ANTHONY
Abro mis ojos, solo pude dormir unas horas ya que toda la noche me quedé pensando en la mujer del bar. Siento un intenso dolor en mi cabeza que apenas me permite levantarme. Después de dejar a aquella bella mujer en medio de la calle regresé a buscar a Andrea, ya que ella es la única que podía ayudarme pero para mi sorpresa no estaba.
La he llamado varias veces pero no contesta, hubiera querido despedirme. Estoy casi seguro que ayer me vio con esa mujer, pero ella sabe como soy, además nosotros nunca hemos tenido una relación. Quizá las cosas debían ser así, es momento de dejarla ir.
Nuevamente pienso en la mujer de anoche y me sorprende lo bien que me sentí al besar sus labios. Maria fue la única mujer que he besado en mi vida, luego vino Andrea un par de veces solo cuando hemos tenido intimidad.
Es casi hora de partir y mis padres han venido a recogerme, ellos sienten que es un adiós para siempre pero no voy a dejarlos solos, algún momento volveré solo necesito un tiempo para mi.
Llegamos al aeropuerto y es hora de partir, no me gustan las despedidas pero mis padres han querido venir.
— Hijito cuidate mucho — dice mi madre apretando mis cachetes.
— Lo haré mamá, no te preocupes por mí — digo soltando su mano y ella suelta un suspiro.
— Háblame cuando llegues hay cosas que hablar — dice mi señor padre.
Cuando estoy cruzando la seguridad veo como Andrea se acerca a mis padres. Pensé que no vendría, solo me despido con la mano, sabe que soy orgulloso y no debe esperar que regrese solo por que ella vino.
Después de unas horas esperando, subo al avión, he querido tomar una línea comercial y no venir solo en el jet para no dejar mis sentimientos salir.
Aún no se por qué razón he decidido vivir en Estados Unidos cuando finalmente me hubiera podido quedar en otro país de Europa pero es momento de demostrarme a mí mismo que todo ha quedado atrás.
Cierro mis ojos y me quedo dormido pensando en la mujer de añoche pero una mujer también muy linda con el cabello n***o aparece en mis sueños, abro los ojos y todo lo que veo es una cabellera negra.
SOLANGE
Subo al avión al final y veo que alguien ocupa el asiento que me corresponde.
— Disculpe este es mi asiento — veo como una de las aeromozas se acerca a mi.
— Lo siento señorita pero tuvimos que acomodar a alguien más en su asiento, es un tema médico y no podemos moverlos, buscaremos una solución en unos minutos — dice la aeromoza.
— Pero si todo está lleno, por favor no me diga que tendré que esperar a otro vuelo. Necesito llegar a New York hoy mismo. — digo desesperada esto es lo último que me faltaba para tener una horrible semana.
— Lamentamos el inconveniente, por ahora solo puedo ofrecerle que espere en la cabina del frente con las personas de primera clase en lo que solucionamos el problema —
— No tengo más dinero para pagar, ¿No puedo quedarme aquí en cualquier asiento económico?
— Por ahora solo necesito que se siente en lo veamos qué podemos hacer — dice la aeromoza nuevamente, y yo tomo mi pequeña mochila y la sigo hacia el asiento.
— Entiendo pero por favor haga lo posible no me saque del avión — ella solo asiente con la cabeza.
Llegamos al asiento y veo que la persona a mi lado es Anthony, no sé si tengo buena o mala suerte. Está dormido así que no sabe que estoy aquí espero que no me vea, ya que podría reconocerme. Me trato de cubrirme con mi casaca.
Estoy mirando al pasillo cuando la veo caminar hacia mi.
— Señorita lamento el inconveniente pero no hemos encontrado a nadie para cambiarlo a primera clase, si no puede pagar la tendremos que poner en el siguiente vuelo
— ¡Pero no es justo! — digo un poco exaltada.
— Lo lamento pero usted subió de última no tenemos otra opción, cubriremos su hospedaje hasta mañana que salga el siguiente vuelo — dice la aeromoza amablemente pero no puedo aceptar.
— ¡Necesito llegar hoy mismo! — digo desesperada.
— ¿Cuánto es el boleto?, Yo lo pagaré — dice Anthony detrás mío. ¡Ay no se levantó!
— Son 3200 dólares señor — dice la aeromoza. El busca algo entre sus cosas y saca una tarjeta de su billetera y se la entrega.
Estoy inmóvil y no se que hacer pero debo voltearme a agradecer.
— Gracias Señor — digo y me volteo mirando al pasadizo no quiero que me vea mucho.
— Parece que nos volvemos a encontrar — dice dejándome en shock otra vez ¡Me descubrió!
— ¿Perdón? — me toca fingir, ¿Cómo se dio cuenta?
— Trabajas con Dan ¿No es así? Nos vimos la última vez que estuve en New York — responde y yo suspiro aliviada, pero como me recuerda si solo nos vimos unos segundos.
— ¡Oh sí! tienes razón — respondo
— Me llamo Anthony Ceravolo ¿y tú? — dice estirando su mano
— Solange Higgins — tomó su mano y él la llevó a sus labios para dejar un beso. Al parecer así es con todo el mundo.
— Ahora ya sé a quién puedo cobrar mi dinero — susurra cerca de mi oído poniendome a temblar.
— No te pedí que lo pagaras, no me gusta deberle a nadie. — digo firmemente pero por dentro sigo temblando.
— Tranquila, seamos amigos, así pagarás la deuda — dice sonriendo
— ¿Le pagas a la gente por ser tus amigos? — pregunto
— Parece que ahora sí, tranquila, no soy un loco o algo parecido, soy amigo de Dan — asiento con la cabeza, eso ya lo sabía.
— Está bien, amigos. Ademas conmigo no corres ningun riesgo pequeña, no me gustan las de cabello n***o — dice riendose, yo solo asiento con la cabeza.
Bueno Anthony, eso lo veremos.
LORENZO
— Mujer ¿Por qué lloras? — pregunto a mi esposa luego de que Andrea se fue. Al parecer le afectó mucho que Anthony se vaya.
— Tengo un mal presentimiento Lolo — dice Allegra
— Amor, Anthony no es el mismo, además ¿Le has seguido pagando a María para que se aleje de él verdad? — pregunté abrazando a mi esposa.
— No digas su nombre, todo esto es tu culpa — responde soltándose de mi abrazo.
— Amor yo nunca tuve nada con ella — replique
— Pero sabías que buscaba conquistarte y no hiciste nada. ¿Cómo no te diste cuenta que tenía una relación con nuestro hijo?
— Allegra él no era un bebé ya tenía 17 años — digo pero ella niega con la cabeza.
— Siempre será mi bebé — dice y se que soy duro con él pero es cierto, Anthony siempre será nuestro hijo el único fruto de nuestro amor.
Cuando Anthony nació tenía problemas en la vista pero no era recomendable operarlo tan pequeño, así mi pequeño Anthony fue creciendo y pronto al entrar a la escuela fue víctima de burlas por sus grandes lentes y también por ser un niño gordito.
Al inicio solo vimos que afectaba su manera de ser pero poco a poco la situación fue empeorando y decidimos que lo mejor sería que Anthony estudiará desde casa. A mi mujer no le gustaba que le trataran mal y poco a poco Anthony dejó de hablar.
Anthony era un niño muy inteligente pero era muy introvertido así que cuando cumplió 17 años su padre Lorenzo consideró que sería buena idea que trabajara con él en la empresa, para que poco a poco pudiera empezar a socializar antes de ir a la universidad.
16 años atrás
— Buenos días estoy buscando al señor Lorenzo Ceravolo — decía un tímido Anthony a la señorita de recepción en la entrada de la empresa de su padre.
— Hola tu debes ser uno de los nuevos internos, el señor Lorenzo no puede recibirse sólo trata con personas importantes o quien tiene cita — le dijo la mujer.
— Mi nombre es Anthony, él es mi … — pude decir apenas cuando una voz me interrumpió.
— Anthony, ¿Eres el hijo del señor Lorenzo? — pregunto una bella mujer. Cuando Anthony volteo a verla se quedó deslumbrado por tanta belleza, jamás en su vida había visto a alguien como ella, no pudo responder solo asintió con la cabeza.
— Mucho gusto, mi nombre es Maria, trabajaremos juntos los siguientes 6 meses antes de que vayas a la universidad — digo una Maria un poco desanimada por lo que veía. El señor Lorenzo era muy guapo y ella esperó que su hijo fuera igual, pero estaba segura que lo podría conquistar.