Pinea seguía pensando en las palabras de Patrio, él parecía estar de acuerdo con los rebeldes de ese lugar. No sabía qué relación tendrían ellos dos en el pasado, pero algo le decía que su compañero de viaje era una persona de ideas muy libres sin ataduras a ninguna ideología. Las píldoras la estaban ayudando mucho para seguir caminando sin tomar descansos. Patrio como había supuesto era un hombre fuerte, con una gran condición física. En todo el trayecto Pinea no lo había visto que él sudara ni un poco. Ese día habían logrado avanzar bastante, según lo que patrio le había dicho. Ella sabia que las montañas nevadas eran un lugar alejado. En la ocasión que tubo que ir a ver al mago Helios para que ayudara a Gofre ella había subido la montaña a caballo. Le había parecido un viaje largo,

