¿Qué hago ahora?

1363 Words
Estoy entre sus brazos y sentada en sus piernas mientras él continúa hablando. - Nuestra relación siempre se ha basado en la confianza, más que amigos somos familia, dime ¿qué te pasó? – Diablos, para esa pregunta tengo mil respuestas, pero ninguna que pueda darle ahora, si digo cualquier cosa voy a terminar aceptando que me acaba de pasar de todo con el hombre que ha sido más que un amigo para mí y no podría soportar perder esa relación. Prefiero callar y negarlo, es lo mejor para los dos. - Nada. Todo está bien. – Me paro e intento alejarme, pero nuevamente me acerca a él dejándome frente a frente, beso su cabeza que está a mi altura y le hago saber que todo está bien, que aquí no ha pasado nada, pero él toma mis piernas y pasa sus manos de arriba hacia abajo a modo de cariño, claro que no tiene idea de que eso sólo genera que me esté muriendo justo ahora por su toque. Por Dios, Shane, vuelve a ser mi jefe en este momento y dime qué es lo que tengo que hacer. Si me moviera, si intentara besarlo sé que él no me detendría, pero también sé que eso estaría muy mal, estaría pésimo, también sé que eso es justo lo que deseo y realmente quiero hacer… Joder, esto está terrible. Me alejo y él toma mi mano quedando nuevamente frente a mí, pero lo único que puedo hacer es sonreír y decirle que está bien, que ya pasó... Una sola frase, una… Pero carga más de lo que podría decir un libro. Ahora es que me doy cuenta de que me encantas, ahora es que veo cuánto siento por ti, pero no puedo tocarte, si lo hago sé que no habría vuelta atrás y te quiero demasiado como para perderte por un jodido desliz. Me muevo de su agarre, camino hacia la salida y cierro la puerta detrás de mí, sé que mi vida acaba de cambiar y que nada de lo que haga me hará volver a ser la Abril que tú conoces, pero ten presente que yo jamás busqué esto, no lo pedí ni lo fomenté, yo no quería que algo así pasara entre los dos y ahora sólo pienso en lo que acaba de suceder, ahora dime ¿Qué voy a hacer para sacarte de mi cabeza? Cuando llego a la casa tomo el teléfono y le marco a Damián, mi novio desde hace cinco años, pero nuestra relación es sólo una amistad disfrazada de amor, es que Damián es gay y su familia lo odiaría si supiera lo que él siente, aunque la amistad entre nosotros es lo que más valoro en este mundo, él sabe todo de mí y se ha vuelto mi confidente y mi mejor amigo. Al teléfono con Damián: - Hola gatita. – Damián siempre con esa palabrita, sabe que la odio bastante y la dice sólo para molestarme. - Hola Damián ¿cómo estás? ¿Podemos hablar? – Digo queriendo que nos juntemos pero, al parecer, él tiene otra idea de esto. - Shane por fin te abrió su frío corazón. – Me dice burlándose. - Tonto, no digas... Eso. – No sé qué pensar ahora de Shane, antes habría dicho algo para contrarestar las palabras de Damián, ahora ya no sé qué decir. - Mañana me paso por tu casa para que conversemos, tienes mucho que contarme. - Me dice tranquilamente, él siempre lo intuye todo. - ¿A qué te refieres con mucho si no he dicho nada? – Pregunto un tanto extrañada por sus palabras. - A que estoy seguro que lo que me quieres decir tiene relación con Shane. – Diablos, este hombre es demasiado intuitivo, claro, me conoce mejor que nadie. - No es así… - Gatita por favor, a ti te puedes mentir pero no a mí, siempre he sabido que entre Shane y tú saltan chispas, incluso, para las fiestas de la empresa o para cuando nos juntamos en parejas, él siempre está más pendiente de ti que de su novia. No te mientas y no me mientas, si sabes que tu relación más importante siempre ha sido con él. - Damián, yo… - Mañana te veo y hablamos, gatita. – Me corta y me deja con el alma en un hilo, no puedo pensar ahora, no voy a comenzar a darle a mi mente un cóctel de Shane en este momento, ahora sólo quiero olvidarlo. Aunque también necesito hablarlo con alguien para desahogarme, así que rápidamente tecleo un mensaje. WhatsApp de Abril: “Necesito ayuda”. Al cabo de unos minutos me escribe Margarita, mi mejor amiga y colega. WhatsApp de Margarita: “Cuéntame todo lo que pasó con el jefe” ¡Joder! ¿Que para nadie es un secreto? La llamo y le cuento a grandes rasgos lo que acaba de pasar en la oficina, no quiero hablar de esto en el trabajo, así que aprovecho de pedirle que zanjemos el tema justo ahora. Ha pasado más de una semana desde ese momento y yo no logro volver a retomar el ritmo, ya no lo puedo mirar a los ojos, me coloca nerviosa con sólo estar presente, en mi interior hay una sensación que me divide en dos, por un lado, está el cariño que le tengo, por otro, está claro que no tiene idea de todo lo que ha provocado, no tiene idea de cómo me hace sentir, no se imagina que ahora creo que él me ve como a una cualquiera, alguien fácil a quién puede llevar a la cama cada vez que se siente estresado. Yo ya no puedo volver atrás, no puedo actuar como si nada hubiese pasado aquí, no es fácil pedirle a alguien que olvide todo y que finja algo que no siente. ¿Qué carajos esperabas de mí, Shane? Que tú puedas hacer lo que me pediste es una cosa, que yo pueda obedecerte, es otra muy diferente. Estoy en mi escritorio realizando algunas tareas para hoy, tengo que ir a terreno para verificar algunas cosas, eso es algo que me gusta hacer, al menos así no tengo que verlo, por lo que me dirijo a la salida y abro la puerta, pero Shane me llama desde su oficina. - Abril ¿Dónde vas? – Me pregunta, está más que claro que dejé de ser su mano derecha, su persona de confianza y, aunque eso no me molesta, sé muy bien que me voy a quedar sin trabajo pronto, él y yo ya no somos los mismos, no actuamos de la misma forma, y no es que me moleste, es que simplemente dejé de ser la persona que lo ponía a él primero, para mí Shane era un ejemplo a seguir, el ícono de mi admiración más profunda, él era mi referente, lo tenía en un pedestal tan alto, que cuando puso sus manos en mí terminó cayendo tan profundo que ya no pude volver a levantarlo, ahora ha bajado al mismo nivel del resto y eso me duele más que cualquier otra cosa. - Voy a la concesionaria. – Digo saliendo hacia el ascensor, no espero su respuesta, no espero nada de él, sólo quiero hacer mi trabajo y salir de aquí. Camino pensando en lo que ha pasado, creo que todo puede mejorar si intento poner un poco de mi parte, así que vuelvo a la oficina una vez que he terminado mi trabajo en la concesionaria, pero en cuanto entro, me recibe un mensaje de texto hablando de forma horrible acerca de Shane y, si hay algo que aún conservo es que odio que hablen mal de mi jefe, me enferma que la gente se crea superior como para juzgar al resto, sobre todo si se trata de él, no lo soporto, mi enojo con el remitente de ese mensaje se hace evidente y ya mi cabeza piensa en mil maneras de acabar con su vida, me dirijo a la oficina de Shane y golpeo, cuando me autoriza a entrar puedo ver su rostro aletargado. ¡Mierda! Eso no está nada de bien.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD