Muy temprano en la mañana, Liam y Charlotte se despedían con un efusivo beso, frente al edifico en donde vivía ella. Él la visitó la noche anterior, pero aquella visita se extendió y terminaron amaneciendo juntos, por lo que sospechaban, iba a ser así todas las noches. Liam le prometió que iría todos los días al salir de la oficina sin importar si se veían en el Consorcio, sacaría más tiempo para estar con ella, esas horas serían prioridad para él. Las cosas cambiaban, no estaba interesado en quedarse hasta avanzadas horas de la noche siendo esclavo del trabajo como antes, solo para no encontrarse tanto tiempo en la soledad de su departamento. —Y, ¿si traes algo de ropa y la dejas en mi departamento? Así no tienes que cruzar la ciudad muy temprano para irte a tu departamento a cambiart

