Capítulo 70

1790 Words

Hay días en que el pasado te espera sentado en la orilla de la cama. No hace ruido, pero no se mueve hasta que le prestas atención. Esta mañana fue uno de esos. Me levanté antes que Emma, encendí la cafetera y me quedé mirando la ventana como si afuera pudiera aparecer una respuesta. Neblina baja sobre el jardín, los juguetes que dejamos anoche a medio recoger. Pensé en Felicia y en la primera vez que me vi en el espejo sabiendo que nadie vendría a tomar mi mano, que la casa sería mía y de una niña de ojos enormes que no entendería por qué mamá ya no estaba. Creí que no iba a poder. Lo digo sin vergüenza: hubo mañanas en las que el terror a fallarle a mi hija se me pegó al paladar como un sabor metálico. ¿Cómo se hace para dividirse en dos y no quebrarse por la mitad? Aprendí tarde y a go

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD