Habían armado una casa de campaña a la orilla de un arroyo de aguas muy cristalinas. Para Pinea no era nuevo el acampar, pero si lo había sido el armar una cueva de tela, algo que le había parecido muy buena idea. Ya que según le había contado Patrio eran muy resistentes y cómodas. Claro que llevar algo así a su mundo no seria posible, ellos todo lo arreglaban usando piel de animales. Que eran muy útiles para protegerse del frio, pero una crueldad para esos indefensos animales que no les habían hecho nada. Patrio observaba a Pinea, ella estaba asombrada con la casa de campaña y no dejaba de estudiarla. Eso había sido un descanso para Patrio, ya que Pinea había recordado un momento de ellos dos juntos. Pero solo eso, no sabía realmente los pormenores de ese baile. Algo que conociéndola le

