—Stai ascoltando Chiara Galiazzo con la sua nuova canzone: Quello che non sa, solo su Virgin Radio, la tua radio—anuncia la locutora de radio de la que supongo debe ser Virgin Radio. Subo un poco el volumen para escuchar a esa tal Chiara Galiazzo y me hago una cola de caballo para estar más cómoda. Saco las pizzas de cada caja y prendo el horno para calentarlas. Me recargo en la mesada y froto mis brazos para entrar en calor. No había caído en la cuenta de cuanta hambre tenía hasta que escuché a mi estomago reclamarme con furia durante el camino de vuelta. —En diez minutos cenamos—le digo a Marco asomándome por la cocina. —Gracias, bella—me sonríe y sigue viendo los archivos que Fabio le envió. Todo lo que he hecho desde que salimos del restaurante ha sido pensar en Mauro y en su mer

