—Déjala en paz Schmitt, ¡tu y Verónica la han hecho sufrir bastante! —Liam elevó su voz. —Cuando yo demando algo, se cumple, Meyer, espero que lo estén entendiendo ahora. —¿Por qué a ella? —Inquirió ignorando lo que dijo anteriormente. —Porque es hermosa. —¡La razón real! —Gritó exasperado y Duncan rio ásperamente. —Es hermosa, me gusta, me fascina la rubia, y porque es mi portal para negocios internacionales. Es un tesoro en un solo ser. —Confesó entre burlas. Charlotte despertaba pesadamente, tras escuchar la voz lejana y desgastada de Liam, junto con el burlesco timbre de Duncan. No sabía dónde estaba. Percibía un fuerte olor a humedad. —Sshhh, mi fierecilla está despertando. —Murmuró Duncan. —Déjala ir... —Sonó como una súplica la voz de Liam. Charlotte estaba sobre una m

