Liam y Charlotte llegaron al cine, una vez ahí, ella se sintió un poco más aliviada, pues, era un lugar cerrado y se hallaban menos expuestos. La película que Liam escogió fue una de drama, compraron sus palomitas, bebidas y golosinas. Durante la función, Charlotte estuvo hecha un mar de lágrimas, tanto que Liam le preguntó si quería salir, pero ella se negó diciéndole que necesitaba ver el final y que le consolaría si era uno feliz; él apretó sus labios para no sonreír una vez más por su sorpresiva reacción ante las cosas. Luego de que esa función terminó, Charlotte pidió ver una más, para “pasar el trago amargo” de la película que acababan de ver, pero en realidad era que aún no que quería volver a casa, apenas eran las 7 de la noche y deseaba pasar algunas horas más con Liam. Él, por s

