Una vez más, Charlotte se despedía de su hermano con un abrazo asfixiante. —Cuando el bebé nazca vendré a visitarlos más seguido. —Es decir, ¿vendrás por él y no por mí? —Interrogó fingiendo molestia. —A mí nunca me has dicho que me visitarás seguido. —Uy, lo siento Alex, pero lo quiero consentir. —Añadió divertida. Él la abrazó de nuevo. —No es cierto, no estoy molesto. Sé que serás la tía que vendrá a pellizcar sus mejillas. —Se separaron riendo. —Pues, no te equivocas. Espero que Avril no se moleste. —Jamás, para las próximas visitas podrán hospedarse con nosotros. —Estupendo... Luego Alexander se despidió de Liam, con un fuerte apretón de manos y unas palmadas en la espalda, agradeciéndole por haber ido. —Estaré atento a tus mensajes y llamadas, ante cualquier novedad

