Con los nervios de punta debido a su repentina aparición no me queda más remedio que aceptar hablar con él, sería una idiotez de mi parte exponerme ante un despido injustificado, precisamente ahora que acabo de tomar mi cargo. —¿Cuál es tu inquietud? Si es sobre tu contratación, no debes preocuparte por ello, sé separar lo laboral de lo que sucedió entre nosotros hace unos días —sentencio con seguridad. —Querrás decir de lo sex.ual Clarisse, llámalo como es. —Sí y es algo que no volverá a suceder, ese día estaba ebria y fue un error de mi parte meterme con alguien tan joven como tú, además ahora trabajaremos juntos y lo mejor es mantener una buena relación laboral. —No sé por qué no me sorprende que me digas eso, en cuanto me viste allá abajo casi te desmayas y que yo recuerde ese día

