Tiempo actual.
Así Luisa termino de recordar al escuchar una moto ya cerca a la casa, que se supone que es de su sobrino Kevin a lado de Lorena, verla así de triste.
Lorena, —Kevin, me has prometido que no lo dirás—(ingresa a la casa)
Kevin, —Lorena, eso es malo, lo que te paso—
Lorena, —Yo misma le voy arreglar—
Todo aquella conversación, lo estaba escuchando Luisa aunque en el fondo ella no quiere involucrarse, pero es su madre.
Kevin, —Le diré a mi padre, lo que te paso—
Lorena, —¡Por favor!, primo no lo hagas—
Kevin, —Tienes que hacerlo, o aún quieres que te moleste—
Luisa, —(se levantó de la silla) ¿Quién te molesto?—
Lorena, —Nadie, Luisa, no te vimos—(agachó la mirada)
Luisa, —Estaba sentada en el rincón de la esquina de la paredes—
Lorena, —Debe ser, ¡Kevin por favor!—(preocupada)
Kevin, —(se enojo) Está bien yo le diré, Lorena fue acosada por un chico—
Lorena, —Mi mamá se va a preocupar, no le digas—
Luisa, —¿Sabes quién es?—
Kevin, —Si, le ví la cara, cuando venga los demás le diré—
Lorena, —No digas nada, me has mentido—
Kevin, —Lorena no tengas miedo todos te vamos a proteger, mi abuela Ana también—
Ana, —Mi niña, ¿Qué te pasó?—(recién llega)
Lorena, —(llora) Nada mamá, solo que—
Ramón, —Hija, no tengas miedo—
Lorena, —No quiero, ¡Por favor!—
Hasta que la prima Ximena está en la sala, y salió para ver qué pasa, es que había llegado hace rato en casa, y que se acercó aunque los tíos digamos hermanos de Lorena no le interesaban tanto aquel drama.
En la sala. (antes y después)
Ximena, —Veo que a ustedes les da igual—
German, —Hija, déjala a tu prima así—
Ximena, —Ustedes no cambian—
Emma, —Esta bien anda, y nos cuenta—
María, —¿Qué le habrá pasado?, quiero ir—
Vasco, —Nuestros padres ya la consuelan—
German, —Es por eso, que no me gusta que mi hijo vaya a recogerla—
Emma, —Peor los mios—
Vasco, —Ya deje de hacer eso, nuestros padres siempre la van a amar y nosotros debemos hacerlo—
German, —Veo que te hizo bien lo que te has casado—
Vasco, —Que gracioso hermano, yo también acepte el hecho que Lorena es una integrante de esta casa y familia—
Emma, —Esa bastarda tiene tanta suerte—
Ximena, —Ustedes son ejemplos, que feo verlos así, aún piensa como chibolos—
German, —Hija, te prohíbo que digas eso, ni tu madre se mete—
Ximena, —Para que, si al final nadie hace caso—
Germán, —Aunque sea ella respeta—
Ximena, —Papá, ya no soy una niña—
Emma, —Debes respetar a los mayores—
Ximena, —Mejor ya no sigo, con este tema, iré a ver qué ha pasado—
Así ella se va hacia donde está su prima, Ximena no es como los demás, ella si le da importancia y además la aprecia mucho.
En el patio de la casa.
La familia que es más cercana a mi estaba a mi lado, solo mi madre Ana y mi papá Ramón, hasta Luisa parecía que estaba tan preocupada.
Kevin, —Dilo, prima, y nadie te va a juzgar—
Lorena, —Me dijiste que no lo ibas a decir, jamás te hubiera dicho nada—
Kevin, —Entonces le diré yo—
Lorena, —(respiro hondo) Despues de recreo, el compañero me jaló hacia otro salón y me beso—(lágrimas)
—Me acaricio, rompió mi blusa, lo patee y así me escape de él, entre al salon—
—Solo Margarita me ayudo, mientras el resto se burlaba de mi—
Luisa, —Dime los nombres que están involucrados—
Lorena, —Es que no es necesario, pero es Francisco Vilchez Bravo, y creo que es un plan de Gabriela Jiménez Jara—
Luisa se impresionó al escuchar aquellos apellidos, se sintió mareada, tanto que casi se desmaya, los padres de ella se miraron entre los dos, están tan viejos ya.
Kevin, —No importa de quienes sean hijos o nietos, ellos tienen que respetarlos—
Ana, —¡Hija!, te sientes bien, estás pálida—
Luisa, —¡Si, mamá!, Lorena no tengas miedo todo se va resolver—
Ana sabía que aquellos apellidos son de las personas que le hicieron daño a Luisa en aquella fiesta que fueron invitadas, por sus amigas que jamás la ayudaron aunque Helen fue la única que le dijo la verdad que le pasó.
Ramón, —Mañana iré al colegio—
Kevin, —Tambien yo, abuelo—
German, —¿A quien pediste permiso?—
Kevin, —¡Papá!, yo no soy un niño, ya tengo 25 años—
Ximena, —Abuelo, también iré—
Mujer, —No hija, tu estado no puede estar angustiada asi—
Ximena, —¡Mamá!, mi prima, perdón—
Kevin, —Lorena nos necesita—
German, —Di algo, Estela—
Estela, —Ya lo hice amor—
Ximena, —Yo estaré bien—
Ramón, —No es necesario que me acompañe, yo podré solo—
German, —Claro mi papá aún es un roble—
Vasco, —Yo te acompaño, ya le dije a mi esposa Leonor que cuide a los bebés—
Ana, —Ya mañana decidimos, es mejor que Lorena, vaya a descansar—
Ramón, —Tiene razón su madre, vaya a descansar todos, y más vamos a almorzar—
Así cada uno se iba a su casa, y también Lorena se iba a su habitación, mañana tendrá que entregar su blusa a Margarita, por eso la lavo y le hizo secar al aire libre.
Luisa, —Esperare a mis hijos en mi cuarto, bueno mamá—
Ana, —Luisa, las cosas pasan—
Luisa, —Si, mamá todo pasa—(se van)
Ambos ancianos se quedaron en el pasillo de los cuartos y de cada integrante de la familia.
Ramón, —¿Qué haremos?, Ximena le dijo prima—
Ana, —Es hora de hablar con Lorena, pero no la parte como vino al mundo—
Ramón, —Algun día tendrá que saber, sabes bien que no somos eternos—
Ana, —Solo es una adolescente, casi le pasa lo mismo que—
Ramón, —Amor, no pasará nada—
Ana, —(apenada) Has visto a nuestra hija, cuando escucho, esos apellidos—
Ramón, —Sabia que iba estudiar ahí, todos esos—
Ana, —El pasado siempre persigue, le voy a cambiar de colegio, no importa lo que diga la señora aquella—
Ramón, —Sabes bien que la educación, ella lo paga—
Ana, —Yo no quería que se involucre en la educación de Lorena—
Ramón, —Amor, no esté así de molesta, sí lo hice mal, pero solo quería que ella—
Ana, —Anda mejor a descansar, y dame antes la dirección, ¿Donde vive?—
Ramón, —No hagas una locura—
Ana, —Solo quiero dar límites—
Ramón, —Esta bien mujer, toma está es—
Ana, —Anda a descansar, iré a cocinar lo más rápido—
Ramón, —Solo quería que Lorena, tenga algo que es de aquel—
Ana, —Sabes bien que nuestra nieta, no fue planeada con amor—
Ramón, —(triste) Lo sé, te dejo, me iré a descansar, termina y me alcanzarás—
Ana, —No te preocupes, amor, descansa y terminaré de cocinar—
Ramón, —Dile a una de nuestras hijas o mejor salgamos a la calle—
Ana, —No te preocupes, yo haré todo lo más rápido—
Y así fue Ana cocino todo lo más rápido, mientras el señor Ramón estaba descansando, cuando termino sin decir nada se fue hacia buscar a la señora Luciana Paredes.