Pero, para sorpresa de todos, su presidente no solo era cariñoso y atento… También podía ser juguetón y descaradamente coqueto. El señor Jones le dio unas palmaditas amistosas en el hombro a la secretaria principal y habló con seriedad: —Bien, ya basta de chismes. Concéntrate en trabajar. No importa lo amable que sea el presidente, esa versión de él solo existe para su esposa. Así que sigue esforzándote si quieres ganar ese bono. La secretaria asintió de inmediato. —Tiene razón. El dinero es mucho mejor. ________ Ese día, Ariana tenía antojo de comer un buen bistec, así que ella y Damian fueron a un restaurante de lujo. Sin embargo, antes de que pudieran sentarse, escucharon una voz femenina llena de sorpresa. —¡Ariana, por aquí! Ariana levantó la vista y vio a Yvonne Jenkins sal

