Me fui por algunos meses a Cuba, allí pude estudiar un poco más sobre mi carrera, solo me tomó un plazo de cinco meses meses, en todo ese tiempo estuve conversando todos los días con Paola, ella me contaba muchas cosas, excepto lo que tenía que ver con Diego. Hoy regreso al país, Paola y su esposo pasarán por mi al aeropuerto, muero por verlos, no es lo mismo ver sus rostros detrás de una pantalla. —Hola chicos, que bueno verlos— Los abracé tan pronto lo vi. —Estos cinco meses han sido una eternidad, mírate… Estas hermosa Isabella— Respondió Paola muy contenta. —La verdad que el embarazo te asienta muy bien— Gerald es muy amable. Fuimos hasta mi casa, ellos fueron muy amables de sentarse a conversar conmigo en la sala, había mucho por hablar. En la mansión. Todos estaban almorzando

