpes en la puerta de mi dormitorio. - Mi amor...- No necesitaba verle el rostro para saber de quien se trataba - Mi vida... Por favor... Hablemos- dice con la voz rota al otro lado de la puerta, yo no respondo- Mi amor... Por favor...- dice rogando- Sé que estás despierta- dijo suspirando- - No tenemos más nada de qué hablar, Adrián... Por favor, retírate de mi casa- dije tratando de soportar el nudo en mi garganta- - Mi amor...- dijo llorando- - Ya te dije que no me llames así- dije dejando salir nuevamente las lágrimas- Vete, por favor- dije devastada- - Carolina... Sé que estás enojada, sé que estás decepcionada... Créeme que yo también estoy decepcionado de mi... Acepto tu enojo y tu odio hacia mí en estos momentos, pero amor... Por favor, no nos divorciemos... Carolina, te amo... Te amo, maldita sea...- lloraba tal como lo hace un niño pequeño- No quiero separarme de ti- dijo seguro- - Vete, Adrián... No quiero verte más- dije enojada pero destrozada- Mañana enviaré los papeles del divorcio... Más vale que te acostumbres a la idea... En poco tiempo, ya no seré... Ya no seré tu esposa...- ¿Pueden unas simples palabras romperte tanto el corazón? porque lo que acabo de decir, ha terminado de acabar conmigo- - No firmaré- dijo seguro- No quiero, no puedo resignarme a estar sin ti- dijo pronunciando las palabras con dificultad- - Si no firmas, solicitaré una demanda de divorcio- dije tratando de sacar el valor de alguna parte de mi cuerpo-
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD