—Está bien, entonces —dijo Ariana. No sabía cómo consolar a Crystal, ya que ella nunca había tenido una relación sentimental antes. Si alguien le hubiera hecho daño o hubiera sido maltratada, Ariana habría hecho todo lo posible por defenderla y hacer que quienes la agredieran pagaran por ello. Pero en este caso, se sentía muy perdida, porque lo que estaba ocurriendo era algo relacionado con los sentimientos: un amor que no era correspondido. Por eso decidió que nadie debía intervenir en un asunto tan íntimo y delicado como ese. Se acercaba la hora de almorzar. Era costumbre que Ariana y Damian regresaran a la Mansión Antigua para comer juntos. A Ariana le daba un poco de desasosiego la idea de volver allí, porque sabía que, en cuanto se reunieran, aquellas damas no dejarían de hablar de

