Abrí los ojos en la mañana y me levanté con algo de cansancio, Ande apareció con un poco de te y yo me senté para beberlo suavemente. No tenía muchas ganas de participar en la competencia porque tenía bastante estrés y no estaba de un buen humor. Pero tenía que hacerlo para ayudar a la demonio, después de todo estoy intentando demostrarle que puedo ser de confianza y de está forma me convertirá en su discípula.
Terminé de tomarme el te y me vestí rápidamente para ir a buscar la demonio. La verdad no me sentía totalmente capaz de lograr todo lo que iba a pasar a continuación, no soy como ella, no soy tan segura de mi misma, pero tengo que ayudarla a conseguir esa espada. Encontraré la manera de sacar todo de mí para lograrlo, mis habilidades son bastante pobres pero podré lograrlo si le pongo el alma.
Salí se mi habitación directo a buscar a la señora demonio, me topé con bastantes personas en el camino y aunque fue algo nuevo para mi, evite totalmente todo lo relacionado con ellos. No tenía demasiadas ganas de interactuar. Los guardias estaban parados fuera de la habitación de la Princesa y me dejaron entrar en cuanto me vieron, yo entré rápidamente y evite cruzar miradas con ellos. Vi que la demonio tenía un rostro llenó de nostalgia y me pregunté que habría pasado.
—Demonio —Dije mientras me ataba el cabello a una larga distancia, me acerqué mientras ella me observaba. Si, soy tonta, olvide que tengo que atarme el pelo para mayor comodidad.
—¿Qué quieres mocosa? No entiendo en que momento agarraste tanta confianza conmigo como para perderme el miedo de está manera —Murmuró molesta, yo solo le sonreí. Debería darse cuenta que no inspira tanto miedo como piensa.
—No inspiras tanto miedo como crees, eres amable, yo lo se —Solté sonriendo y ella rodó los ojos, es una mujer envidiablemente hermosa— Quería preguntarte; ¿Si no ganamos la espada que hacemos? —Pregunté confundida, pero ella me dio una mirada demasiado obvia y me sentí tonta por un momento.
—La tomamos —Dijo sin darle importancia.
—Eso es robar y está mal —Murmuré observándola, me fulminó con la mirada generándome algo de miedo. Es la primera vez que logra infundirme miedo, pero no era ella, había algo mas profundo en sus palabras y eso si generaba miedo.
—¿Como te atreves a decir eso? Esa espada le pertenece a mi abuelo, quien se la dio a mi padre e iba a dársela a mi hermano. Es una espada que se pasa de hijo a hijo, de primogénito a primogénito, de líder de secta a líder de secta y tienes el descaro de decir que es un robó. Ellos mataron a mi familia cuando ellos no les hicieron nada, guardaron la espada como un maldito trofeo y la están usando como un vulgar premio para una estúpida competencia. No estoy robando nada, estoy recuperando lo que le pertenece a mi familia —Espetó fuera de si misma y algo en mi pecho se achico, al final le terminé dando una mirada de culpa.
En sus palabras solo pude sentir dolor, el fuerte dolor que siente y me puse a pensar en mi misma. A mi padre le arrebataron su vida e incluso el liderazgo de su secta y yo estoy dispuesta a hacer cualquier cosa por recuperar lo que le robaron, aunque eso incluya unirse al enemigo. Entiendo lo que siente, porque yo también lo siento. Me siento mal por ser tan estúpida de haber dicho semejante estupidez.
—Tiene razón maestra, le pido mis disculpas. Dije una imprudencia estúpida imperdonable, merezco ser castigada —Dije rápidamente mientras me arrodillaba, solo quería que viera que realmente siento haber dicho esas cosas.
—Hablaremos de tu castigo cuando lleguemos a la secta, ahora vamos a ganar está estúpida competencia —Espetó ella y yo sonreí, parece que después de todo si tenía buen corazón. Dijo que me castigaría cuando llegáramos a la secta, ósea que me va a llevar con ella.
—¿Me llevaras contigo? —Pregunté emocionada.
—Te dije que serías mi discípula después de todo —Contestó observándome, parecía algo fastidiada por mi emoción— No deberías emocionarte, la secta demonio se destaca por ser despiadada, malvada y cruel. ¿No tienes miedo? —Preguntó confundida y yo negué, realmente no les tengo miedo en absoluto. Aprendí por las malas que todas las cosas que se dicen en estás sectas inmortales son mentiras.
—Eres una persona sensible, puedo verlo, no tengo miedo —Fue lo último que dije y ella se quedó en un profundo silencio sin decir mas.
Una vez que estuvimos listas, nos fuimos directo al lugar donde se desarrollaría la competencia. Todas las parejas estaban reunidas y también estaba el mismo hombre sentado de ayer sentado, en su lugar el líder de la secta estaba presentando el evento. El asesino de mi padre, ¿Cuánto tiempo tardaría en matar a ese sujeto con mis pobres habilidades? Realmente no lo se y tampoco puedo averiguarlo aunque realmente desee hacerlo.
—Esperó que estén listos, en unos minutos serán enviados al lugar de combate y recuerden que solo hay tres maneras de perder. Primero; rendirse, segundo; caer por el acantilado y tercero: morir —El solo explicaba las reglas y yo observaba a la demonio que evidenciaba sus ganas de matarlo, su rostro era muy expresivo— Competidores, al área de combate y les deseo la mejor de las suertes —Terminó de decir y la demonio se río irónica.
—La suerte es para principiantes —Farfulló y yo le di un rápido codazo, todas las miradas se centraron en nosotras dos y yo simplemente les sonreí para espantarlos.
—Cállate demonio —Dije cuando todas las miradas regresaron al líder y ella me dio una mala mirada.
En cuestión de minutos ya estábamos en el lugar donde la pelea se desarrollaría, eran un montón de puentes delgados que estaban sobre un horrible y profundo precipicio, el que caiga va a tener una muerte segura. Yo estaba en la plataforma aún pero no veía a la demonio por ningún lado. Frente a mi habían dos parejas y no entendía porque estaba en un lugar que claramente no era mi zona de combate. ¿Me habré perdido mientras subía?
No tenía tiempo para pensar en ello y comencé a evitar las confrontaciones tratando de pasar desapercibida, pero habían muchas parejas combatiendo y me resultaba bastante extraño, recibí algún que otro golpe y los detuve usando las pocas habilidades que aprendí de papá. Aunque claramente se volvía más y más complicado. Se sentía como una carrera de obstáculos y era totalmente incomodo el hecho de que los puentes eran extremadamente delgados y resultaba difícil esquivar a las personas mientras intentaba no caer.
A lo lejos veo a la demonio pelear e intento acercarme para ayudarla, después de todo esa es mi batalla principal y de repente se cae del puente y tengo que lanzarme rápidamente para sujetarla y que no se caiga. La ayuda a incorporarse y ella parecía bastante molesta, es gracioso que siempre esta molesta y con el ceño fruncido.
—¿Por qué demoraste tanto mocosa? —Preguntó molesta, pero la verdad a mi me resultaba bastante gracioso.
—Había mucho trafico y cuando digo muchos es mucho —Contesté sonriendo, ahora es gracioso pero como sufrí intentando llegar— Deberías prestar atención demonio —Dije de repente mientras empujaba a la señora demonio de una espada asesina, si no presta más atención podría terminar herida.
Eso había estado demasiado cerca, nos dividimos para pelear con las discípulas pero mis artes marciales eran muy pobres y básicas, no había manera en absoluta de que logrará vencerla. Estuve a punto de caer del precipicio pero logré estabilizarme cuando la demonio se adelanto a pelear con ambas mujeres, ella se veía muy bien cuando peleaba incluso con un velo cubriendo su rostro. Era absolutamente genial, casi diría maravillosa.
Mientras veía a la demonio pelear me puse a pensar como acabar con esto de forma rápida, me agache en el suelo y comencé a caminar en cuatro patas hasta ponerme detrás de donde estaría la mujer. La demonio capto de inmediato mi intención y le dio un empujón a la chica con su espada la cual cayó de inmediato. La otra chica intento defenderse pero fue empujada por los pies de la demonio y chocando conmigo termino haciéndole compañía a su compañera. Las cosas se volvieron más fáciles en ese momento, habíamos ganado y solo nos quedaba un obstáculo por enfrentar.
Cruzamos el puente y llegamos a la llanura, teníamos que continuar para enfrentar al gran monstruo y tras vencerlo; caminar triunfantes a la final. Mientras caminaba podía ver la mirada de la demonio sobre mi, la verdad es que si es bastante triste la forma en la que gané, pero seamos honestos, lo que menos importa en la vida es como ganamos sino ganar y armar buenas estrategias es algo bueno en un líder.
—¿En que piensas demonio? —Pregunté al verla sumida en sus pensamientos.
—En que cuando lleguemos a la secta; tendremos que preparar una buena y gran cantidad de lecciones, está claro que tengo mucho que enseñarte —Dijo un poco desanimada y yo solo sonreí.
—¿Qué tonterías dices? Ganamos —Espéte con alegría y ella solo se río.
—Es verdad que ganamos, pero no podemos ganarle a los enemigos o vengar a nuestras familias haciendo a la gente caer por precipicios. Debes batirte a duelo con ellos y apuñalarlos o cortarles el cuello, es así como se hace —Contraataco, yo me quedé bastante pensativa. No soy el tipo de persona que disfrute cortar cuellos— Deberías cortar tu estúpida inocencia de una vez y darte cuenta de que esto es una guerra; es matar o morir, ¿Cuando lo vas a entender? —Preguntó molesta y yo bajé la mirada, no estoy acostumbrada a este tipo de cosas y no se si algún día lo este.
—Quiero vengar a mi padre pero no matar gente inocente —Murmuré bajito y ella se golpeó la cabeza con la palma de la mano.
—Nadie en esa secta es inocente, recuerdo todas las caras que participaron en la masacre de mi secta y te aseguro que la tuya fue la única cara que no vi ese día —Espetó ella, yo la miré algo triste. Tiene sentido que no haya visto mi cara en la masacre de su familia, después de todo yo estaba en reclusión.
—¿Qué fue lo que pasó a tu secta? Tengo curiosidad de saber porque terminaste así, siendo la líder de una secta demonio —Dije bastante tranquila, la verdad es que ya se un poco sobre la historia de su secta, pero quería saber cuanto de lo que me dijeron es cierto y cuanto es mentira. Solo ella podrá responderme esas dudas.
—Yo era novia y amiga de la infancia del actual líder de la secta, el es el padre de mi hija y el sabía que yo estaba embarazada cuando todo se desato. Yo era inocente, me embarace porque lo amaba y esa era la única manera en que el líder de la secta Shan; nos permitiría casarse pero... al final es se casó con otra y yo me quedé sola con mi familia y mi embarazo prematuro —Comenzó a contar, sabía que ella no se sentía totalmente preparada para contarme la historia, pero realmente quería oírla.
—¿Qué pasó luego? —Pregunté observándola.
—Un día mientras mi tercer hermano y yo hablábamos del bebe, fuimos atacados. Mis hermanos y yo refugiamos en los escondites secretos de la casa del líder a toda la gente que pudimos, mientras los hombres valientemente peleaban por defendernos. Al final mis hermanos tomaron la responsabilidad de morir por la secta y junto a mi padre los enfrentaron, mi responsabilidad era convertirme en la siguiente líder y ayudar a los sobrevivientes a escapar y recuperarse lejos, por lo que me tuve que esconder de ellos—De repente soltó un suspiro de tristeza— Ellos tres estaban en la cabeza y querían que mis hermanos se mataran entre ellos, pero nosotros somos fieles por lo que tras decir el matra de honor; se suicidaron cortando sus gargantas y al final tuve que escapar con las personas sobrevivientes llevando sus c*******s y tuve que ocuparme de sacar adelante la secta, criar a mi hija y vengar esas muertes inocentes —Terminó de forma corta su relato, fue un buen resumen y muy efectivo.
—Que horrible, pero ambas tenemos el mismo objetivo y lo pelearemos juntas —Murmuré y ella se río, se sintió bien la sensación de ese memento.
—Primero debes aprender a pelear —Dijo sin más y continúo el camino.
Luego de eso una gran curiosidad me invadió y no pude hacer otra cosa más que hacer muchas preguntas, ella las respondió con calma. No podía entender como había tenido el valor para proteger a su gente y llevárselos lejos aún sabiendo que morirían si cometía errores. Es increíblemente espectacular, no creó que yo pudiera tener ese tipo de valor en mi vida, no sería capaz de hacer algo de tal magnitud. Pero ella se veía segura cuando hablaba de su gran hazaña y eso demostraba lo impresionante que era la señora demonio.
—Puede parecer algo irreal mocosa, pero a la hora de la verdad harás lo que sea mejor —Dijo ella con seguridad y yo me quedé con esa frase en mente.
—Te admiro demonio, tuviste la capacidad de guiar a tu gente a una nueva oportunidad. Entiendo porque son la secta demonio, no es solo la venganza; temías que si no le dabas una reputación de miedo a tu secta, lo que pasó volviera a repetirse —Expliqué intentando entender sus actitudes. Claro me había quedado que ella no quería ser mala, solo quería proteger a su gente y temía que pudieran sufrir mucho si ella no hacía algo como eso. “A la hora de la verdad harás lo que sea mejor” ella fue quien lo dijo después de todo.
—Deja de decir tonterías, hay que buscar a la bestia y acabar con esto —Refutó molesta y yo solo sonreí.
—Hablando de eso, si solo hay una bestia; ¿Como se eligen dos personas? —Pregunté de repente, tal vez parezco un poco tonta pero ese tipo de respuestas claramente no estás en mi mente.
—No hay solo una bestia, hay dos pero en direcciones opuestas. Nos encontraremos con nuestro enemigo cuando domemos y pasemos la bestia —Explicó la señora demonio con algo de exasperación en la voz.
Lentamente llegamos a los suburbios donde dormía la bestia, se que esté sería un buen momento para irnos y ya está, la señora demonio no parecía muy interesada en irse, pero claramente yo no quería pelear con semejante animal. No pude contra una simple y tonta chica, jamás podré con esta bestia salvaje. Recuerdo que papá una vez enfrentó una cuando yo era muy pequeña y fue algo tan salvaje que acabó con muchas heridas graves, ninguna mortal, pero no dejaban de ser graves, creí que moriría.
Recuerdo que la mayor parte de esos animales se encontraban en el bosque que visite ayer, ahí solían haber bandada de animales salvajes y no nos encontrábamos con ellos a menos que nos internáramos en lo más profundo de ese lugar. Pero si nos manteníamos en las fronteras como era común, nada malo podría pasarnos.
Miré a la señora demonio, parecía bastante afectada con lo que estaba viendo y tiene sentido. Seguramente ella y sus hermanos debieron enfrentar muchas bestias como esta en el pasado, seguro ellos tuvieron una vida mas salvaje que la mía y por eso la demonio es tan espectacular, tiene agallas y no creó que esas agallas las haya obtenido tomando te. Probablemente ha tenido que enfrentar cosas terribles, inimaginables para mi, puede que nunca lo llegue a entender del todo pero doy todo de mi porque sea más sencillo de comprender.
—¿En que piensas? —Pregunté bien bajo, no quería despertar a la bestia y vernos obligadas a enfrentarla.
—En que debí haber aprendido a domar bestias en el pasado y haberles mostrado eso a mis hermanos —Dijo en voz alta, voz muy alta; lo cual me alteró bastante. ¿Acaso está chica no sabe cuando debe mantenerse en silencio?
—Baja la voz; ¿Acaso quieres despertar a la bestia? —Pregunté molesta y ella asintió con la cabeza,
—¿Como domamos a una bestia dormida mocosa? —Preguntó con cierto grado de ironía en su voz, pero sigo pensando que pelear contra ella es la peor locura que una persona puede hacer.
—Simplemente no lo hacemos, nos escabullimos a su lado y corremos hacía la final como campeonas del mundo —Dije de forma ilusa y soñadora, ella se río de repente de mis ocurrencias. Claramente no tenía la más minima intención de huir de la situación.
—¿Dejaste el cerebro en casa? —Preguntó irónica y yo solo ignore su pregunta malvada— Si nos vamos y esté animal se despierta y es domamos por otra pareja; ¿Qué hacemos? —Volvió a preguntar y yo me di cuenta que tenía razón. Solo podemos asegurar el triunfo si domamos a la bestia, no hay otra opción.
—Tienes razón, no lo había pensado —Murmuré bajando la cabeza— Esto va a ser aterrador, muy aterrador —Volví a murmurar y ella solo sonrió.
—Si te mantienes detrás de mi estarás a salvo —Dijo sin mas acercándose a la bestia— Cuando volvamos a la secta; vas a necesitar un curso intensivo de defensa, seré el hazme reír si mi discípula principal no sabe mas que asustarse y correr —Soltó de repente a lo que no me causo nada de gracia.
—Oye —Espeté molesta pero en realidad fue más en broma, sabía muy bien que no era una persona para nada útil y no pretendía fingir que lo era.
Ella se acercó a la bestia y la despertó, una total locura si me lo preguntas. No pareció nada sencillo porque evidentemente la bestia quería dormir, creó que esa bestia y yo nos parecemos mucho, las dos amamos dormir. La bestia gruñó muy fuerte en cuanto se despertó y se enzarzo en una fuerte pelea contra la demonio. Ella era muy valiente, sigo admirando su valentía y me gustaría algún día ser tan genial como ella.
—Ten cuidado demonio, eso se ve peligroso —Murmuré con un toqué de pánico en la voz. Quiero ser su discípula, pero no puedo ser la discípula de una maestra muerta y así terminará si sigue tentando su suerte.
—Querida Ran; yo soy la Emperatriz demonio y bailo con el peligro —Dijo con mucho orgullo. Evidentemente no le teme a nada y eso es bueno, aunque no se hasta que punto no temerle a nada es bueno.
La espada de la señora demonio brillaba mientras se enfrentaba a la poderosa bestia, era bastante parejo todo, la bestia también brillaba por sus habilidades y era realmente agradable. De repente otras parejas comienzan a llegar y a ver con estupefacción a mi compañera de equipo que totalmente sola enfrentaba a la bestia. No sabía si pensaban que ella era muy presumida o yo muy inútil, pero claramente estaba destacando más de lo que debería. De repente la señora demonio es lanzada lejos por la bestia y corrí de inmediato hacía ella para ver si estaba bien.
—Te dije que tuvieras cuidado demonio, esa bestia es malvada —Murmuré intentando ayudarla, ella de repente puso sus ojos totalmente en blanco y me pregunté que pasaría por su mente.
Su mente divagaba y yo solo podía ver a la furiosa bestia ser enfrentada por otras parejas que querían domarla. ¿Qué debía hacer? ¿Levantar a la señora demonio e irme lejos con ella o intentar hacerla reaccionar y que pelee contra la bestia antes de que alguna otra pareja logré vencerla? Claramente la competencia era grande, muy grande y teníamos que esforzarnos si queríamos ganar está horrible prueba. Odio a Deshi, ¿Cómo puede hacer semejante estupidez solo por dinero?
La demonio pareció recuperarse de su ensimismamiento y observó a la bestia por unos minutos, se soltó bruscamente de mi agarre haciéndome doler el brazo y con su espada se lanzó hecha una furia para hacer volar a todas las parejas que peleaban contra la bestia. Se acercó a ella la cual le gruñó fuertemente y tocó su pata con delicadeza, la bestia colocó su mirada en ella y por primera vez pude ver un lado de la demonio que no conocía, se sentía puro y fuera de si mismo.
—Tranquila pequeña bestia, me llamó Pyralis y soy como tu, no te enojes y ayúdame a ganar la competencia —Escuché decir a la demonio, ahora se que se llama Pyralis. Ella no pareció darse cuenta de que fui la única que escucho su conversación con el animal, algo milagroso porque habría causado problemas que todos la escucharan.
—¿Está hablándole a la bestia? —Preguntó un tipo a la distancia y los demás la miraron confundidos.
—A veces no es cuestión de atacar y someter a la fuerza. A veces solo hay que tener un poco de bondad —Murmuró dando media vuelta y viéndolos molesta. Eso fue lo más tierno que la escuché decir en toda su vida, eso fue realmente lindo.
La bestia se dejo montar por la demonio y aunque le costó un poco de trabajo lograr que está me cargara a mi, finalmente logró que yo también me montara en ella y ambas montando el animal salimos y cruzamos la salida. Todos miraban con confusión y aplaudían con euforia, nadie podía creer la forma en que “sometimos” a la bestia, aunque claramente fue la demonio quien sometió a la bestia, fue algo totalmente increíble que no puedo olvidar. Sentí algo que jamás había experimentado, la sensación de ganar fue maravillosas y quería volver a sentir eso alguna vez. Necesitaba volver a experimentarlo, no quería ser una perdedora por el resto de mi vida.
—Ellas son impresionantes, más que noquear a la bestia; la domaron y literalmente —Dijo un joven a la distancia totalmente impactado, no me creerías si te digo que yo también lo estoy.
—Están montando a la bestia como a un caballo, increíble —Continuó otro aplaudiendo como loco.
—Eres increíble demonio —Dije mientras veía a todos aplaudir, me sentía una triunfadora y quería sentir eso todo el tiempo. Ahora entiendo porque existen estás competencias, hacen que el corazón te exploté de orgullo y el ego te crezca más.
El ego y el orgullo son cosas que son difíciles de experimentar, he visto mucha gente teniendo ese tipo de acritud pero yo no soy así, no pues ser así por mucho que lo desee porque tristemente no soy buena en nada. Mis habilidades son tan pobres que ni siquiera tengo derecho a ser egocéntrica o orgullosa, soy de quienes agachan la cabeza ante alguien superior a ellos, así soy y solo así puedo ser.
Es muy triste ya que muchos se aprovechan de mi dadas las circunstancias y entiendo perfectamente como funciona eso. Lo he visto y he tenido la mala suerte de experimentarlo con personas que son bastante poderosas y uno ahí sintiéndose totalmente fuera de lugar, es triste pero así es la vida.