Esmeralda no comprendía porque aquel caballero bailaba con ella, de hecho no sabía quién era, jamás lo había visto antes, pero por alguna razón le parecía familiar su persona, en cuanto Victoria lo vio se sorprendió y no comprendía porque bailaban juntos, los observó atenta mientras pensaba cuál sería su próximo movimiento después de todo no importaba hasta donde pudiese llegar, tenía que asegurar un futuro.
Al finalizar el baile Ethan tomo la mano de Esmeralda y le dijo
- Un gustó señorita Esmeralda -
está sin saber que decir solo observó cómo desapareció entre toda la multitud, camino hacia donde Rubí y está le dijo con una sonrisa
- ¿Con quién has bailado? era guapísimo -
- No lose ... jamás me dijo su nombre -
- ¿No sé lo preguntaste? -
asintió y después dijo
- Es un hombre un tanto arrogante, no me lo quiso decir -
Rubí rió y dijo
- Vaya caballero... que carácter -
Emma caminaba hacia ellas, pero antes de que pudiera llegar Ethan la tomo de la muñeca, ella rió y dijo
- Haz bailado con Esmeralda... que sorpresa -
él sonrió de lado y dijo
- No les puedes decir mi nombre a ellas, vuelve a casa -
- ¿Porque no? ¿ya? aún no termina el baile-
- Solo obedece -
Emma miro a su hermano mayor algo angustiada, y suspiro, observando cómo se alejaba, al llegar a Rubí y Esmeralda las saludo y dijo
- creo que deberíamos volver ¿no lo creen? -
- ¿Tan pronto? aún no termina -
dijo rápidamente Rubí, Esmeralda asintió y dijo
- Vámonos -
las cuatro chicas volvieron a la mansión de los Armstrong y apenas volvieron inicio la plática
- ¿Tu no sabes el nombre del caballero con el que bailo Esmeralda? -
le pregunto Rubí a Emma, está negó algo agobiada y dijo
- No deberías interesarte por él, no creo que Esmeralda esté a su alcance -
dijo algo molesta, que Esmeralda pudo percatarse de su tono de voz, pero no busco indagar a qué se refería, Esmeralda decidió cambiar de tema
- ¿Que tal el Señor Dereck? ¿Que te pareció Emma? -
- realmente me siento emocionada... siento que es todo un caballero, aunque no ah tenido la valentía de venir aquí, ¿Creen que pronto me visite? -
- Ese caballero estaba que tiraba saliva por ti cariño... siento que no tardará en presentarse en la mansión -
dijo Esmeralda, rápidamente Rubí agrego
- Me gustaría igual tener a alguien... así quizá pronto me casaría, deseo casarme pronto -
Esmeralda rió, mientras Ámbar miraba por la ventana, ya que terminaron de platicar cada quien fue a su alcoba, pero Esmeralda no dejaba de pensar en aquellos ojos verdes, le habían dejado una sensación extraña.
Mientras tanto en otra parte de la mansión se suscitó una conversación
- Señor Armstrong ¿Entonces ah decidido algo para mí familia? tengo algo importante... -
antes de que pudiese terminar de hablar el dijo
- Deberá hablar con sus hijas, creo que deben marcharse en cuanto antes -
- Señor... escúchame, no me puedo ir aún... creo que estoy en cinta, de 3 meses, no podría irme en esa situación -
el señor Armstrong suspiro y camino para darle la espalda, pero Victoria pudo darse cuenta de lo tenso que se encontraba
- Está bien, por el momento estará aquí, pero deberá buscarle matrimonio a sus hijas, no las quiero dentro de esta casa -
Victoria asintió y el finalmente dijo
- Retiresé señora -
la mujer salió de aquel salón, ella no comprendía las palabras del señor Armstrong, pero estaba decidida a conseguir los mejores prospectos para el matrimonio de sus hijas.
El sol entraba brillante por las ventanas, Esmeralda al despertar rápidamente se vistió y salió a caminar en dirección al río, al llegar se llevó con una grata sorpresa, había un puente de madera que llevaba hacia el otro lado del río, y sobre aquella área vio su cuadro que había estado pintando aquel día, rápidamente cruzó y se percató por el estado y lo seco que estaba que quizá desde ayer lo habían sacado, se inclino a abrir el bolso con los pinceles y dentro había una carta
*Señorita Esmeralda, un pequeño favor de mi parte, espero le guste y no vuelva a accidentarse, ojalá disfrute nuevamente sus pinceles, nos vemos pronto. -E.*
- Así que una E, ¿Cuál sera el nombre de este hombre misterioso? -
camino de regreso a la mansión con aquella carta en busca de un lienzo, ahora tenía un objetivo, era momento de regresarle el favor a aquel caballero, rápidamente regreso y termino aquel lienzo que había empezado, lo acomodo justo al lado del puente y escribió una nota
*Querido Señor E, gracias por tomarse la molestia de este puente, le agradezco el favor y lo regreso con un pequeño detalle, espero y este quedé perfecto en su alcoba, espero nos veamos pronto. -Esmeralda*
la puso junto a aquel cuadro y empezó un lienzo nuevo, por alguna extraña razón sentía la necesidad de pintar a aquel hombre misterioso, estaba perdida pintando aquella mirada cuando una voz la sobresalto
- Que hermoso retrato -
ella se ruborizó al instante y dijo algo nerviosa
- Nadie a dicho que se trata de usted -
- No hay necesidad... nadie en esta ciudad tiene ojos de ese color más que yo -
- ¿cómo lo sabe? si no tiene mucho que llegó -
- Digamos que yo lo sé todo -
Ella rió y él la vio intentando descifrarla, después suspiro y dijo
- ¿Le gustaría que me quedé un poco más de tiempo? -
- ¿Planea marcharse? -
- Depende, aunque siendo un codiciado soltero... no tengo un lugar que me até -
ella volvió a reír y está vez él enarco la ceja pero antes de que pudiera decir algo, ella le hizo una pregunta
- ¿Vive cerca de aquí? -
él asintió y ella lo miro curiosa preguntando nuevamente
- ¿Que tan cerca? -
- Lo suficiente como para decirle que está pisando mi propiedad -
ella lo miro algo confundida pero no dijo ni una sola palabra al respecto, antes de que él dijera algo más de aquel retrato, ella tomo el cuadro que le había hecho y se lo extendió junto aquella nota
- Tome, muchas gracias por salvarme ese día y por este puente... ahora puedo pintar de ambos lados del río -
él le sonrió, pero está vez fue una sonrisa amplia, ella vio aquellos suaves labios sonreír de esa forma por primera vez y aquella sonrisa le pareció más hermosa que la anterior que había visto, tomo aquel cuadro y dijo mientras lo veía
- Gracias Esmeralda, es hermoso… me retiro, por favor no vuelva noche a su casa, cuidese -
ella lo observo alejarse, pensando seriamente en aquel hombre misterioso, después de todo había sembrado una semilla de curiosidad dentro de ella y estaba dispuesta a todo por descubrir cada una de sus dudas.