Abril
Chase se sigue riendo de mi mientras yo lo miro enojada, los niños ni siquiera nos prestan atención y siguen concentrados comiendo sus papas fritas con mucha salsa de tomate.
-Ya deja de reírte no es gracioso.- para mostrarle mi enfado le robó dos papitas.
-Si lo es.- aprieta lo labios para intentar ser serio pero fracasa y se vuelve a reír a carcajadas.
Después de buscar a los niños Chase condujo hasta un puesto de hamburguesas en la calle, me alarme cuando ví a la gente comiendo de pie, hablé con Chase y le dije que yo ni loca me iba a bajar, pensé que le enojaría o me diría que soy una creída, pero simplemente sonrió y me dijo que traería la comida a el carro.
Se bajó el solo y luego de ordenar se quedó aún lado esperando que estuviera nuestra orden, sobresalía sobre todos los hombres, no solo por qué era el único que llevaba un traje, sino porque era el más guapo, cuando estuvo lista la comida nos llevó cerca de un parque para que comieramos viendo pasar a la gente.
Y así estamos ahora, con la camioneta encendida y el aire a toda marcha, cada uno sentado en su puesto en silencio mientras come, o bueno estábamos en silencio, luego Chase empezó a reír sin parar por qué mientras yo comía un mechón de mi cabello se puso frente a mi cara justo cuando iba a dar un mordisco, por suerte me di cuenta antes y no lo mordí, pero no fui tan rápido para evitar que se untara con la salsa de la hamburguesa, no es gracioso a mi parecer, pero a él le parece lo más divertido.
-Ya ya.- me toma de la mano cuando intento seguirle robando papitas.- deja y te ayudo.
Busca en la bolsa un par de servilletas y las pasa por el mechón de cabello intentando quitar toda la salsa, y aunque quita la mayor parte mi cabello sigue oliendo a frituras y ese pedazo se siente grasoso.
-Gracias.- le digo cuando termina.
-No hay de que.- seguimos comiendo en silencio.
Vuelto a ver a los niños y los encuentro comiendo tranquilos, ambos tienen sobre sus piernas muchas servilletas que protegen su ropa y parte de los asientos de manchas de salsa, ambos se percatan de que los observó y me regalan un Nugget, ellos no comieron hamburguesa ya que Chase se encargó de pedirles el menú infantil, recibo lo que me dan y le doy un mordisco antes de darle el resto a Chase, quien abre la boca para que se lo de.
-Oye sabías que hoy Macarena llegó maquillada.- hablo mientras le paso un pedacito de hamburguesa que ya no me cabe, de verdad son deliciosas pero tiene un tamaño enorme, quien diría que un día almorzaria en un sitio como ese.
-Si, la vi cuando llegue hoy en la mañana.
-¿Verdad que estaba horrible?
-No lo sé, supongo.- bebé un poco de refresco.
-Como que supones, es obvio que si estaba horrible.- me mira sin saber que decir.- pero bueno la cosa es que cuando la ví me espante.
-Tampoco estaba tan mal.
-Tu no sabes de maquillaje.- agarró una de las bolsas y empiezo a hechar allí toda la basura.- después de que me espante finji no haberla visto y sigue con mis cosas, pero luego llegó Ryan y me regaño por ir tan fea.
-¿En serio hizo eso?
-Si, me molestó un poco por qué la uni a qué puede hacer sentir mal a las personas soy yo, ella casi lloraba así que decidí ser buena y ayudarla, la maquillo con mi propio maquillaje.
-Wow tu aveces de pasas de buena.- le doy un empujón en su brazo ante su tono de burla.- aquí lo que me sorprende es que Ryan se allá comportado así con ella.
-Lo más triste es que a ella se le nota lo enamorada que está por el.
-Si, siempre se le ha notado.- lo miro extrañada y el se pone más cómodo antes de hablar.- conocemos a Macarena desde hace algún tiempo, es hija de una profesora de nuestra vieja escuela, ella siempre ha estado enamorada de él pero, el solo la mira como una conocida, cuando empezamos a hacer las entrevistas de la empresa ella llegó sin saber que los dueños éramos nosotros, se llevó una gran sorpresa al vernos ese día, de emociono cuando consiguió el trabajo pero creo que fue por qué creyó que ahora Ryan si le iba a prestar atención, cosa que aún no pasa, es un mujeriego y prepotente sin remedio pero es mi amigo.
-Lastima por ella.- miro mi teléfono y ya pasó la hora de la comida.- Vamos.
Mira su reloj y se gira a ver a mis hermanos.
-¿Ya terminaron chicos?
-Si.- le pido que me pasan toda la basura y cuando Chase se asegura que estamos listos arranca.
Llegamos a la empresa y repetimos la misma rutina de siempre, Chase sigue directo hasta su oficina y yo me desvío a dejar a mis hermanos, me despido de ellos aunque no presten atención por estar saludando a los otro niños, las muchachas de la guardería me saluda y yo le devuelvo el saludo, y ustedes dirán ¿Por eres amable de con ellas y con los demás empleados no? bueno esa es una pregunta muy fácil de responder, ella se encargan de cuidar una parte muy importante de mi, no las puedo tratar mal si quiero que los cuiden bien, si soy odiosa con ellas hasta le pueden llegar a hacer algo a alguno de los dos niños así que es mejor prevenir.
Cuando llegó a mi lugar de trabajo Macarena se encuentra organizando un montón de carpetas, yo me siento en mi silla y prendo mi computadora, reviso mi correo especial de trabajo y abro el mensaje de la oficina de marketing, vine adjunto un documento de publicidad que necesitan que Chase y Ryan firmen, lo primero que hago al abrirlo es leerlo y asegurarme que todo esté correcto, cuando me aseguro que si es así lo mando a imprimir en una de las impresoras más cercanas, que se encuentra en el piso de abajo, guardo mi cartera en la gaveta con llave y tomo mi teléfono antes de ir al piso de abajo, camino sin mirar a nadie y cuando recojo los papeles veo que varias personas, en especial hombre, no me quitan la mirada de encima, eso en vez de molestarme solo sube mi ego, por qué el que pierdan tiempo solo mirándome aunque sea para criticarme, me hacen sentir más importante de mi que ya soy.
Vuelvo al ascensor y arrugó una ceja cuando las puertas se abren y me muestran a una señora revisando mi escritorio, camino hasta su lado pero está muy ocupada intentando abrir la última gaveta, Macarena me mira y me hace señas de que sea amable, pero no puedo ser amable con alguien que se cree con el derecho de tocar mis cosas, carraspeó un par de veces pero no me mira, así que decidí hablar.
-¿Se te perdió algo? - espero que se asusté al verse descubierta o que al menos se Avergüence pero pasa todo lo contrario.
La señora con excesivo maquillaje se incorpora lentamente y me miro mal.
-¿Tu eres la que trabaja aquí?
-Si.
-¿Abre esa gaveta? - me señala demandante, no sé quién le dijo que me podía dar órdenes, pero parece que no sabe que yo no las sigo, yo las dictó.
-Por supuesto.- finjo amabilidad mientras me acerco a la puerta de mi jefe.- Espéreme sentada no vaya a ser que se canse de pie.
La ignoro y abro la puerta de la oficina de chase, estoy apunto de entrar cuando la señora me vuelve a interrumpir.
-¡Hey! No puedes entrar sin tocar, aparte Chase va estar ocupado.
-Así ¿Con quién?
-Conmigo, así vuelve a tu puesto de inmediato.- me señala mi silla.
-Espera.- saco mi teléfono y finjo revisarlo.- No, aquí no tiene ninguna reunión con su abuelita, si me disculpa.
Entro en la oficina y cierro con seguro tras de mi, Chase me mira confundido cuando se escuchan un par de golpes en ella.
-¿Me tengo que preocupar?
-No, solo es una señora chismosa ¿puedes creer que estaba revisando mis cosas? y me exigió que le abriera mis gaveta de mis cosas personales.
-¿Quien es?
-No tengo idea, pero me dijo que no podía entrar.
-Cuando salgas la haces pasa.
-¿Sabes quién es?
-Creo saberlo.- deja de lado las carpetas que estaba revisando, se recuesta en su silla y entrelaza sus dedos sobre su estómago.- debería regañarte por no tocar la puerta antes de entrar pero ¿que te trae por aquí?
-Mira esto te lo mandan desde el departamento de marketing.- coloco el montón de hojas frente a el.- es para un nuevo contrato publicitario ya lo revise y está todo bien, necesito que lo firmes para poder dárselo a Rayan para que haga los mismo.
-Como ordene la señorita.- toma una pluma y empieza a firmar hoja por hoja mientras yo espero sentada frente a el.- Listo, ¿algo más?
-De hecho si, no había tenido tiempo para preguntarte así quiero aprovechar este momento ¿Que vamos a hacer con el plan?
-¿Cuál plan? - pregunta confundido y yo entrecierro los ojos intento saber si finge.
-Como que cuál plan, pues el plan para casarme.
-¿Todavía quieres seguir con eso? - se pone derecha en su asiento y me mira con cara sería.
-Pues claro que sí, ¿Por qué no lo haría?
-Por que ya tienes un trabajo y no necesitas dinero.
-Pero aún no recupero la empresa de mi padre, además no quiero pasar el resto de mi vida siendo tu secretaria, me agradas pero me estresa seguir tus órdenes.- asiente mientras suspira y no sé porque ahora parece tan serio.
-De acuerdo, ahora puedes salir de mi oficina.
-Pero si aún no has respondido mi pregunta ¿Que haremos con el plan?
-Después lo hablaremos, ahora sal y has pasar a la señorita afuera.
-Pero...
-Es una orden
-Ay pero que gruñón eres aveces.- lo miro mal para que note que no me hace gracias que me trate así pero me ignora.
Camino hacia la puerta y apenas la abro el silicón con un poco de persona entra a la oficina, y por su no saben a qué me refiero estoy hablando de la señora de antes, por qué si, aparte de traer un montón de maquillaje encima también está operada de todos lados, y no es que yo no lo esté, pero a mí sí se me ve más natural, a ella se le ve como si simplemente hubiera inflados un par de globos y se los hubiera puesto.
Miro mal a la vieja y ella corre a abrazar a el jefe, y miro sorprendida como el corresponde el abrazo con cariño, ella besa su mejilla dejándole una marca con su labial pero a él parece no importarle, no me habían dado cuenta de que me había quedado observando los fijamente hasta que Chase me mira serio y me pide cerrar la puerta al salir, yo lo hago de mala gana y me quedo pensando ¿Quien es ella?