Media hora más tarde, Charlotte salía del orfanato apresuradamente sin poder controlar su lamento. Se sentía cruel por haber hecho sufrir a Owen de aquella manera, y se recriminaba por no haber ido por Owen tan pronto le informaron que lo pondrían en adopción. No dejaba de pensar en que si le hubiera hablado a Liam de que lo quería adoptar, estaba segura de que habrían llegado a alguna solución, él era un hombre muy sensato como para que fuera a despreciar a un bebé por algo que no tenía la culpa. Liam siempre le recordó que podían conversar sus inquietudes como la pareja que eran ahora, pero Charlotte se dejó llevar por las dudas y temores, emociones que normalmente sabía enfrentar y dominar y en el peor momento vaciló. Ya era tarde para arrepentimientos. —Señora Moncada. —La detuvo una

