Pasaron días de ensueño. Fue la mejor experiencia que ambos tuvieron. Desde esa noche en la que ambos se entregaron por primera vez no se separaron más. Richard casi enloqueció al llamar reiteradas veces a Daira para saber como la llevaba con Danny. Al cabo de unas horas, cuando ya recogía los restos de la noche en el bar, dio señales. "Estoy bien. Pasaré la noche con Danny. Hablamos mañana", decía el mensaje. Richard suspiró, estaba temeroso de que su amiga sufriera nuevamente una decepción y al conocerla tan bien sabía que le sería difícil superarlo si él volvía a fallarle. "Hablaré con ese tipo, necesito asegurarme de que todo estará bien", pensaba ensimismado mientras miles de pensamientos oscuros se cernían. Sin embargo, Daira era una mujer inteligente y sabría sortear las dificult

