El sudor en la frente comenzó a hacerse presente desde quizás el instante que entraron al bosque, en este caso si era un verdadero juego de vida o muerte, ¿cómo era posible que ese trio de hermanos fuera tan escandaloso y tan traviesos? en el fondo Magnolia sabía que no debe de haber aceptado la maldita invitación de los chicos a ir a casar, le encantaba la naturaleza y los animales, ¡como podría entretenerles matar animales en vano! Los primeros minutos si fueron entretenidos, entre Doran jugueteando con Raiven y Sylas motivando a que Kayn jugara con ellos era una vista hermosa de familia, claro, los progenitores Collin no se encontraban por obvias razones de negocios, y Camille decidido quedarse en casa descansando.
El juego dejo de ser gracioso cuando Magnolia perdió el rastro de los chicos, comenzó a buscarlos, pero no había ninguna señal de eso, la tarde empezó a llegar y los búhos ululaban tenebrosamente entre las ramas de los arbole y los grillos grillaban entre los arbustos. Se maldijo mentalmente por 0haber aceptado y por no traer algún abrigo más decente para la ocasión, si bien era invierno y hacia frio, se comenzaba a acostumbrar al frio de la zona. Lo peor de todo, eran aquellos ruidos de animales salvajes que se escuchaban entre los matorrales, en esos momentos se sentía en extremo insegura. De pronto un ruido tras de ella se aproximaba, logro distinguir las patas de algún animal acercándose a toda velocidad, lo que más deseaba en ese momento era que no fuese un oso, si no, esta historia terminaría aquí. Rápidamente se giró y noto que un lobo marrón la estaba observando, estaba en posición de ataque sin duda, sus patas traseras estaban siendo flectadas para preparar un gran salto, fue ahí cuando el animal salto sobre ella y mordió su muñeca, claro, esto ya lo había vivido, era el lobo que la ataco hace unos días en la ciudad, sin duda era el mismo, pero todo se sentía diferente, como si estuviese flotando en el entorno, como si el lobo realmente no la hubiese mordido, estaba viendo esto de otra perspectiva. Fue ahí cuando vio que alguien se acercó y la tomo entre sus brazos, el aroma de pino fresco se sentía más fuerte que nunca, sin embargo el rostro no era visible, no se podía distinguir absolutamente nada de su salvador, y la visión desapareció cuando aquel hombre la sostuvo entre sus brazos y al caminar atravesó su cuerpo, todo fue una ilusión, seguía ahí en el bosque perdida, con frio y hambre.
Decidió caminar un poco mientras pensaba en quien podría haber sido su salvador, lo curioso es que estaba seguro de que Sylas era el responsable, era el quien tenía aquel aroma tan particular. La luna llena dejaba ver el camino con claridad, la caminata se estaba transformando en algo agotador, no había señales aun de los chicos, y se estaba molestando un poco por la situación, y como si no fuera lo suficientemente afortunada, frente de ella había un lobo ¿ era el mismo que la ataco hace unas noches atrás?, no, no era aquel lobo de pelaje tan corriente, al contrario, este era mucho más grande y se veía más peligroso, era un lobo macho quizás, de un pelaje blanco como la nieve, sin duda hermoso. Sus grandes colmillos eran visibles, pero no los mostraba en forma de advertencia, más bien, parecía que el can se estaba luciendo ante ella. La sombra del animal se veía monstruosa, pero en vez de sentirse preocupada, estaba segura con aquel animal, se acercó a él para poder acariciar sus grandes orejas, tenía el pelaje más suabe que existía en el mundo, como si fuera una exquisita tela de vestir. El animal sin duda se dejaba querer por la chica y la chica por el animal, se acompañaban mutuamente y seguían rumbo a lo desconocido. Lo curioso de todo esto, es que el animal estaba tan relajado como ella, no sentía peligro de que Magnolia fuera a dañarlo o lastimarle.
Lo preocupante ocurrió cuando Magnolia miro a un costado y el can ya no estaba, sintió angustia y nuevamente el temor volvió, a lo lejos escucho un aullido desgarrador, como si su nuevo amigo estuviese en peligro, rápidamente corrió en dirección a los aullidos, entre lo que lograba ver con la luz de la luna, y lo poco que los matorrales y ramas aportaban a la situación llego a divisar algo a lo lejos, era la casa de los Collin, los ruidos prevenían de dentro. Al entrar se dio cuenta de que los ruidos provenían del segundo piso, era la habitación de uno de los chicos, pero al querer subir las escaleras aquel lobo marrón nuevamente apareció para atacarla, cayendo al suelo frustrada con el animal sobre ella, movía sus piernas y brazos para quitarlo de encima, pero todo esfuerzo era en vano, no podía mover a aquel animal tan grande y pesado. Al intentar de buscar algo para defenderse diviso la espada de una de las armaduras que los Collins tenían en el gran pasillo, tomo esta y de un solo movimiento clavo la punta de esta en el costado del cuello del lobo cayendo este sin vida sobre ella, la sangre del animal muerto corría por su pecho manchando así todo su atuendo y suelo, al ponerse de pie y mirar al animal sin vida, se percató que aquel lobo marrón en realidad era ella, estaba convertida en el can sin vida del suelo.
Abrió los ojos de par en par levantándose bruscamente de la cama, estaba completamente angustiada y asustada, miro a su mesa de noche y el reloj marcaba las tres en punto, había sido una pesadilla de lo más horrible. Miro en dirección al suelo y vio que el libro se encontraba ahí, lo recogió y dejo en la mesa de noche para intentar a conciliar el sueño nuevamente, aunque sin duda seria más difícil que nunca, sentía una presión en el pecho más grande que nunca, pero lo intentaría. Los minutos pasaban y el sueño comenzó a inundar su ser, lentamente fue cerrando sus ojos, cuando sintió un calor inexplicable en su espalda, era como si aquel lobo estuviese ahí durmiendo en ese instante con ella, sin embargo el sueño la consumía demasiado y no tuvo la fuerza para poder abrir los ojos y verlo una vez más, pero sabía que era el, sabía que estaba a un costado intentando de decirle sin palabras que ahí estaba, que no había problema, que podrida dormir tranquila pues el estaría ahí para poder protegerla. ¿Sería solo un sueño? o tal vez era algún tipo de visión o premonición, no lo tenía claro, pero más dudas surgían y debía averiguar lo ante posible todo esto.