CAPITULO 40

2372 Words

ARISHA Mi padre siempre decía que la curiosidad era mi pecado más grande. Como también fue el pecado de mi madre. Nunca entendí sus palabras del todo; pensaba que solo quería infundirme miedo y cortar de raíz ese pequeño problema que tenía de querer meter mis santas narices donde no me han llamado. Ya ha pasado una semana desde el intento de secuestro de Vuk y las cosas se han calmado, o eso quiero creer... No me juzguen, a veces elijo vivir en la mentira antes que afrontar la verdad. Hace unos días, el señor Agust Darrend llegó al convento con los papeles de adopción de Vuk y se lo llevó. Casi quise hacerle una reverencia de puro alivio; había estado en un constante estado de nervios pensando que en cualquier momento intentarían volver por el niño. Puedo creerme parte de los Ángeles de

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD