Advertencia

1551 Words

Han pasado más de dos semanas desde que me casé con Alekdrad y, sinceramente, siento que hemos discutido más que dormido juntos. Le he llamado a mis padres varias veces, pero ni me contestan. Y yo, para no aburrirme, le he probado todos los límites posibles: he usado las tarjetas como si fueran fichas de casino… hasta que me hizo un berrinche. ¿Perdón? Soy su esposa, no una becaria pidiendo favores. Hoy decidí ponerme un vestido rojo espectacular, de esos que parecen creados para provocar guerras civiles, porque hay una reunión de mafiosos y casi no conozco a la familia de mi marido. La tela se pegaba a mis curvas como si fuera pintura, y el escote… bueno, digamos que era para corazones fuertes. Alekdrad entró, me miró de arriba abajo, y frunció el ceño. —¿Irás así? —preguntó con esa vo

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD