La competencia se iba a poner interesante, de repente veo que la demonio ya no estaba sino que se encontraba a bastante distancia y el líder de la secta se estaba acercando a ella. Mis nervios iban en aumento, desenvaine la espada de mi padre y comencé a limpiarla para que se viera bonita y preciosa, la verdad no creía que las cosas fueran a ser sencillas de ahora en más, pero lo intentaría con toda la fuerza de mi corazón.
—Ran —Escuché la voz de Arni, mi prometido.
Si, se que estás sorprendidos. Pero luego de que yo saliera de reclusión, el tío le pidió a Deshi que me comprometiera con algún chico y yo elegí a Arni. El y yo hemos sido amigos toda la vida y sabía que sería más fácil si se trataba de el. Aclaro que es un discípulo de la secta Shan y realmente creía que podría funcionar, pero la vida poco a poco me demostraría lo equivocada que estaba.
—Arni —Dije se repente tranquila, el me sonrió y yo le correspondí la sonrisa.
—Te ves preciosa, eres toda una estrella ganadora —Murmuró tranquilo haciéndome reír.
—Gracias, tu siempre sabes que decirme —Le dije simplemente y el miró unos segundos para otro lado y se acercó para ponerme algo en la cabeza.
—Hice ese accesorio para ti, ahora tengo que irme, pero te deseo toda la suerte y ve a ganar —Fue lo último que me dijo antes de irse rápidamente, yo me reí, el es impresionante.
Me quedé unos minutos ahí sentada limpiando mi espada y pensando en lo lindo que era Arni conmigo. Sabía que tenía que quitarme todo eso de la cabeza, más porque estoy renegando de mi secta, pero era imposible pensar en eso cuando era tan amable y dulce conmigo. Yo estaba segura de que si me casaba con el nunca tendría problemas ni un mal matrimonio, porque no existe un hombre en la tierra que sea como el.
De repente aparece la demonio y le doy una sonrisa de confianza, podremos juntas se que si y su mirada se ablando de golpe. Quería darle un poco de seguridad, puede parecer que yo me siento segura por estar cerca de una persona tan poderosa como ella pero no es así, más que segura me siento presionada. Es totalmente una presión estar cerca de alguien tan poderosa, al final te das cuenta de que no estas a la altura de sus expectativas.
Los discípulos de las diferentes sectas comenzaron a acercarse para ver la gran pelea, la gran súper y mega final que todos deseaban ver. ¿Quién obtendrá la espada de la secta Wei? Todo se definirá con está batalla guerrerita. Moria de ganas de ver todo lo que se avecinaba y esperar que las cosas fueran mejorando. Cada vez falta menos para poder emprender nuestro viaje a la secta demonio, estoy ansiosa.
—Hemos llegado a la final donde se enfrentarán las dos Princesas de la secta Fadon y Shan contra el Príncipe de la secta Lan y la discípula —Dijo emocionado el líder de la secta Shan y se abrió paso para dejar pasar a los competidores.
Eran un montón de palos verticales con mas de un metro de altura, debíamos pararnos sobre ellos y pelear sin caernos. Si caes; pierdes, si te rindes; pierdes y si mueres; pierdes. Eso hay que admitirlo, le da mucha inseguridad a cualquiera y la verdad es que no soy la excepción, yo también estoy completamente insegura y tengo miedo, mucho miedo, tanto miedo que me iría corriendo a encerrarme en el cuarto de mi padre por otros diez años.
—Es la hora demonio —Dije con bastante emoción y la demonio me miró mal.
—No deberías emocionarte tanto, esto va a estar mas difícil que la segunda prueba —Espetó ella y yo le di una mirada triste.
—¿Voy a perder? —Pregunté tristemente y ella asintió.
—Con tus pobres conocimientos en artes marciales; es probable. Trata de usar el cerebro y si te toca perder, al menos llévate uno contigo —Explicó cosa que me dejo bastante mal, yo no quería perder y se que mis habilidades no son las mejores. Pero acabe asintiendo, definitivamente voy a llevarme uno si pierdo muajaja.
Los postes estaban tiesos pero no era difícil mantenerse sobre ellos, recordé las veces que mi papá me había hecho caminar sobre ellos y me sentí mejor. Estaba impresionantemente cómoda sobre esos postes congelados, eran algo resbaladizos pero nada que no se resuelva con cuidado y equilibrio, cosa que he entrenado mucho cuando era pequeña con ayuda de mi papá. Miré a la demonio que estaba a una distancia prolongada y ella solo miraba la situación a su alrededor.
Dieron la habilitación y me tocó pelear con la chica, la demonio se ocupo del Príncipe cosa que me alegro. Si lo piensas bien te darás cuenta que no soy la persona indicada para pelear contra ese hombre, ustedes tal vez nunca lo vieron pelear pero iguala notoriamente al líder de la secta Shan. El primer golpe que me lanzó la chica me dejó bastante impactada, lo ataje sin problemas pero el miedo se apodero de mi al punto de dejarme congelada.
—Deberías dejar de mirarte las uñas Princesa, nunca podrás pelear si no lo haces —Dijo con asco la discípula de la secta Lan, esa chica enserio es detestable, todos los poros de su piel gritan envidia.
—Deja de ser envidiosas, algunas nacemos para mandar y otras solo son mandadas señorita —Fue lo último que le dije antes de lanzarme contra ella con mi espada, de inmediato la intercepto haciendo que esta cayera al suelo de mis manos.
—Te dije que debías dejar de mirarte las uñas —Dijo con una sonrisa sarcástica.
De repente se volteó para ir contra la demonio y yo aproveche la poca distancia entre nosotras para agarrarla de la ropa y arrastrarla conmigo hasta el suelo. La demonio me estaba observando y solo le guiñe el ojo dándole todo mi honor para ganar. La chica que estaba junto a mi me dio una mala mirada, claramente no me quería, pero tiene sentido. No podrá ser como yo ni volviendo a nacer.
—Enserio eres… —Comenzó a decir pero terminó guardando silencio.
—¿Fabulosa? Lo se, cuando nací se rompió el molde, no existe otra que me iguale. Ni volviendo a nacer serás como yo —Murmuré con toda la soberbia que pude, no soy ese tipo de persona pero está chica siempre le coquetea a mi prometido, incluso desde antes de ser mi prometido.
Me levanté y camine hacia donde estaban todos los discípulos justo luego de que la señora demonio ganará, sabía que ganaría porque es absolutamente fantástica. Claramente no hay dos mujeres como la demonio, se que la alabo mucho al cabo del día, pero seamos honestos, es el claro ejemplo de una mujer hermosa, fuerte, empoderada y humilde, bueno, humilde no, pero se hace lo que se puede.
—Estoy muy feliz de anunciar que la ganadora de la antigua espada del difunto líder de la destruida secta Wei; es la Princesa de la secta Fadon —Anunció otro sujeto que se acercó con la espada dentro de un cristal— Aunque hay un inconveniente. Está espada se selló hace años tras la muerte de su dueño y solo su hijo; fue capaz de desenvainarla. Hoy en día no es excepción y nadie excepto sus hijos; pueden desenvainarla —Sus palabras me hicieron emocionarme, más cuando lo vi abrir la caja de cristal y sacar la vaina donde guardaba la espada.
Veo lentamente a la demonio caminar hacía la espada y tomar entre sus manos la hermosa vaina, era una de las espadas más bellas que había visto. En realidad la de mi padre era la segunda mas bella luego de esa monstruosidad, pero en nuestro caso no tenemos una espada legendaria y familiar, ese no es nuestro caso. Cada líder tiene su espada y cada m*****o igual, siempre es así. Yo no tenía espada porque no me dedicaba a la cultivación y cuando quería practicar lo hacía con la espada de mi padre, de mi tío o la de mi prometido. Pero realmente no necesitaba una, desde que salí de la reclusión las cosas han sido diferentes y llevó la espada de mi padre en mi cintura todo el tiempo aunque no sepa usarla en su totalidad.
De repente la demonio desenvaina la espada dejando a todos impactados y con la boca abierta. Yo ya sabía que era capaz de desenvainarla por ser la hija del líder de su secta Wei y la única sobreviviente, pero era totalmente gracioso la manera en la que se expuso de esa manera la tonta. En ese momento caí en cuenta y me preocupe al darme cuenta del problema que se ocasionaría a causa de esto.
—¿La desenvaino? —Preguntó impactado uno de los líderes a la distancia.
—¿Como puede ser? Pensaba que solo el heredero del líder podía hacerlo —Dijo otro a la distancia, la gente parecía muy impactada.
—La Princesa es impresionante, su talento conmovió al difunto líder y la eligió como la heredera de su espada —Murmuró emocionado el hombre que me entregó la espada.
Mi rostro fue un poema al ver la cara de sorpresa de todos, ¿Cómo pueden ser tan estúpidos como para tragarse eso? Por favor, hasta yo soy más inteligente que ellos. Intente a fuerzas contenerme la risa pero era imposible, tuve que alejarme varios metros para poder reírme tranquila, era más de lo que podía aceptar mi alma pura. Qué gente estúpida por Dios, enserio no lo puedo creer en absoluto.
Llegada la noche fui a ver a la demonio, se supone que está noche será visitada por el líder de la secta y teníamos que armar un plan, se supone que en la mañana hay que partir a la secta demonio, por ende necesitamos hablar y armar un plan para poder irnos sin problema alguno. Yo estaba nerviosa, pero me sentía tranquila al ver que ella sería quien armaría todo el plan, ella me da más seguridad.
—¿Cual es el plan demonio? —Pregunté mientras comía tranquilamente. Runi se había ido a preparar todo para la visita del líder, se supone que la Princesa es soltera, virgen y comprometida, hay que ser cuidadosos en la vida.
—¿Algún día dejarás de decirme demonio? —Preguntó ella bastante irritada y yo me reí.
—¿Cual es el plan maestra? —Reformule la pregunta para su agrado, ella me codeó y yo me sentía mejor, después de todo hacía mucho tiempo que no me sentía tan viva.
—Hoy le voy a hacer saber que estoy de regreso y luego me iré por el ala frontal, tu te quedarás y tomarás la identidad de la Princesa; la usaras para irte temprano en la mañana y completaras el cambio con la verdadera Princesa —Explicó tranquila, la verdad es que me sentía algo perdida. Me daba miedo, ¿Y si me descubrían? Claramente no sería algo muy seguro dadas las circunstancias.
—¿Y si sospecha de mi? —Pregunté con algo de inseguridad.
—No lo hará, el estará convencido de que aproveche la oportunidad para acercarme a el y que tu solo fuiste mi rehén, pero no dudará un segundo que tu eres la Princesa, claramente puedo ver el interés que tiene por ella, así son los hombres, los cega la pasión. En pocas palabras; no dudará ni un minuto de ti —Terminó de decir y yo acepte. Se puso una fracción del atuendo y yo la ate a un rincón de la cama, para que fuera un poco más real y la fachada fuera adecuada. Aparte de todo lo malo que pasaba, el velo no me dejaba respirar, no se como aguanto ella tanto tiempo.
Pasado un rato el líder de la secta entró en la habitación muy tranquilo y fue servido por la sirvienta la cual actuó con nerviosismo todo el tiempo, todo para hacerlo más real. El solo observaba a la señora demonio en diversas ocasiones y nada mas, no hablaba en ningún momento; cosa que era molesta e irritante. El estaba tan interesado en ella, pero era un hombre casado, claramente no era un hombre para nada respetable, no servía en absoluto como hombre. Daba tanto asco verlo actuar de esa manera, ¿Cómo alguna vez pude haberlo considerado mi familia?
—Me gustan tus ojos, pero de alguna manera me resultan conocidos —Murmuró de repente, mientras corría un mechón de cabello detrás de su oreja.
—Tal vez ya viste mis ojos en otra mujer, son bastante comunes —Dijo seductoramente y a el pareció divertirle su comentario. A mi me causo gracia pero no me podía reír estando amordazada.
—No lo creó, tus ojos son las puertas al cielo; no creó que exista otra mujer capaz de llevarlos en su rostro —Habló tranquilamente, el parecía con la intención de coquetear, pero seamos honestos; está resultando absolutamente asqueroso.
—Gracias mi señor —Contestó algo insegura y tratando de sonar amable— ¿Ocurre algo mi señor? —Preguntó mientras servía el te, pero el parecía poco interesado en expresar sus pensamientos en voz alta, eso estaba frustrando a la señora demonio, lo veía en sus manos impacientes.
—Solo una persona solía decirme “mi señor” con esa voz —Dijo sonriendo— Me trajiste algunos recuerdos —Terminó de decir y ella asintió mientras dejaba la tetera a un lado.
—Supongo que esa persona debió ser especial —Refutó dulcemente y el asintió con la cabeza.
—Si, ella era la persona mas importante en mi vida —Contestó y las ganas de reír de la demonio también me querían hacer reír a mi. Solo quiero que está noche terminé y poder finalmente irme de este lugar lleno de traidores.
—¿Es la misma mujer de la que me hablaste hoy? —Preguntó ella viéndolo y el asintió con la cabeza.
—Si, es ella. Ahora se que está viva y me preguntó cuando vendrá por mi —Susurró viendo por la ventana.
—Tal vez ya esté aquí, muy cerca de ti y aún no la has visto —Murmuró Lis y el la observó confundido.
La demonio se puso de espaldas y se quitó el velo mientras observaba por la ventana, la luz entraba dando un brillo totalmente inalcanzable e inentendible para nuestra alma. Siempre soñó con ver la luz hermosa de la luna llena con alguien a quien amaría por el resto de mi vida. El único hombre que admiro la luz de la luna conmigo fue papá, pero deseaba hacerlo con Arni. Lamentablemente eso nunca se dio y puede que jamás viva ese momento tan especial.
—A mis ojos eres una mujer diferente, no eres lo que siempre han mencionado
—Dijo simplemente sin siquiera mirarla y yo sentí que por primera vez estaba de acuerdo con el, la señora demonio es totalmente diferente a lo que me han contado sobre ella.
—Eso debe ser porque no soy esa Princesa de la que todo el mundo habla, ella y yo tenemos rangos demasiado distintos —Espetó con molestia y algo de soberbia, a mi nadie me engaña— ¿De verdad no me recuerdas? —Preguntó de golpe.
—¿Debería recordarte? —Respondió a su pregunta con otra pregunta.
—Una vez dijiste que mis ojos eran como estrellas, las puertas al cielo y que eran tan únicos que no existía otra mujer con unos iguales —Le recordó volteándose, no se cual fue su rostro al verla porque en mi posición no era algo fácil de ver. Pero por la mirada de la demonio, claramente fue algo estupendo e imperdible.
—¿Bella Lis? —Su pregunta era mas una afirmación, era muy difícil explicar las expresiones de la demonio, pero evidentemente se estaba divirtiendo y mucho.
—Yes, adivinaste mi señor —Dijo lo último con una mirada de odio, mientras apretaba fuertemente los dientes.
El en ese momento se abalanzó sobre ella, estaba abrazándola y quería besarla, fue algo bastante asqueroso el hecho de que si la besó. Realmente veía la situación y recordaba a Mei Ling, se que no me cae nada bien esa mujer y que siempre tuvimos la peor de las relaciones, pero no soy tan mala como para desear que tenga este tipo de matrimonio. Es tan triste que teniendo a su bella esposa con la cual puede tener hijitos y quererse, amarse, estar juntos y el no lo valora.
Se que es un poco soñador, pero el amor no nace de la nada, es algo que se cultiva y si el tuviera el mínimo interés en intentar amar a su esposa y tener un buen matrimonio, solo bastaría con cultivar ese amor, dar a florecer la relación, estoy segura que podría llegar a amarla. Pero los hombres siempre buscan el camino fácil, se buscan una amante y hacen a la esposa totalmente infeliz, en muchos casos se buscan concubinas o otras esposas, asco enserio.
—¿No me tienes miedo? —Preguntó cuando se separó de ella y el negó con la cabeza— Deberías —Susurró bajo y yo sonreí amordazada— ¿Acaso piensas que tu maestro se murió solo? —Preguntó con cinismo y el abrió los ojos de par en par. Yo recordé ese momento y pensé que más allá de todo, la demonio asesino a mi tío, pero el se lo buscó por asesino.
—¿Tuviste relación con su muerte? —El parecía confundido y su mirada estaba claramente perdida.
—¿Acaso pensaste que ese ser asqueroso podía salirse con la suya luego de ejecutar a mi padre, mis cuatro hermanos y todo mi pueblo? —Dijo con obviedad riendo al final, el parecía muy contrariado, ¿Por qué los hombres se confunden de esa manera? Es tan difícil captar una indirecta bien directa.
—Has cambiado —Murmuró de repente y ella se río más fuerte al escuchar esa tontería.
—Fui abandonada por el hombre que decía amarme y tuve que aferrarme a la idea de criar a mi hijo sola, luego toda mi secta fue cruelmente ejecutada y perdí a mi familia en el acto. Tuve que pasar hambre durante días a pesar de estar en gestación y luego tuve que hacerme cargo del escape y de lo que quedó de la secta, cargar los c*******s de mi familia e intentar salir adelante y ayudar a los pocos que quedaron a formar una nueva vida —Explicó con una mirada de dura y sombría— Cualquiera cambia tras pasar por todo eso —Dijo al final sin darle importancia. La demonio tampoco le daba importancia, después de todo son cosas que pasan en la vida y hay que saber dar vuelta la página y continuar.
—¿El niño? —Preguntó con una mirada de melancolía y yo me quedé pensando en que niño hablaban, pero luego recordé que era la hija de la demonio. ¿Será una mini demonio? Qué tierno que suena.
—¿Hablas de mi hija? —Respondió a su pregunta con una pregunta— La Princesa Siu de la secta demonio, mi heredera y lo único que queda del pasado —Agregó sonriendo, a el parecieron brillarle los ojos.
—Una hija —Dijo para si mismo, parecía querer convencerse de eso— Pensaba que ambas habían muerto, eso me dijo el maestro —Comentó el con aires de superioridad.
—No deberías estar tan contento, ella es mi hija, solo MI hija. Tu nunca tendrás contacto con ella y prepárate, tu y tu asquerosa esposa son; los próximos en mi lista y morirán tan dolorosamente como ese viejo asqueroso —Los ojos de la demonio llameaban de furia. Las cosas no parecían ser tan fáciles para ella.
—Ella es tan hermosa como tu, sus ojos también parecen ventanas al cielo —Murmuró ignorando su mensaje de odio y simplemente se dispuso a irse del lugar.
—No tengo ningún asqueroso interés en ti, pero pronto volveré para dar mi estocada final, volveré por mi venganza. Si quieres conservar ese retrato; adelante. Es lo único de mi Siu que tendrás, tu nunca merecerás ser su padre —Fue lo último que dijo antes de salir por la misma ventana por donde apreció la luna.
Yo me quedé ahí observando la situación hasta que Runi hizo su estupenda actuación, salió corriendo hacía mi gritando mi nombre y llorando desconsoladamente. El líder se volteó y al verme en el suelo fue corriendo a buscarme para ver que estuviera bien. Esperó que no quiera cortejarme, no soy como la demonio, no puedo evitarlo si eso hace porque soy tonta, tímida y extremadamente tonta.
—Mi Princesa, ¿Está bien? ¿Esa demonio no te hizo nada? —Preguntó Runi toda actriz profesional y yo tuve que esmerarme para copiar la voz de la Princesa Fadon.
—Estoy bien Runi, no te preocupes —Contesté tranquila pero con una voz algo temerosa.
—¿Quieres tomar un te Princesa? —Preguntó el líder pero no quería interactuar con el, yo solo quería irme a dormir y huir en la mañana antes de que se despierte.
—Estoy cansada de tanto miedo que sentí, necesito descansar porque mañana tendremos un largo viaje —Intente no salirme del papel mientras hablaba y el pareció entenderlo, se fue de inmediato.
Con mucho miedo a ser descubierta, me fui a dormir en la cama cómoda de la habitación. Tenía una larga noche para preocuparme del largo día de mañana y todavía me queda enfrentar el hecho de que iré a una secta demonio. Tanta preocupación por escapar y tanto odio que sentí me hizo olvidar lo que vendrá una vez llegué a ese lugar. Pensando en todas esas cosas me dormí y esperaba que en la mañana las cosas fueran más fáciles.
La verdad no tenía muchas esperanzas a lo que pasará el día siguiente, yo sabía que mis días serían todos iguales pero de cualquier forma seguía con mis esperanzas a tope. Qué importa el futuro si al final la guerra será la misma y la paz nunca podrá ser alcanzada porque para todos solo somos sonantes juegos de mesa estúpidos. Así es como nos ven, como peones patéticos de un juego de ajedrez, sin nada que decir, hacer u opinar, para todos tenemos el mismo valor.
No creía en nada de lo que tuvieran para decir porque mi vida era tal y como creía realmente, como algo que salía de lo común y reciclaba parte de lo imposible de una forma diferente, que más da, la vida siempre será la misma.