En el colegio School Newton.
Había llegado una moto, justo hay un chico de 25 años que se baja de ella, con su casaca de cuero, aquel chico es muy guapo.
Chico, —"Justo llegué a la salida"—(murmura)
En ese instante las alumnas de quinto año ya están saliendo, justo lo mira a ese chico y se ríe, hasta lo coquetea además son jóvenes, además está esperando a alguien que es su pariente.
Chica, —¿Quién será?, ¿A quien le estará recogiendo?—
Chica 2, —Amiga es un viejo—
Chica 3, —Me gusta su moto—
Chica, —Envidia, amigas—
Chica 2, —Ahi está mi auto, con mi chófer, aquello es peligroso—
Chica 3, —El mío ya llegó, cuidense amigas—
Todo aquello lo miraba además ya está para salir del colegio para ir a una universidad y ser profesionales además es la meta de sus padres.
En el pasillo del colegio.
Lorena caminaba tan rápido para no encontrarse con el fastidioso de Francisco, y sin darse cuenta pasa por alguien que en un futuro será la razón de su tristeza.
Este chico aún cursa sexto de primaria, y la ver pasar aunque aún no sabe que en un tiempo se uniera a ella, aquel joven es Mario Ore.
Francisco, —LORENA ESPERA—
Chico, —Pavo, ¿Dónde vas?—
Gabriela, —Seguro que ya llegó mi limosina—
Olenka, —Vamos al comedor—
Hannah, —Si vamos, Gabriela—
Fue ahí que las chicas se apartaron de los chicos, todos aquellos que se fueron a la entrada del colegio y así irse a sus casas.
Aunque Lorena escuchaba a aquel chico jodiendo a ella, no le hacía caso, además ya había salido del colegio.
De lejos ve a un chico al lado de su moto, es nada menos que su primo hijo de tío Germán, aunque en la vida es su hermano, y su sobrino cuando ella ya sabe la verdad.
Camina hacia su primo para sorprenderlo, Kevin Martinez estaba ahí parado con su moto, aunque las chicas de 5 grado de secundaria lo miraban, quien diría que tiene jale con las menores.
Lorena, —¡Hola primo!—
Kevin, —¿Hola primo?, eres mi tía—
Lorena, —Aquello es muy viejo, primo—
Kevin, —Jajaja, lo bueno es que por fin saliste del colegio—
Lorena, —Claro, a todas te gusta—
Kevin, —Ademas veo que aquí hay lindas chicas—
Lorena, —Son menores, vámonos—
Kevin, —Ponte el casco, no quiero que mi abuela me grite—
Lorena, —Si, ya mañana se va a casar Ximena, y tio anda molesto—
Kevin, —Jajaja y eso, mi padre siempre se cree perfecto—
—Ademas no es tu tío, es tú hermano, ¿Que pasa Lorena?—
Lorena, —Claro, además Carlos y César ya están grandes—
Kevin, —Si, tus (se quedó callado) tus sobrinos—
Lorena, —Si, mis sobrinos—
Kevin, —Ese chico te mira mucho—
Lorena, —(volteó) Vámonos es de mi salón—
Kevin, —¿Por qué se ríe?, ¿Lorena?—
Lorena, —Es que él, me jaló y me rompió la blusa—
Kevin, —Qué mierda hizo, ahora verá—
Lorena, —¡No!, tu eres mayor y él menor, podría ir a prisión, solo vámonos, ¡Por favor!—
Kevin, —Prima, nosotros siempre te vamos a proteger, pero no me mientas—
Lorena, —Solo quiero que no digas a nadie lo que te dije—
Kevin, —¡Ponte el casco!, y vámonos—
Ambos subieron en la moto y se fueron, aunque Kevin le dirá a sus primos más menores para que sea defendida Lorena.
Francisco, —Lastima que se fue mi presa—
Chico, —Si primo, acaso no me esperaste—
Francisco, —Ya pues Fernando, otra vez—
Fernando, —Igual cómo siempre, acuérdate que nuestro tío saldrá de prisión—
Francisco, —Y acaso es mi lío—
Fernando, —Nuestra prima Alejandra estará ahi—
Francisco, —Solo es una niña—
Fernando, —Si, pero es nuestro deber—
Francisco, —A mi, no me interesa, sea quien es—
Fernando, —Alejandra tiene solo 12 años, no es tan menor—
Francisco, —Ya tengo 15 años, ya vamos—
Fernando, —Espera que venga el carro de la familia, además nuestra abuela nos esperan—
Francisco, —Tal vez yo, además soy millonario—
Fernando, —Mi padre no lo será, pero tiene dedicación y educación no como otros—
En unas cuadras un auto muy hermoso se estaba acercando al colegio para recoger a los dos jóvenes.
Un carro muy elegante apareció en ese instante y los dos muchachos subieron en aquel auto. Así se fueron los primos en el auto de la familia Bravo.
Chófer, —Suba jóvenes Bravo, su abuela Leonor Cuadro lo espera—
Francisco, —Sube Fernando, aquel naco nos habla—
Fernando, —No se preocupe, el primo Francisco, respeta a los trabajadores—
Francisco, —Jajaja, mi primo siempre es humilde—
Fernando ya no siguió el juego de su primo, solo se sentó cerca a la ventana, cuando arranco el auto había pasado al lado de una moto, justo una chica muy bonita estaba ahí sentada al lado del chico.
Cuando Kevin, estaba pensando que hacer sobre el asunto que le pasó a su pequeña prima, aunque nadie le dice que su madre es Luisa.
Kevin, —Lorena vamos a tomar un jugó—
Lorena, —Ya vamos, y ya sabes que no digas a mi mamá ni a nadie lo que me pasó—
Kevin, —Dime, ¿Cómo fueron las cosas?—
Lorena, —Fue después del recreo, estaba atrás de mis amigas—
Kevin, —Lorena confía en mi—
Lorena, —Pero prométeme que no dirás nada, Kevin—
Kevin, —No diré nada—
Lorena, —Me jaló para el otro salón que estaba vacío, y él me besó aparte arranco mi blusa—
Kevin, —¿Te hizo otra cosa más?—
(Lorena) No puedo contar que acaricio mis senos, y tampoco lo otro—
Kevin, —Lorena, dilo—
Lorena, —No paso más—
Kevin, —Segura, sabes que raro sería arrancar la blusa y rasgar aquella prenda—
Lorena, —Es que yo me trataba de defender—
Kevin, —Lo entiendo, bueno termina de tomar el jugo—
Lorena, —Gracias primo—
Ambos estaban tomando el jugo, y cuando Kevin canceló y se subieron otra vez en la moto, manejo rumbo a la casa.
En la casa de los Martínez, ya Luisa había recogido a sus dos hijos, Carlos de 10 y César de 5 años.
Ana, —Ya has llegado hija—
Luisa, —Si mamá, y ella ya llegó—
Ana, —Es Lorena. Hola hermosos—
Carlos, —Hola abuela—
César, —¡Abuelita!, ayer hemos bailado—
Ana, —Si mis niños, mejor vayan a su cuarto a cambiarse—
Carlos, —Es lo mejor—(se van)
Cesar, —Yo puedo solo, ya vuelvo—(se van)
Cuando los dos niños se fueron a la habitación, Ana le hizo pelar las arvejas a Luisa.
Cuando ella había estado sentada y concentrada en pelar las arvejas, fue entonces que pensó en su vida, ¿Que hizo?, ¿Los consejos?, para ella no hizo caso.
Pasado.
Luisa estaba con sus hermanos cenando para así irse a descansar de su jornada de estudio y trabajo.
Ana, —Me alegro tanto que aunque mis hijos sean profesionales y también casados—
—Esta aquí cenando con sus padres, me da tanto orgullo—
Emma, —Gracias mamá, además es por ustedes dos—
Ramón, —Hija, es también gracias a ti—
German, —Por fin no eres rebelde como Luisa, que aún ni sabe que quiere hacer—
El mayor de los hijos es Germán Martínez es profesional, siendo profesor de educación superior en la universidad nacional y está casado.