*Osvaldo Contuve las ganas de salir y moler a golpes al bastardo que se atrevió a golpearla, pero las palabras de ella sonaron en mi cabeza, me detuvieron de salir de mi escondite. Estaba en un debate entre la ira y el miedo de hacer que ella estuviera en más problemas por salir. Se escuchó alboroto del otro lado y después nada. Quería salir y ver si ya se habían ido esa persona, poco a poco me fui asomando a la tienda, asegurándome que ya no hubiera nadie más al rededor. Valeria estaba en el piso recogiendo un montón de papeles y flores del piso. —Vale… Limpio su carita con el dorso de su mano. Me agaché a su lado y levanté su mentón, una gran mano roja se marcó en su piel pálida, mientras de sus ojitos brotaban más lágrimas, su labio se había roto por el impacto de la bofetada hac

