Ya casi no había rastro de la mordida de aquel lobo salvaje, se supone que todo estaba ocurriendo como debía de ser, Camille seguía al pendiente de Magnolia y de sus actividades extracurriculares, mientras esta se enfocaba en las clases que tenía pendiente, los señores Collin ocupados con temas de trabajo, comprando más animales y de alguna manera ideándoselas para protegerlos de mejor manera. Por otro lado, Sylas y Kayn parecían un tanto alejados, Raiven y Kayn estaban mejorando sus lazos. Si nos ponemos a hablar de lo que Magnolia había averiguado, no era de mucha ayuda, no sabía porque razón el leer aquel libro le provocaba una curiosidad enorme pero a la vez un miedo tremendo, lo peor de todo esto es que Sylas jugueteaba con ella hasta mas no poder, sabía que la muchacha estaba cerca de averiguar algo, pero en el fondo sabía que alguna manera que no se atrevía a averiguar aun, lo cual generaba un juego peligroso entre ambos de corretear en círculos y asustar a la chica de vez en cuando.
Si las clases de la universidad obtuvieran un premio por latosas y aburridas, el premio se lo llevaría reproducción animal. Ver al profesor cuatro horas a la semana hablar de como cada tipo de animal se reproduce y con que fines era un tanto aburrido, lo único que hacía más motivante las horas de clase era contar cuartos lunares tenía el profesor en su rostro, o cuantas migas de pan se encontraban en su áspero bigote. Magnolia jugueteaba con su lápiz mientras sostenía su cabeza con su mano izquierda que estaba apoyada sobre el pupitre de madera, el reloj hacia tic tac y aun así no corría más rápido que hace unos segundos atrás. Por última vez, Lia hizo el intento de poner atención en clases, levanto su vista y observo el pizarrón con garabatos y letras específicas.
"además de tener en cuenta de que su temporada de apareamiento dura aproximadamente 3 meses y se da a finales de invierno y principios de primavera, suelen ser extremadamente territoriales y es donde se generan más peleas. Realizan un ritual de cortejo que puede ser olfateo, carreras y juegos. La hembra es la encargada de producir feromonas que atraen al macho hacia a ella, el apareamiento ocurre varias veces y puede ser de diez a treinta minutos, incluso luego de la eyaculación ambos se dan la espalda para protegerse mutuamente"
Bueno, después de todo no era tan aburrida la clase, no sabía aquellos datos, pero si sería lindo que alguien te amara como un lobo, tener a tu alfa y que el diera la vida por ti sería muy encantador, ojala los hombres fueran como los machos alfa, pero claro que no, los hombres eran como Sylas, jugaban contigo y luego te dejaban en extrema confundida, en eso eran lo bastante buenos, pero, ¿ por qué de repente su mente comenzó a recordar a Sylas? tal vez le recordaba a un lobo, claro, porque aparearse con Sylas era en extremo inapropiado, y en este caso no sería apareamiento ¿ o sí?. El timbre de la clase hizo que volviera a la realidad, rápidamente ordeno sus cosas y se retiró de la clase. Al salir por los corredores a lo lejos diviso a Sylas quien estaba jugueteando con una chica seguramente unos años menor, un nudo en su estómago se formó y las ganas de vomitar comenzaron a aparecer, sabía que no eran anda, pero entonces debían de ahorrarse aquel jugueteo de besitos por aquí y bromitas por allá, y como si fuera magia Sylas miro en su dir4eccion, como si supiera que justo estaba pasando por ese preciso instante a esa misma hora en ese lugar. Magnolia arrugo la nariz y comenzó a caminar a paso rápido, sabía que Sylas iría a su posición y en ese momento lo quería evitar, no tenía ganas de sentir la presencia arrogante del muchacho cerca de ella, pero aún no entendía por qué ese tipo de actos hacía que se derritiera a sus pies.
- vamos Magnolia ¿no me quieres saludar? - sonrío ampliamente mostrando su canino de forma seductora, lo curioso de esa escena es que hizo que Magnolia recordara aquel sueño de esa noche donde aquel lobo hacia prácticamente la misma expresión.
- ah si, hola- comento sin importancia la chica mientras apretaba sus libros fuertemente contra su pecho.
- espera, no tan rápido por favor- el muchacho sujeto el ante brazo de la chica y la apego a su cuerpo, en ese instante los alumnos del establecimiento quedaron mirando atentamente aquella escena tan cautivadora- ¿por qué me evitas? ¿qué averiguaste pequeña? - susurro mientras se acercaba a su odio seductoramente.
- que hueles a perfume barato de vainilla- escupe la muchacha mientras fuertemente se separaba del chico para irse. Al hacer aquella acción todos al rededor comenzaron a murmurar, era muy extraño que una chica se comportara así con Sylas, pues se podría decir que era el don Juan que muchas quisieran tener.
- ¿te gusta llamar la atención verdad? pues hagámoslo- en un movimiento rápido Sylas tomo a la chica de la cintura y la subió a su hombro, comenzó a correr rápidamente mientras de dirigía a la azotea del edificio, claramente en el camino Magnolia se intentaba de zafar del agarre del muchacho, pero era imposible, el chico tenía muchísima fuerza, más de la que magnolia quisiera incluso. Al estar solos ambos, Sylas dejo a Magnolia suavemente en el suelo mientras este imitaba la acción anterior. - ahora, cuéntame que es lo que ocurre- se reposo en una de las orillas de la azotea mientras miraba el cielo atento a lo que la chica comentara.
- he considerado algunas cosas, ya sabes, como cavernícola o animal salvaje, retardado o no sé, simplemente hombre hormonal descontrolado- susurro la chica mientras veía como Sylas colocaba una expr4esiva cara de desagrado y disgusto.
- bueno, algunas las acepto, ¿pero hombre hormonal? por favor- ambos comenzaron a reír por el comentario del chico, mientras Lía reposaba su cabeza en el hombro del muchacho. - ¿aun no has leído el libro verdad? -
- lo he estado evitando a toda costa, la verdad tengo un poco de miedo y no te voy a mentir, miedo de saber que me voy a encontrar ahí. Se que de todas formas ya es muy tarde para salir de aquí, o la verdad, no sé qué pensar Sylas, estoy realmente confundida-
- ¿por lo de nosotros? o por qué crees que soy un cavernícola-
- ya, hablando en serio, la verdad es que, tengo dudas, y miedo. Mis especulaciones son un poco extremistas, he pensado en magos, brujos, algún tipo de chaman o algo así, tu familia es muy rara- dijo la chica riendo para alivianar la carga.
- solo, promete una cosa, por favor- la mirada de Sylas se posó en los labios de la chica y luego miro sus ojos cristalinos.
-¿qué quieres que prometa? -