Adams me dio un recorrido por la casa, por la mansión mejor dicho. Hasta me cansé, bueno a decir verdad yo estaba de mala forma. Hacia años que no caminaba mas de una hora, y ni hablar de correr.
-Quédate aquí.- me señaló una de las hamacas que había en la jardín.- Llamare a Augustin, para que desde ya comiences a trabajar.
-Bueno.- dije y me senté en una hamaca, que a pesar de ser un juego para niños, era bastante grande.
Mire alrededor, estaba lleno de rosas, y muy bien cuidadas.
A Tomas le gustan las rosas.
Tome mi celular y justo en ese momento me llegó un mensaje de Tomas.
"Me contó Edu que hoy comienzas a trabajar. Suerte *-*"
Sonrei, que tierno era.
"Si, ya conoci a quien tengo que respaldar"
"Conozco a Augustin, es típico puto rico, caprichoso y agrandado"
Apreté mi celular.
Pues el chico no parecía ser alguien agrandado y caprichoso. A decir verdad me pareció muy sencillo y tonto. Pero Tomas tenia esa costumbre de juzgar a los demás sin conocer.
Levante la vista y guardé mi celular, pues ya venia Adams con su novio y una empleada detrás.
Hice el intento de levantarme pero Adams me dijo que no con la cabeza
-Conoce un poco a Williams.- le dijo al rubio que me miraba serio.- Y si llego a tener quejas ya veras.
Augustin asentio y se paro al frente de mi, con los brazos cruzados y todo su peso apoyado en una pierna. Me analizó un poco. Nuestros ojos se miraban uno a otros, pero solo unos segundos, pues el rompió el contacto para mirar a la empleada.
-Tráeme una cobija para ponerla en esta sucia hamaca.
Ella asistio y se fue, seguida por Adams que sonrió.
-No vuelvo hasta la noche.
Y nos quedamos solos, mirándonos. Su mirada de relajó, bajó sus brazos a los costados del cuerpo y suspiró.
-¿Por que justamente tu?.- se quejó.
-Pues el que tendría que estar sorprendido soy yo. No parecías para nada rico.. y no eres solo rico, eres millonario.¿ Que hacías en el bus?.
-El millonario es Edu.- se sentó en la hamaca de al lado y lo segui con la mirada.- No se lo digas.
-Trabajo para el.
-No parecías el tipo de persona que trabaja en vigilar a otros.
-No te debo explicaciones a ti.- encogí los hombros y el me miró con el ceño fruncido, pero lo relajó y se tomo la cabeza con las manos.
Frustrado.
-Por favor, no le digas.- me suplicó.
-Me pagará para que le diga todo lo que haces.
-Lo sé, pero te lo suplico, no le digas lo del bus. Ademas cuando nos conocimos ni siquiera estabas trabajando para el.
-No somos nada como para que yo te guarde un secreto, que ponga en peligro mi trabajo.
-Te daré lo que me pidas.- soltó sin mas.
-Si le vas a ser infiel para que sigues con el? Déjalo y ya.
-Yo no le soy infiel.
-Y entonces que tanto haces como para que el te mande a vigilar? Ahora me pides que no le cuente que te conozco. ¿Que escondes?.
-So- Solo son cosas que el no debe saber, no es nada malo.- tartamudeo.
-Si no es malo cuéntale.
-Aish no se puede hablar contigo
-Pues no hables.
-Como no hacerlo, te tendré pegado a mi todo el día.
-No decías que era una sucia hamaca? Por que estas sentado en ella?.- cambie de tema.
-Que importa que esté sucia.
-Pues ahí viene tu novio con una manta.
El se paró de inmediato, y miró al mencionado a unos metros de nosotros.
-Por favor Will..- me miró suplicante.
Adams llegó a nosotros.
-Toma Augustin, la empleada se quedó limpiando, y de paso le traje las llaves del auto a Williams.
-Gracias mi amor.- dijo Augustin en un tono muy diferente.- no hubiese soportado sentarme en esta sucia hamaca.
- Toma Williams, esto es para que vayas a donde quiera Augustin.
-Estaba planeando ir de compras.- habló el rubio.- ¿Vamos señor Williams?
Me levante y lo seguí, dejando a Adams que ya estaba hablando con alguien por su celular.
El caminaba rápido y tuve que seguirle el ritmo, entro a la casa y subió al segundo piso, donde yo ya sabia estaba su cuarto. Adams me lo dijo, y como era de esperarse, yo tenia el mio al lado.
Bajó unos minutos después con un bolso. No me miro, pero pasó de mi, asi que lo seguí.
-Es el auto rojo.- me dijo.
Habia casi 20 autos allí, y todos de colores diferentes.
El espero que abra las puertas con la llave, para que deje su bolso atrás y se siente.
-Tengo que ir a buscar a la hermana de Edu.- me dijo y antes de que yo pueda hablar el alzó la voz.- Yo te indico donde es.
Asenti y comencé a conducir, una vez que salimos de la mansión el se quitó la chaqueta que tenia puesta y dejo de estar sentado recto.
Es como si se desparramara en el asiento.
-Una vez que estemos con ella, no hables más de lo necesario.
-Claro, como yo hablo mucho.- dije con sarcasmo.
-Solo salúdala y listo. Si ve que nosotros dos nos hablamos con confianza es capas de inventarle cosas a Edu. Y ella es su "hermanita", le creerá.
-¿Por que sale con ella entonces?
-Ordenes de Edu
-¿Orden?
-Estarás mucho tiempo conmigo, ya aprenderás como vivo.
Abrió la guantera del auto, y sacó una tela y un lápiz. Sonrió cuando lo vio.
Aparte mi mirada de el, al fin y al cabo tenia que conducir.
-¿Que color es mas bonito, el rojo o el azul?
-No lo sé.
-Vamos Will, no seas frió, seguro te gusta un color mas que otro.
-No pienso en colores, es estúpido.
-Pues yo creo que es el azul, voy a bordar una rosa azul.
-¿Para eso me preguntas?
-Es importante la opinión de otros, pero como tu no me la quieres decir. Por cierto, te ves bien con el cabello así. Esta mañana lo tenias mas largo.
-Adams me hizo cortarlo, me dijo que eras quisquilloso con estas cosas.
-Lo hizo por que a el le gusta.
No dije nada, solo me limite a conducir y el a indicarme por donde ir.
Antes de llegar el guardo lo que estaba haciendo, y se arregló.
La casa donde estacioné, era igual de grande que la de Adams. Yo me quede fuera, mientras el después de suspirar, entro en busca de la chica.
Una chica muy guapa por cierto.
-Buen dia señorita.
Esta me ignoró y se paró junto al coche, mire a Augustin y me hizo señas para que le abra la puerta.Lo hice y ella entro al coche, estaba por cerrarla pero ella me detuvo.
-Cuñis, no me digas que te sentarás adelante con el chofer.
-No.- respondio serio. Fue hasta ella y se sentó a su lado.
Cerre la puerta y fui a donde yo debía estar. Adelante conduciendo.
El día seria largo.
De una tienda a otra, aguantando dos personas hablando sin parar, ni siquiera sé de lo que hablaban, solo sé que el rubio cambio su tonó, y las palabras que yo conocia de el.
En una de las tantas tiendas, la chica entró al probador y me quede solo con el.
-Ve a dejar esas bolsas al coche.- me dijo sentándose a mi lado.- Será difícil que lleves esas y las muchas que comprara aquí.
Esos ricos si que derrochaban dinero. Con todo lo que gastaron yo podría pagarme por lo menos tres meses de alquiler de un buen departamento.
Volví a la tienda y la chica estaba sola, hablando por teléfono, mas lejos estaba Augustin entrando al probador.
Me quede en la puerta, esperando.
-Ay no se, esta mas gordo ahora.- la escuche decir al teléfono.- Si, no se porque Edu sigue con este, hay muchos mejores, ademas sigue teniendo esas mañas de pobre.
Ella rió.
Últimamente me venia encontrando con personas que hablan a espaldas de otras.
-Y le contrató un chófer, ¿Puedes creer? Mi hermano es tonto, este rubio teñido seguro le pondrá los cuernos con el chofercito este.
Ella sabia que yo estaba escuchando, me miro de reojo y siguió criticando a Augustin en voz alta.
El salio del probador y se dirigió a ella, que colgó el teléfono de inmediato.
-Es muy chico el talle Claudie.- dijo el rubio.
-Ay que lastima cuñis, comprate otro entonces.
-Eso haré.
-Ah por cierto, me tengo que ir, me llamaron de urgencia, termina de comprar tu.. y me llevas las bolsas a casa cuando termines.
-Claro.- le contestó sonriendo y acomodando su cabello.
Salio rápido de la tienda, y al llegar a la vereda, una limosina se paro frente de ella y la llevó.
Gire para encontrarme con el rubio, que fue a dejar la prenda donde estaba.
-Vamos Will.
-No compraste nada.
-No necesito más ropa, tengo mucha, solo vine por ella.
El salio de la tienda y se metió en el coche, esta vez en el copiloto.
-Debemos ir a dejarle esas bolsas.
-¿Ahora?.
-Conduce hasta algún parque, haremos tiempo allí.
Habia un parque a unas pocas cuadras, por nos llevé hasta allí.
El miró solo por la ventana y suspiró
-Se ve bonito el césped, me encantaría ir a recostarme ahí.
-Pues ve.- dije con indiferencia.
-Si arruino mi ropa Edu se enojará.
Eso ya se estaba tornando extraño. Y mi mente comenzó hacerse muchas preguntas.
-Will.- me llamo.- Necesito irme.
-¿A donde?
-No te puedo decir. Eres el empleado de Edu.
-Eres extraño, si no quieres que se lo cuente, si no quieres que se entere, deberías actuar conmigo también.
-No tiene caso, a ti te mostré mi forma de ser cuando nos conocimos en ese bus... y seria hipócrita cambiar la forma de tratarte.
-Entonces es hipócrita como te comportas con los otros.
-Lo se, pero tengo mis razones.
-Dime donde quieres ir y te llevo.
-No, por que si lo sabes, tendrás que contárselo a Edu. Debo ir solo.
Le estaba por contestar, pero mi celular comenzó a sonar, lo tome y vi la pantalla. Era Tomas.
-Atiende, yo no acuso a los empleados.- volvió a mirar por la ventana.
-Hola.- le dije a mi mejor amigo.
-Williams.- lloro al otro lado.- Te necesito amigo.
-¿Que pasó?.- le pregunté preocupado.
-Robert me rechazó, y siento que me quiero morir.
-No digas eso Tom, donde estas?
-En casa, te necesito aquí conmigo , si no soy capas de hacer una locura.
-No Tom, no hagas nada yo.. yo ahora estoy trabajando, pero me desocupo a las 20.
-Eres un mal amigo Williams!.
El colgó.
Mierda, el cuerpo me comenzó a temblar.
¿Y si hacia una locura?
-Puedes irte si quieres.- me dijo el rubio e hizo mirarlo.
-Debo llevarte a casa.
-Le diré a Edu que sigues conmigo, que nos tardamos en la tienda.
-Te iras a ese lugar secreto.
-Si, y tu no le dirás nada a Edu.- me sonrió pícaro.- y tampoco que nos conocemos desde antes.
-Eres un...
-Es un cambio de favores Will, no lo tomes a mal, si yo no tuviese nada que hacer, igual te dejaría ir.
Tom me necesitaba, y si no iba podía arrepentirme después.
Pero mi trabajo? Le estaría incumpliendo a mi jefe.
¿Quien era mas importante, mi trabajo o Tom?
-Está bien.
-Así me gusta Will. Llévame a la terminal, nos encontramos después alli a las 19.
-Bien, pero debe ser si o si a esa hora.
-Si.- se bajó del coche y se subió en los asientos de atrás.- Conduce y no me mires.
-Eh?.- no entendí y me giré para encontrármelo con su camiseta levantada hasta cerca del cuello.
Su abdomen estaba bien marcado y su piel estaba ligeramente morena al igual que su rostro.
Me gire para mirar al frente y el rió.
-Menos mal que aun no me quitaba los pantalones.
-Idiota.
-Oye! Yo no te insulté.
Conduci hasta la terminal, y solo en ese momento me gire a mirarlo. Ya no tenia ropa de moda, ni su cabello hacia arriba. Se estaba limpiando la cara con unas toallitas.
-Nos vemos Will.- salio del coche y se puso la mascara, antes de correr hacia adentro.
Deje de mirarlo y conduce rápidamente hasta la casa de Tomas.