Capítulo 43

1293 Words

Al fin, buenas noticias. El juez Paredes admitió las nuevas pruebas de laboratorio sobre el agua contaminada en Villa Flores, incluso relacionó la epidemia de tifoidea que asoló al poblado con la contaminación que venía provocando la minera Azuleja y fijó un primer careo de las partes, en su despacho. También incluyó nuestra exigencia de pago de reparación por daños y perjuicios de 20 millones de dólares amén que la minera debía marcharse a excavar a otro cerro. Petrozzi, como siempre, no se mostró, en absoluto, entusiasmado, y me miró con escepticismo. -El daño está hecho-, me dijo mientras firmaba contratos para la ampliación de su piscigranja. Yo lo miré sorprendida. -Pero acuérdese del proverbio aquel de que nunca es tarde-, ensanché mi risita. Petrozzi era en realidad un tipo extr

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD