Johan estaba muy efusivo y quería bailar y bailar. Cualquier cosa. Rock, balada, salsa, lo que sea. Me tomaba de las manos y no dejaba, si quiera, que respire. Yo estaba con un vestido lila muy cortito, me había puesto pantimedias y zapatos blancos abiertos. Tenía el pelo desordenado y el vestido me entallaba demasiado. Todos los hombres me miraban, se deleitaban con mis caderas que rebosaban en la tela. Además tenía mucho escote. El canalillo se observaba esplendoroso y llamativo y eso me tenía turbada. Por eso, también, quería estar sentada, bebiendo agua mineral, sin embargo Johan me quería para él solo. Me imagino que sabía que los otros hombres me comían con la mirada y por eso deseaba estar conmigo, para asegurar su preciado tesoro y que el resto sepa que yo le pertenecía. Eso pensé.

