Charlotte estaba impaciente por la llamada de Carl; aquella noche, Liam podía percibir lo tensa e inquieta que estaba. Ella se hallaba con los brazos enroscados de su torso y la cabeza apoyada de su pecho. Se encontraban en el sofá viendo una película y cada 5 minutos observaba la pantalla de su móvil. —Burbujita, él se comunicará contigo, si dijo que lo haría, es porque así será. —Se apartó bruscamente, adoptando un gesto de aún más preocupación. —¿Y si no logra conseguir que pueda verlo? —¿Alguna vez Carl te ha fallado? —Negó con la cabeza, pensativa. —Entonces, confía en que pronto te llamará. —¿Me acompañarás a despedirme de él? —Liam hizo un gesto de pesar. —Me encantaría conocerlo, tengo mucha curiosidad por saber quién es el hombrecito que te ha cautivado. Pero, no podré i

