Narra Carolina
Después de una semana llena de momentos realmente mágicos, llegó el momento de volver a casa... Por una parte, no quería volver pues al llegar, sabíamos que ambos debíamos volver a nuestra rutina laboral. Sin embargo, otra parte de mí, quería volver a casa... Ya extrañaba a mis hermanos y sobrinos... También a mis padres...
íbamos en el avión privado de mi empresa pues quería privacidad, esta vez. Adrián estaba muy pensativo hoy... Casi que igual al día de la boda, yo fruncí el ceño... Definitivamente no era por el trabajo porque realmente estos días ha estado alejado de todo y me consta... Pero entonces ¿Qué es?
- Adrián...- le llamé, el me miró- ¿Pasa algo?- el me miró confundido-
- ¿Por qué lo preguntas?- preguntó de regreso, yo me acomodé en el asiento-
- Te noto distraído - dije segura, el suspiró-
- No es nada... Cosas del trabajo- dijo serio, yo lo miré curiosa pero no insistí... Sé que me está mintiendo, lo que no sé es la razón por la que lo está haciendo, no dije nada y me dediqué a mirar por la ventana, el suspiró- Caro- no le miré- Caro, amor...- tampoco le miré y el volvió a suspirar- ¿Estás enojada?- yo suspiré y asentí-
- Mira, no quiero empezar una discusión contigo, te seré sincera... Estoy enojada porque te conozco lo suficiente para saber que me estás mintiendo y aunque no sé el motivo, respeto tu silencio- dije sincera, el me miró con un ápice de sorpresa pero no dijo nada, solo asintió... Después de varios minutos en los que solo me miraba mientras yo miraba por la ventana, el suspiró-
- Amor... No quiero que estemos peleados... Luchamos mucho tiempo para llegar a donde estamos hoy- dijo preocupado, yo suspiré-
- No estamos peleados, solo yo estoy enojada- dije seria, el asintió-
- Lo sé, pero no quiero que sea así... En un par de horas, me toca ir a la base y separarnos por unos días... No quiero que las cosas sean así - dijo mirándome con un ápice de disculpa-
- Está bien, Adrián... Pero no dejaré pasar esto por alto... No me siento a gusto con esta situación y realmente espero... Realmente espero, Adrián, que el motivo de tus nervios no sea algo que nos pueda dañar nuestro matrimonio - dije segura, el se puso más nervioso si es que eso era posible y solo asintió -
Después de aterrizar, el se fue a la base y yo me quedé en casa, desempacando... Después de ello, salí a correr un rato, pasé por la casa de Sam para visitar a mis sobrinos y contarle los últimos sucesos... Necesitaba un consejo de mi hermana.
- Caro... Realmente no sé qué decirte... - dijo pensativa- Estoy segura de que es algo que realmente le preocupa y obviamente no es por la base por lo que debe estar relacionado a asuntos personales y bueno, teniendo en cuenta la reacción de el en el avión, creo que si puede estar relacionado a algo que puede generar mucho dolor- dijo sincera- ahora... Si me pides un consejo como casada, dale tiempo... En muchas ocasiones, malinterpreté las acciones de Sebastián y estoy segura que si hubiese sido un poco más madura, hubiésemos evitado tantos disgustos- dijo pensativa-
- Amor... - se escuchó desde la puerta, era Sebastián llamando a mi herman-
- Aquí - contestó ella. El se aproximó a nosotras y nos saludó, sentándose al lado de su esposa después de darle un pequeño beso en los labios-
- ¿Cómo va tu vida de casada, Cu?- si... ahora me dice así, que es una mala reducción de "cuñada"-
- Bueno, no es fácil - dije riendo a lo que el frunció el ceño -
- Efectivamente, pero no hay nada que no se pueda arreglar cuando existe amor y confianza - dijo sonriendo mientras veía a su esposa, yo sonreí... Me encanta que mi hermana sea feliz junto a Sebastián -
- Lo sé... Supongo que me falta un poquito de experiencia - dije riendo, ellos asintieron pero mi hermana se veía pensativa- Bueno, creo que es hora de irme- dije levantándome del sofá y despidiéndome de ellos-
- Recuerda lo que te dije - dijo Sam mirándome, yo asentí y me marché a casa-
Narra Sam
- ¿Le pasa algo a Caro? la vi muy desconectada - dijo Sebastián mientras me abrazaba por la espalda, yo asentí -
- Creo que Adrián guarda un secreto y tengo el presentimiento de que no es nada bueno- dije segura, el besó mi mejilla-
- No entiendo... No ha tenido trabajo en la base por lo mismo, para que pudiese estar tranquilo en su luna de miel- dijo curioso- aunque...- dijo pensando, yo le miré -
- ¿Aunque...?- le animé a seguir hablando, el negó -
- Espero que no esté relacionado a lo que estoy pensando porque entonces si podría ser un detonante- dijo seguro, yo le miré más curiosa y cuando el me miró, negó y besó mi frente- Vamos, cariño... Hay que descansar- dijo tomando mi mano y no quise insistir en que me contará porque no sé si sea bueno que yo lo sepa... -
Narra Carolina
Al llegar a casa, tuve la sensación de que alguien me seguía, así que respiré una vez que estuve dentro de mi casa. Justo en ese momento, llega un mensaje a mi celular.
"Buenas noches, mi amor... De verdad discúlpame por no estar presente en nuestra casa... Espero regresar pronto y explicarte algunas cosas... No olvides que te amo... Besos, tu esposo"
Yo seguía enojada con él pero no pude evitar sonreír ante la dulzura de sus últimas palabras. No obstante, no pude estar tranquila cuando dijo que debía explicarme algunas cosas...
Día siguiente
Había despertado de muy buen humor... Hoy me levanté con ganas de hacer ejercicio así que salí un rato a correr. Al llegar, tomé un baño después de reposar y fui a mi estudio para adelantar el trabajo que tenía pendiente cuando siento que tocan la puerta, después de un adelante, enteraron... Se trataba del señor Darlyan, mi mayordomo.
- Señora... Hay una joven que solicita su presencia - dijo formal, yo le miré y asentí extrañada-
- Por favor, Darlyan, hágala pasar al estudio, yo iré en un momento - el asintió y se marchó... Yo terminé de organizar unos documentos y bajé -
Al llegar, pude visualizar a una joven de no más de 20 años... Con tez morena y unos bonitos ojos café... su cabello llegaba hasta su cintura y sus rasgos eran finos.
- Buenos días - dije ingresando al estudio-
- Buenos días... ¿Es usted la esposa del teniente Sallow?- yo la miré extrañada y asentí, ella suspiró - Mucho gusto... Soy Selene - dijo apenada, yo asentí, animandola a hablar-
- Cuénteme, ¿En qué puedo ayudarla?- pregunté -
- Verá... Necesito decirle algo y realmente no sé cómo se lo vaya a tomar - dijo tímida, yo fruncí más el ceño... Esto no me causa confianza... Ella suspiró y habló - Estoy esperando un hijo de su esposo- justo al escuchar esas palabras, mi mundo se derrumbó completamente... Estaba en shock y no podía reaccionar... Ella bajó la mirada triste y después de tomar un poco de aire, me miró para continuar- Nos conocimos en un bar... Habían varios militares y yo estaba trabajando como mesera ese día - dijo segura- me habían encomendado un tipo de bebida especial porque se estaba celebrando una despedida de solteros de uno de los militares que se casaba pronto - dijo recordando- Ese día, no sé muy bien qué pasó... Lo último que recuerdo fue haber tomado un vaso con agua que me había dado mi jefe y de pronto me sentí mareada... Amanecí en un cuarto, desnuda... Con su esposo al lado- dijo mirándome y estaba tratando de contener mis lágrimas pero no podía hablar porque tenía un nudo en la garganta-
- ¿Cómo? - rompí - ¿cómo es posible?- pregunté con mi respiración entrecortada-
- Sé que es difícil creer, yo también me niego a creerlo pero es cierto... Estoy embarazada de 18 semanas- dijo apenada, yo asentí totalmente destrozada- Lamento mucho ser yo la que le de esta noticia tan dolorosa, tampoco es fácil para mí... Mis padres me corrieron de la casa- empieza a llorar - me corrieron del trabajo y apesar de todo, quiero pensar que todo estará bien... Voy a salir de esta situación pero no tengo los recursos para que me vea un médico y no sé si mi bebé está bien... Estoy muy preocupada - dijo con voz desesperada acompañada de lágrimas, yo no sabía cómo reaccionar-