Todos guardan silencio y aunque mi padre y Dante desean externar su opinión, se obligan a guardar silencio, debido a lo que sucedió hace algunos días. —¿Estás segura? —me cuestiona mi nana con evidente preocupación. —Estoy segura. —No quiero que suceda lo de la última vez —expresa con sus ojitos brillando. —¿Qué sucedió? —pregunta mi padre, mirándonos a mi nana y a mí. —Nada malo papá, no debes de preocuparte. Te aseguro que esta vez será diferente —le prometo a mi nana en un intento por tranquilizarla. Después de que mi padre se comunica con nuestros abogados, todos bajamos al restaurante del resort a cenar algo y cuando Luca vuelve a quedarse dormido en los brazos de Dante decidimos subir a nuestras habitaciones para descansar. Al día siguiente me pongo un vestido suelto en color

