Muy temprano en la mañana de aquel domingo, Charlotte quedó en reunirse con Carl. Lo primero que hizo ese día fue poner al tanto de la situación a sus guardaespaldas para que estuvieran atentos y que en ningún momento debían bajar la guardia, ya no estaban en días suaves en donde los tenía por caprichos de Albert e insistencias "paranoicas" de su hermano. Después de que Ethan y Eliot, los guardaespaldas de Charlotte, se aseguraron de que no los seguían, continuaron al lugar de encuentro con Carl, ella no quería que se supiera que practicaría tiro y muchísimo menos que contaba con un investigador privado. En un principio, él pasaría por ella, pero en vista de que alguien la espiaba, los planes cambiaron y pasaron recogiéndolo por un lugar específico. Aunque Carl y Charlotte se habían vi

