—¡Yasmine es una princesa, sin duda! —dijo Yvonne sonriendo con alegría. En ese momento entró Yasmine en la sala acompañada de un hombre de complexión fuerte y robusta. Detrás de ellos venían dos guardaespaldas que llevaban una caja de gran tamaño. Todos los Blackwood se preguntaron si aquella caja contenía un regalo que les traía la familia Richards. —¡Hola a todos! —dijo Yasmine—. Quiero que conozcan a Wesley, mi novio. Aunque Yasmine le tomaba la mano con cariño, se notaba claramente que lo miraba con una actitud de superioridad y de forma despectiva. —Hola, tíos y tías. Es un placer conocerlos —dijo Wesley con una sonrisa muy amable. —El placer es nuestro —le respondió el señor Blackwood con cortesía—. Por favor, siéntate. —Muchas gracias, tío —dijo Wesley. Wesley era una person

