6 | ¿Quién es Maria? |

1705 Words
Maria Smith era una mujer hermosa que entró a trabajar a la empresa de Lorenzo, el padre de Anthony dos años antes de que Anthony empezará a trabajar ahí. Ella había iniciado trabajando en recepción pero su buena ”disposición” la ayudó a avanzar rápidamente y luego que la secretaría de Lorenzo se jubilara ella obtuvo ese puesto. Maria tenía la apariencia de una mujer dulce pero no lo era. En cuanto conoció a Lorenzo quedó deslumbrada, no solo porque era un hombre guapo sino porque era millonario. No le importó la diferencia de edades ya que ella tenía 25 y él 42, ni mucho menos que fuera un hombre casado. De todas maneras intentó conquistarlo y “casi lo logra” según ella, hasta que Allegra apareció en sus vidas. Allegra en esos tiempos se encargaba de todos los envíos de Italia a Estados Unidos y pocas veces tenía que ir a la empresa, trabajaba de esa manera para pasar más tiempo con Anthony pero en medida que él crecía ella podía dedicarle más tiempo a su esposo. Ella cuando empezó a visitar la oficina más seguido inmediatamente se dio cuenta de que Maria miraba a su esposo con otros ojos así que inmediatamente le puso un alto al atrevimiento de Maria, quien odio a Allegra desde el primer momento en que se conocieron. Fue idea de Allegra que Anthony estuviera en la empresa y es por ello que toda su vida se ha culpado por la tristeza de su pequeño. Ella una madre leona hizo lo que pudo para alejarlo de Maria pero no pudo, hasta que le pagó a Maria mucho dinero para que esta desapareciera de sus vidas. ANTHONY — 17 años de edad — Sígueme por favor — dice la hermosa mujer que ahora se que se llama Maria. Maria es más baja que yo pero no demasiado, tiene unos hermosos ojos verdes y su cabello es de un rubio claro. Tiene un cuerpo de esos que se ven en las modelos, su carita tierna la hace ver como un hermoso ángel. Tocamos la puerta de la oficina de mi padre y él nos deja pasar. — Gracias Maria, déjanos solos por favor — dice mi padre. — Buenos días padre, dime ¿En que te ayudo? — dije y mi padre se levanta de su asiento y me da un abrazo. — Anthony nunca te preguntamos si querías trabajar aquí, ¿Cómo te sientes con eso? — pregunta y no se realmente nunca fue una opción, pero ahora tengo porqué quedarme. — Me siento bien, además me gusta este lugar — dije emocionado ya que quería seguir viniendo para ver a Maria. — Bueno hijo por ahora te asignaré a Maria para que te ayude en lo que necesites, no tengo mucho que ofrecerte, ella es mi secretaria y tú serás mi asistente. Te empezaré a enseñar todo ya que algún día deberás tomar el mando. — ¿Yo? pensé que Geraldo lo ocuparía algún día — pregunté pero papá niega con la cabeza. — Esta empresa la formamos tu madre y yo para ti con mucho esfuerzo algún día tu trabajaras aquí para tus hijos — dice poniéndome nervioso, nunca he tenido novia, ni siquiera he tenido amigas ¿Cómo voy a tener hijos? — Está bien hijo, un paso a la vez. Hablaremos luego. Maria te llevará a dar un recorrido y luego vienes. Otra cosa, te amo hijo pero aquí soy tu jefe y soy exigente ¿Está claro? — pregunta mi padre — Si señor Lorenzo — digo y él se ríe deja un beso en mi frente antes de decirme que salga. Estoy por cerrar la puerta cuando Maria se para frente a mi. — Papa… digo el señor Lorenzo dijo … — ella toma mi brazo y me lleva con ella — Si el Señor Ceravolo ya me dijo que te lleve a conocer todas las áreas — como no me muevo ella toma mi mano, y cuando lo hace siento una electricidad correr por mi cuerpo, pero no me alejo ya que me gusta su toque. Caminamos por todas las áreas hasta que llegamos al sótano donde están los archivos me dice que tiene que buscar algo para mi padre y yo me quedo esperando. Listo ya podemos irnos dice tomando nuevamente mi mano. Levantó la vista y veo sus ojos verdes, realmente son los ojos más hermosos que he visto. Tomamos el ascensor y llegamos a la oficina de mi padre a dejarle los documentos. — Anthony como en una hora tengo una reunión pero por hoy no es necesario que me acompañes, regresaré un poco tarde para almorzar así que puedes ir a casa a acompañar a tu madre si deseas — dice mi padre y asiento con la cabeza. — Podría llévalo a comer con nosotros. Un grupo de empleados siempre comemos juntos en algún restaurante cercano — dice Maria y quiero decir que si pero no me atrevo. — Me parece una maravillosa idea, ¿Quieres ir Anthony? — pregunta mi padre y asiento con la cabeza. — Bueno en lo que resta del día Maria ponlo al corriente de mi agenda por favor y consíguele una laptop, también una iPad y un teléfono nuevo — tomo mi teléfono de mi bolsillo y se lo muestro a papá. — Ya tengo uno — digo y se ríe — Algo más moderno Anthony ahora lo usaras mucho, ya me lo agradecerás — dice y los tres salimos de la oficina. Maria me lleva al área donde conseguir las cosas y me dan un teléfono iPhone de último modelo. Tengo dinero para comprar uno, solo que no tengo a nadie mandándome mensajes, no tengo amigos. Una hora después estamos yendo a comer y llegamos al restaurante pero pasan 10 minutos, 15 minutos y no llega nadie. —- Parece que nos dejaron plantados, bueno empecemos a comer — dice María con una sonrisa — Cuéntame de ti — dice — Bueno tengo 17 años, apenas gradué la escuela aunque estudie desde casa. En Septiembre ire a estudiar a Boston. — ¡Eso es increíble!, de seguro te irá muy bien eres muy guapo. — ¿Guapo? ¿Yo? jajaja — pregunto y ella asiente con la cabeza — No lo creo, soy un poco flojo y a mi edad los muchachos tienen mejor cuerpo y ni qué decir de mis ojos, soy casi un ciego. — Pero tus ojos son hermosos, por lo del cuerpo no te preocupes puedes hacer ejercicio, si quieres yo puedo ayudarte — dice tan animada que no puedo negarme. — ¿De verdad? — pregunto emocionado, nunca le había contado a nadie de mis inseguridades. — Claro que si, desde ahora puedes contar conmigo, seré tu mejor amiga — dice tomando mi mano encima de la mesa y a la electricidad se le ha aumentado un cosquilleo en la barriga. Desde ese día todos los días salía de mi casa a las 6 de la mañana y nos encontrábamos en un Gimnasio cerca de su casa, yo tenía mi propio auto así que podía llegar. Había un entrenador que era amigo de ella que me ayudo con los ejercicios y luego de unas semanas con una dieta balanceada empecé a ver mi cuerpo de mejor forma, además que me sentía mas fuerte y tenia mas energías. — Te ves muy bien — dice Maria cuando llegamos a la oficina. Un día antes habíamos ido a un centro comercial y habíamos cambiado mi armario ahora me veía como todo un ejecutivo. — Tu también te ves muy linda — dije a Maria ella llevaba puesto un vestido de oficina color vino que se amoldaba a su curvilínea figura. Por su puesto yo se lo compre en agradecimiento a todo lo que estaba haciendo por mi, era mi mejor amiga, la mujer mas linda y buena que he conocido. En casa mis padres me veían haciendo todos estos cambios y me empezaron a hacer citas con algunas hijas de sus amigos, ellos no entendían que no sabia como comunicarme con otras mujeres, solo me sentía a gusto con Maria. — ¿Qué sucede? — preguntó Maria después de que me estacione en el parqueo del restaurante. — Mi cita de ayer me trató muy mal, porque ella quiso besarme y yo no quise — digo con un poco de vergüenza pero Maria me conoce bien. — ¿Por qué no quisiste? ¿Era fea? — preguntó Maria. — Era hermosa, solo que nunca he besado a nadie — digo y me avergüenzo inmediatamente. — Es fácil, no tienes que hacer muchas cosas — mira dice poniendo sus dedos sobre mis labios — es solo un roce nada más. — Pero yo he visto que son diferentes, como que la gente mueve más la boca — ¿ Como así? — dice María poniendo nuevamente sus dedos sobre mis labios — cierra los ojos — me pide y le hago caso. Siento como separa sus dedos de mis labios por un segundo y nuevamente los siento sobre mi, pero cuando un aire caliente golpea mi rostro me doy cuenta que no son sus dedos. — Maria — digo en un susurro, mientras abro mis ojos para mirarla. Ella también abre sus ojos y nos miramos fijamente. —- No me rechaces Anthony, se que te gusto, tú también me gustas mucho — dice y vuelve a tomar mis labios. No puedo resistirme a lo que siento y me dejo llevar, veo que ella empieza a profundizar el beso y trato de seguirla como puedo. — Maria esto no está bien — digo y ella se separa de mí. — ¿Por qué soy pobre? — pregunta y veo tristeza en sus ojos. — Eres mayor que yo por 8 años, además trabajas con … — — ¿Crees que soy vieja? — niego con la cabeza — Te quiero Anthony ¿tu me quieres? — Si —- Entonces nada más importa amor, solo tu y yo — dice besándome nuevamente. No puedo creer que esté pasando. Maria, la mujer de mis sueños también está enamorada de mi.
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