Aun Sigo Amándolo 5 años después… —La señora Copperfield ha ordenado que sirvas la cena. —¿Qué? Eso debe hacerlo Emma, ya yo acabé mi turno. En mi boca se formó una perfecta “O”. —Quiere que tú lo hagas —continuó sin mirarme. Fruncí el ceño. —¿Qué sucede Rebeka? ¿Qué, ha enfermado Emma y Ava sigue indispuesta? —quise saber rodando los ojos. No me apetecía verle la cara a esos dos, en realidad nunca. —Emireth… Dos toques secos en la puerta la interrumpieron. —Emireth ¿Estás ahí? —preguntó Emma. Miré mal a Rebeka, aunque no tuviese la culpa de que la bruja hubiera ordenado que sirviera la cena. Los últimos años me había limitado a hacer todo lo que decían, así evitaba problemas y nada en vano. Continué estando con Matthew, pero menos que antes; cuando Marie iba al tonto spa,

