LLAMANDO A LUCIFER.

2152 Words
     POR ELINAR. Estoy sentado en este enorme teatro, junto a un montón de señoras y chicas que no dejan de mirarme o de intentar hablarme, solo las tomo por largo, ya que no estoy buscando una aventura, veo como Lea se va y regresa muy agitada, limpiándose el sudor. -     ¿Ya te cansaste? – le pregunto bromeando. -     ¡Cállate! – grita – es insoportable que Lua haya aceptado bailar, cuando ni siquiera se sabe la coreografía – suspiro. -     ¿Qué sucedió? – pregunto arqueando las cejas. -     Una de sus compañeras se lastimo al no hacer bien un paso…y ahora Lua está suplantándola – toma el puente de su nariz – ni siquiera ha estado en las practicas, espero y no la culpen por no ganar. Dejo mi comentario, ya que la verdad, no sé cómo alentarlas a que nada malo pasara, solo miro los bailables incluidos los de Lua, y para haberlos aprendidos en solo minutos no esta tan mal, es muy buena. °°° Después de un día lleno de ver como bailan un montón de niñas y chicas, estamos rumbo a ATHABASCA SAND DUNES, Lea va durmiendo en la parte trasera de los asientos, roncando y Lua en el asiento del copiloto, con sus medallas de Oro, colgadas en su cuello, estaba tan contenta, brincando y gritando. Ahora que las traigo de vuelta, no puedo dejar de voltear a verla, sus lindas pecas que brillan en sus mejillas, incluyendo sus labios carnosos, no sé, que es lo que siento cuando estoy con Lua, realmente hasta Gilbert, siente hasta mariposas al verla y eso que ella no tiene Lobo, necesito saber qué es lo que está pasando, no puedo seguir pensando así de ella, cuando encuentre a mi Mate, necesitare estar consciente de saber qué es lo que siento por Lua y por mi Mate. =Es muy hermosa, me da tranquilidad, verla así. = dijo Gilbert. =Lo sé, pero no puedo decidir, no estoy seguro de lo que siento.= hable. =Pues será mejor que te apresures, o nos enredaremos con esta situación. = HABLO Gilbert. =Lo sé, tratare de controlarme, y poder resolver este asunto.= hable. CIERRO EL LINK. Estoy estacionando afuera de las enormes rejas de la manada “Tyrrell Downs”, suspiro pesadamente, ya es noche y es muy seguro que estén preocupados por ellas, giro mi mirada para ver a Lea quien aún sigue roncando, regreso mi mirada a Lua, que está haciendo mojines con su nariz, acerco mi rostro al de ella, topando mi nariz con la de ella, su respiración choca en mi cara, y aunque no tiene olor, imagino el que sentí en TAZIN LAKE; de pronto escucho como Lea bosteza, me separo de Lu y empiezo solo a moverla delicadamente para que despierte. -     ¿Ya llegamos? – pregunto Lua, estirándose en el asiento. -     Si – contesto muy serio – es mejor que entren, ya es muy tarde. -     ¡Gracias! – hablo Lea – te debemos una – sonrió y salió del carro. -     ¡Gracias! – hablo Lua – sé que tenemos una plática – se talla sus ojos – luego te lo repongo – sonríe – gracias – volvió a agradecer. No me dejo ni siquiera decir palabra, salió del carro para entrar a su mansión, las vi entrar y perder en mi campo de visión, arranqué el carro, para seguir mi camino rumbo a mi casa. Una vez dentro de la casa, me dirijo a mi habitación, abro la puerta con mucho cuidado para no hacer ruido, de desvisto y me tiro a mi cama, dejándome perder con el poder de Morfeo. °°° Mis padres se han comunicado con varios ALFAS del mundo, para decirles que se pueden quedar en la mansión, incluyendo a los padres de Fanny, que por cierto la rechazare después de las fiestas de invierno. Le he dado el poder a Gilbert, ya que está corriendo por todo el bosque, brincando y persiguiendo algunas pocas liebres que aún no hibernan, ya que solo falta una semana para que llegue al 100 el invierno, estamos tan feliz de correr, ya que últimamente hemos estados ocupados mimando a mi hermana, quien llego hace dos semanas, también poniendo un poco de orden en la mansión, ya que varios Alfas del mundo vendrán con sus familias a la fiesta de Lua. Hemos pasado los límites de “The Webster”, corremos lo más rápido y fuerte intentando perseguir a las liebres, damos un giro, tirando unos troncos ya secos, estamos a punto de atraparlas, cuando se atraviesa en nuestro camino una persona, la cual suelta lo que lleva en las manos para protegerse, da media vuelta pegando su cuerpo al pino, Gilbert trata de frenar antes, pero le es imposible, ya que la cabeza topa con el cuerpo de la persona, apretándola entre el tronco, mi respiración es pesada, trato de controlarla, para poder dar pasos hacia atrás. =Gilbert, te dije que tuvieras cuidado= demando. =No olí a la persona, no tengo la culpa= dice con pucheros. =Bien ahora sepárate o asustaremos más a la persona= dije.    CIERRO EL LINK. Gilbert se separa lentamente y sus ojos son de sorpresa, Lua está frente de nosotros, temblado como una gelatina, su respiración es muy fuerte y rápida, ya que su corazón está por salirse de su pecho; está completamente tapada, con un gorro gris en su cabeza, una chamarra grande color mostaza, unos pantalones para el frio, grises, con una mochila en sus hombros y guantes. Gilbert se separa un poco más, se agacha para pedir disculpas, sacando algunos lloriqueos, Lua trata de calmar su respiración, pone la palma de su mano sobre la cabeza de Gilbert para acariciarlo y sonreírle; toma las cosas que tiro por nuestra culpa. -     ¿Puedes llevarme a TAZIN LAKE? – pregunto mientras se acomoda la mochila – necesito llegar, muero de frio. Gilbert le hace una señal dándole un lengüetazo, Lua se sube acomodándose y agarrándose con muchas fuerzas; Gilbert se levantó para correr con mucho cuidado hacia nuestro nuevo destino. En cuanto llegamos, vi como el rio ya se estaba congelando, las hojas de las plantas estaban adornando todo el piso, había un enorme puente para atravesar el rio…este no estaba, pero bueno es algo necesario, veo como hay cientos de series de luces blancas, colgadas entre los pinos y las cabañas, pasamos por el puente hasta llegar a la casa en donde tuvimos nuestro último encuentro, Gilbert me dio el control, transformándome de nuevo en humano, Lua abrió la casa dejándome entrar, dejo sus cosas en la cocina, mientras yo prendía la chimenea. No es que yo tuviera frio, los lobos tendemos a tener nuestra temperatura corporal muy alta, entonces ninguna temperatura baja nos afecta; pero teniendo a Lua así y sin loba, ella puede enfermarse. Después de unos minutos entra por la puerta Lua, con una cobija entre su cuerpo y dos tazas de chocolate, le ayudo con las tazas, mientras ella se sienta enfrente de la chimenea. -     ¿No piensas ponerte ropa? – pregunta mientras arquea sus cejas. -     No tengo ropa – digo alzando mis hombros. -     Ven – se levanta para caminar hacia las escaleras. Subimos hasta el cuarto piso donde me dirigió a una habitación grande, con un aroma a sandía y menta, entro a un closet de donde salió con una sudadera negra la cual me dio, una vez que me la puse volvimos a bajar, Lua entro a la cocina, cuando regreso con un balde lleno de muchas especias revueltas, pero con un olor rico, me pidió que moviera la mesa de centro y empezó a dibujar un circulo con un pentagrama, regreso a la cocina de donde salió con una charola con fruta y una botella de vino. -     ¿Qué estás preparado? – pregunto mientras se fija en mí. -      Invocaremos a Lucifer – dice mientras toma el chocolate de su taza. Arque mis cejas en confusión, pero luego me recompuse. -     Pon tus manos aquí – señalo a un lado dentro del círculo. Coloqué mis manos, ella las puso al otro lado del círculo, empezó recitando unas frases en otro idioma, nuestras manos brillaban por algunos minutos, que de pronto desapareció cuando dejo de hablar Lua. -     ¿Qué es lo que sucede? – pregunte - ¿Por qué no sucedió, nada? Se quedó pensativa y frunciendo el ceño, por algunos minutos, suspiro pesadamente para luego ponerse al lado mío. -     Pon tus manos – demando Lua – repetirás las palabras de la hoja – me la enseña, poniéndola frente a nosotros. Coloque mis manos, luego ella puso las suyas, encima de las mías, empezamos a decir las palabras, de pronto nuestras venas empezaron a brillar por todo nuestro cuerpo, un destello nos hizo detenernos, brincando hacia atrás del susto. Un hombre moreno, alto con barba en forma de candado, cabello gris, ojos color ambar, una dentadura muy blanca que hasta brilla, vestido con un traje rojo guinda, muy bien planchado y brilloso, con unos zapatos negros, boleados y brillosos, con algunos anillos en los dedos y un reloj dorado en la muñeca; hizo una sonrisa ladina, aplaudió y soltó una carcajada, camino hacia el sillón mirando todo a su alrededor. -     ¡Ya se habían tardado! – dijo mientras se sentaba en el sofá - ¿No creen? -     ¿Eres Lucifer? – pregunto Lua, sacándome de mi ensoñación. -     ¡El mismo que viste y calza! – palmeo sus manos – vamos empiecen con sus preguntas – dice muy sonriente. -     ¿Puedes explicar porque somos diferentes? – pregunte. -      No es obvio – hablo mientras se comía sus uvas – son únicos, con la bendición de es Sol y la Luna, ¿Tienes alguna copa? – le pregunto a Lua. Ella se levantó para entrar corriendo a la cocina, tardo varios minutos. -     Se lo que sientes por ella – hablo Lucifer con susurros – solo no la decepciones o te pateare las bolas. -     No sé de lo que hablas – hable cruzando mis brazos. -     Los conozco como la palma de mi mano – dijo mientras seguía comiendo su fruta – soy su padrino…y se sus defectos, son un desastre. -     ¿Cómo es eso posible?  - pregunte muy confundido. En ese momento entro Lua con una copa y una madera con quesos, galletas y dip, que puso en la mesa, regreso a la cocina, para luego salir con un plato con emparedados, una lata de soda y otra taza de chocolate. -     ¿Puedes decir cómo es que tengo venas plateadas, no tengo loba, ni olor? – pregunto mientras le daba una mordida a su emparedado. -     La Diosa Luna te revivió, dándote un poco de su sangre y dones – respondió Lucifer – lo mismo paso contigo – me señalo – pero con el Dios Sol – hizo una pausa – la Madre Naturaleza te bendecido con poderes, por eso tienes los ojos verdes, su piel es muy pálida – me señalo – tienes el cabello dorado por el sol y tu hermosa – hablo a Lua – tienes el cabello blanco por haber perdido a tu loba, por eso no crece, tus pecas aparecieron cuando la Diosa Luna te dio sus poderes – hizo una pausa y suspiro – y tus ojos……cambiaron de color por el poder que te concedí – la miro fijamente – y no me arrepiento de eso, aunque por dártelos…perdiste tu olor – salieron unas lágrimas de sus ojos. Lua se acercó a él, sentándose a un lado, para luego abrazarlo. -     No te culpes – dijo Lua sollozando – no has hecho nada malo. -     ¿Cómo es posible que tengas un corazón así de grande? – pregunto. Solo se quedaron ahí por unos minutos, mientras yo procesaba lo que nos había dicho, él nos salvó, junto con el Dios Sol y la Diosa Luna, sin terminar de mencionar que el mismo dijo que es nuestro padrino. Después de contestar todas nuestras preguntas, y darnos algunos trucos para poder empezar a usar nuestros poderes, se retiró, no sin antes abrazarnos muy descaradamente hasta el punto de hostigarnos, bueno creo que eso fue más para mí que, para Lua, ya que no quería que él se fuera, le rogaba que se quedara un poco más, pero eso le fue imposible, ya que tenía muchas cosas que hacer, y no mentía, hay que recordar que es el Rey del inframundo. Al final solo le dio una invitación para su cumpleaños, estaba tan feliz de que ella lo invitara que se usó a brincar, parecía un niño cuando te dan una golosina, pero bueno se despidió, volviendo a el circulo que Lua realizo, le ayude a levantar todo el desorden.
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