Mientras el primer tipo devoraba mi cuello y magreaba mis pechos yo dirigí su erección a mi coño jugoso y hambriento y mientras me lo clavaba les decía lo feliz que estaba de verlos y lo mucho que esperé este momento. Les dije además entre gemidos (qué bien cogía mi compañero) que si podían por esta vez olvidarse de jugar contra otros once hombres y que si querían jugar conmigo, que prometía hacerlos sudar y disfrutar más que el resto del partido con esos muchachos y que iban a campeonar conmigo y meterme todos los goles que quisieran. De hecho les dije que tenía condones en mi bolso si no tenían pero que también prefería hacerlo a pelo y que encontrarían ahí mismo los análisis diciendo que estoy totalmente sana. Realmente no necesitaba decir tanto para convencerlos, El primero no resistió mucho más, mis gemidos en medio de semejante propuesta y me clavó más profundo y más fuerte, antes de venirse dentro.
Lo retiré con gentileza cuando acabó y les enseñé mi coño lechoso a todos mientras con un dedo cogí una muestra y me lo chupé. De inmediato el autor de otro goleador se acercó diciéndome que ya había esperado mucho y que él se merecía el premio mayor. Sin más me clavó y me alzó cogiéndome fuertemente de las nalgas a vista de todos mientras que su lengua exploraba mi boca. Me cogió duro, y me decía lo rica que estaba. Lo mucho que extrañaba mis senos y las veces que fantaseó conmigo siendo adolescente desde aquella vez que jugando a la botella borracha le puse de castigo mis senos en la cara sin que pudiera tocarlos. Se metía mis pezones a la boca mientras me cogía riquísimo. Todos nos rodearon y me empezaron a meter mano. Incluso introdujeron dedos en mi culo.
De pronto un p**o se oyó para avisarles que se retomaba el encuentro. Vi además que no solo el equipo de los míos me rodeaba si no que el otro equipo participaba en el manoseo.
El arbitro entró diciendo que me dejen ahí y que le espere porque me iba a castigar al final del encuentro. Ellos le dijeron que ya no iban a volver a jugar mientras yo seguía con mi cara de golosa siendo cogida. Le dije a mi cogedor que luego seguíamos que quería solucionar este asunto ahora mismo y que por favor me bajara. Aún contra su voluntad sacó su hermosa v***a de mí, aún super dura y erecta y me incorporé y acerqué al arbitro, me puse de rodillas y le rogué que paráramos el encuentro. Le dije mientras le bajaba el short que le soplaría el p**o unos minutos hasta que me diera sed y él me diera leche para saciarla y que si dejaba el encuentro como estaba. Les pregunté a todos si estaban de acuerdo de hacerse un espacio en la agenda y reanudarlo la próxima semana en esa u otra cancha —dentro de mí prefería mi cancha, la cama—. Todos dijeron sí al unísono en mi equipo, mientras el otro equipo decía qué ganaban ellos, que si aceptaban tenían que compartir a su zorra hoy.
Yo les dije que si aceptaban la próxima semana iba a dejar que el arbitro me tire —mientras decía eso, le magreaba la v***a, y le daba besitos al glande— durante todo el entretiempo. Y que podía llegar media hora antes del encuentro y quedarme media hora después sobre el final con él. Solo los dos tirando rico por los agujeros que prefiera y como él prefiera. Era un pase libre, para probar todo el buffet. La única condición es que sea en el club para no perder tiempo.
Comencé a chupar su v***a deliciosamente mientras varios se masturbaban viéndome. De repente llamé a dos del otro equipo para jalárselas mientras con la boca disfrutaba al árbitro.
A ustedes, les dije sacándome la v***a de la boca, solo les doy una pequeña probada, les lamí todo el tallo hasta la base de los huevos a ambos y seguí jalándoselas mientras el árbitro se quejaba. Le dije no te quejes que tendrás pase libre y aún no terminé esta noche contigo.
Me volví a los contrincantes y les dije, ustedes me tendrán después del encuentro de la próxima semana con el señor árbitro. Podrán tenerme hasta el amanecer si desean. Y tengo algo más para ustedes. Aunque usted señor árbitro también está invitado.
Si se ponen de acuerdo todos en una fecha separen uno o dos días para irnos a gozar todos ustedes y yo. El único requisito es que tengan una buena excusa, no quiero novias celosas reclamándome de lo que no saben cuidar, y que todos traigan sus análisis para hacerlo a pelo. Quien no quiere me avisa e igual coordino con él para tirar con condón en algún otro momento, pero al menos el 90% tiene que ir a la escapada.
Por el lugar no se preocupen, La casa de campo de mi jefe está bajo mi administración y puedo arreglármelas para usarla por dos o tres días. Si desean otro lugar o más tiempo por mí no hay problema. El único otro requisito es que duren ese tiempo dándome y dándome porque no me canso.
Esa primera vez preferiría no inviten a nadie más si quedamos todos satisfechos podemos coordinar una vez más juntos o por separado con sus invitados bajo condiciones similares. Amo las pollas y coger a pelo, como se habrán dado cuenta y mientras más mejor.
Nada de celos ni posesiones, Yo soy de todos los que yo quiera y no respondo a nadie si no quiero pero soy una mujer de palabra y mi coño sabe respetar estos acuerdos.
Todos soltaron un bravo de algarabía, los rivales botaron leche y me dediqué a darle la mamada de su vida al arbitro. Me decían guarradas irreproducibles que amé.
Me gusta sentirme bien puta y bien en control de mi putería.
Cuando el árbitro finalmente se vino me tragué toda su leche y puse su m*****o caliente en mi cara, para que me azote con él. Finalmente lo volví a meter a la boca lo dejé limpió y lo despedí con un besito inocente en el glande diciéndole que lo esperaba la próxima semana,
Me paré besé en los labios al tipo con la boca con sabor a su leche aún y le susurré al oído muy quedito, tráete un par de pastillitas azules la próxima semana, papi, o no me aguantas. Lo dije casi en susurro para no ofenderlo ni ridiculizarlo. Él me cogió con fuerza del cabello detrás de la nuca y me dijo que ya me daría mi merecido, por perra, dicho eso me nalgueó fuertemente una sola vez mientras se fue.
Si te hace algo, se las verá conmigo, me dijo mi goleador mientras su polla buscaba meterse entre mis nalgas.
No te preocupes, le dije, creo que herí su orgullo masculino pero no le importará luego de cogerme, Además le gustó la mamada, No vieron la cara, Nunca se la chuparon así.
Le abrí mis nalgas y me la metió en una, Estaba medio parada con una v***a incrustada bombeándome, el espectáculo de primera que debía estar dando a los demás debió ser sensacional porque los jugadores del equipo contrario preguntaron si se podían quedar a "solo ver". Les dije que no, Que se vayan, o no había trato.
Pudieron insistir y mi coño que es tan generoso habría aceptado incluso a que participen pero la idea del gran gang bang me ponía más, Además esta noche era de mis chicos y ya bastante los había descuidado por estas interrupciones.
Cuando se fueron mientras seguía siendo partida por el culo esta vez ya en cuatro patas, cogí dos vergas y antes que una tercera se metiera en mi boca les dije que al fin mi sueño era realidad y que esa noche sería para todos.
—Antes de chupársela a alguien más ¿podría uno de ustedes encargarse de mi coño? Y antes que terminara de decir la frase entre gemidos ya se había deslizado uno y al poco rato estaba siendo clavada por dos pollas, una en cada agujero inferior.
El que me bombeaba el culo me cogía duro de las tetas así que no podían los demás acercarse a chupármelas.
Les dije que teníamos que buscar un lugar donde ir porque ya iba a pasar el tiempo del partido y no quería que vengan más a interrumpirnos. Les pregunté si tenían idea donde podíamos ir que fuera céntrico. En mi departamento no entraban tantos. Uno de ellos me dijo que vivía solo desde su divorcio en la casa familiar y que había espacio suficiente.
Le pregunté si el ruido no sería inconveniente para los vecinos y me dijo que tenía insonorizado el sótano porque ahí ensayaban con su grupo musical.
"Perfecto", pensé.
En ese momento lo llamé y le chupé la v***a.
El resto de lo que pasó esa noche se los cuento en otra oportunidad. Espero sus comentarios.