Obvio que presté atencion a todo lo que me contó, y obviamente no lo iba a dejar por eso, pero... no lo entendia. No entendía sus sentimientos, sus acciones. Aun asi yo no era quien para juzgarlo, lo amaba demasiado como hacer eso. Se le notaba el miedo en los ojos, la estaba pasando realmente mal en ese momento, al ver que yo no reaccionaba. -Dime algo Will.- lloriqueó, sus lagrimas no dejaban de salir, su cuerpo temblaba y sus puños arrugaban cada vez más las sabanas. Yo cerré los ojos un segundo y tiré de el para que volviera a recostarse, pero esta vez sobre mi pecho. -No sé que decirte.- le susurré.- Pero no te voy a dejar por eso. -¿Piensas que soy un asesino?.- me dijo al oido, a sobre mi. -Tu solo te defendiste.. no, tu defendiste a Adams. -Pero si yo no hubiese ido... -Si

