3| ANDREA |

1351 Words
ANTHONY Estoy en mi habitación recogiendo algunas de mis cosas, han pasado más de seis meses desde que llegué a Italia y no he podido sacarme a mi madre de encima. Debía haber regresado a Estados Unidos hace meses pero lo único que pude hacer fue enviarle el pedido a Dan y otros clientes que tengo. Yo entiendo los miedos de mi madre, y yo también tengo algunos miedos, pero ya soy un hombre grande, han pasado casi 15 años desde que abandonamos los Estados Unidos. Voy a la oficina por que debo dejar todo en orden, he querido que Andrea se quede aquí y dirija la oficina aunque ella ha querido acompañarme sabe que es lo mejor, no es un adiós definitivo solo quiero algo de independencia. Entiendo que después de Maria me aferre a mi familia para salir adelante pero siento que esta dependencia no es sana y no me ha dejado avanzar. Estoy por cumplir 34 años y no puedo seguir viviendo con mis padres. — Buenos días — digo entrando a la sala de juntas donde están los demás ejecutivos, es hora de dejarles las cosas claras. — Como la mayoría de ustedes saben, he pensado mudarme a Estados Unidos, eso no quiere decir que dejaré de trabajar o que la empresa quedará desatendida, Andrea se quedará a cargo y yo vendré cada cierto tiempo a recoger algunos productos importantes. ¿Alguna duda? — No te parece que no puedes dejar a tu secretaria como tu reemplazo. — Andrea no es solo mi ASISTENTE — digo levantándome de mi asiento y apoyando mis manos sobre la mesa, esta técnica de intimidación siempre me ha funcionado — Ella ha sido mi mano derecha por 10 años y está más que capacitada, además esto no es una consulta solo es una reunión informativa. — No estoy de acuerdo — dice mi adorado primo Geraldo — Como dije es solo una reunión informativa, ¿alguna otra pregunta? — digo mirando a los demás — No puedes pasar sobre mi, somos familia — dice Geraldo — Voy a decir algo y esta es la única vez que lo diré. La mitad de ustedes son empleados y la otra mitad tiene una mierda de acciones. Mi familia tiene un 10 % y yo un 80%, aquí se hace lo que yo digo, el que no quiera ser parte de esta empresa puede irse. Andrea se queda a cargo por que yo digo ¿Estamos claros? — digo y casi todos asienten, la verdad no me importa. — Ahora todos se pueden retirar, Andrea quédate un momento — digo dejando que todos se vayan. — Andrea se que no hemos hablado sobre los términos del cambio, pero necesito que te quedes a cargo, solo confio en ti y en mi padre para esto. Él ya está retirado y no quisiera cargarle la mano. — Anthony, yo entiendo pero me gustaria estar contigo también en tantos años que no nos hemos separado. Yo quiero ir contigo — dice Andrea y veo emoción en su mirada. — Andrea sabes que te quiero mucho, eres mi mejor y unica amiga pero no soy tonto se que tienes sentimientos por mi, este tiempo separados te ayudara a olvidarme — digo pero niega con la cabeza. — No crees que después de todo nosotros podríamos intentar algo — antes de que siga hablando yo la corto — Andrea por que te quiero debo dejarte libre, yo no me vuelvo a enamorar, y tu te mereces un amor bonito. Si sigues esperando por mi se te pasará el tren ya no somos unos niños. — Entiendo, te voy a extrañar mucho Anthony — dice Andrea abrazándome. — Yo también princesa, ¿Qué tal si salimos esta noche? comer y bailar – pregunté y ella aceptó. — ¿Cuándo te irás? — pregunta — Mañana mismo — respondo. — Y ¿Por qué te irías a Estados Unidos? — Es nuestro mejor cliente, además ahí nací y Vivi por 18 años quiero demostrarme a mí mismo que deje todo atrás. — Bueno Anthony espero que no estés equivocado. — Estaré bien cuando consiga un departamento podrás visitarme — asiente con la cabeza. Andrea es mi mejor amiga, por muchos años me aferre a ella pero es tiempo de dejarla ser feliz. … ANDREA He elegido un vestido n***o con un escote profundo y una gran abertura en la pierna, de solo pensar lo que podemos hacer con este vestido empiezo a sentir que me lubrico. Quizá sea mejor no llevar ropa interior. Termino de alistarse porque Anthony pasará por mi en la noche, si tengo suerte hoy estaremos juntos nuevamente. La última vez estaba tan alterado que se olvidó usar protección. Yo no le he dicho pero he dejado de cuidarme hace meses, sé que si quedo embarazada él se quedará conmigo. Abro la puerta y ahí está esperándome. Toma mi mano dejando un suave beso en ella. Anthony es un caballero, al menos a mi me trata de esa forma. Subo en su auto y me siento a su lado. Siempre he disfrutado de su compañía. Siempre me ha gustado y tuve suerte de que él necesitara mi ayuda en una materia de otra manera no seríamos amigos. Siempre vi a Anthony guapo a pesar que antes era delgado y usaba lentes. Cuando lo conocí él no hablaba con nadie, y era muy desconfiado, poco a poco fui entrando en su vida y por su madre me enteré de la mala relación que tuvo con esa mujer, después de mucho tiempo él también me lo contó y así supe que gane su confianza, pero no es suficiente para mi, yo quiero su corazón. Llegamos al club y subimos al área VIP como siempre, bailamos y tomamos un poco de todo, tenemos chofer así que podemos hacer lo que queramos. Veo que unos conocidos de Anthony se acercan mientras yo voy camino al baño. Vuelvo y los encuentro a todos menos a Anthony, me acomodo un momento en el asiento pero nada que aparece. Me pongo de pie y empiezo a buscarlo hasta que lo veo besando a una mujer. Siempre he sabido que él tiene sexo y mucho con distintas mujeres pero a él no le gusta dar besos pero con ella se ve muy cómodo. ¡MALDICIÓN! ¿Se olvidó de mí? Trato de acercarme pero la seguridad se atraviesa en mi camino, veo como la mujer se separa, extiende su mano y él la toma. Caminan de la mano a la salida. Antes de que salgan llamo a su teléfono, veo que mira la pantalla y corta la llamada. Eso es todo, no lo llamo más. Nunca antes lo había visto con otra mujer, y sé que nosotros no tenemos una relación pero me enamoré de Anthony desde que lo conocí. No se que voy a hacer o que tenga que pasar pero voy a conquistarte Anthony estoy segura de que eres para mi lo siento en mi corazón. ANTHONY — ¿A dónde vamos? — pregunta la mujer que tengo sobre mi, me dijo su nombre pero ya lo olvide. — A un hotel — digo mientras levanto su vestido y nalgueo su gran trasero. Si sigo así no llegaré al hotel, me urge estar dentro de ella. — ¡No soy una prostituta! — dice pero niego con la cabeza es tarde para arrepentirse. — No te preocupes que después de que te folle tu me querrás pagar a mi — digo mientras abro mi pantalón y me coloco el preservativo. ¡DIABLOS! tengo demasiadas ganas. La acomodo sobre mi, empiezo a entrar en ella y cuando la escucho gemir me acuerdo de Andrea. ¡Me olvidé por completo! Es que esta mujer es tan buena que no pude resistirme, su beso me encanto y el color de sus ojos verdes me desconcertaron, se parece tanto a ella. Siento como empieza a cabalgarme pero el recuerdo de Maria me vuelve loco y necesito sexo salvaje. Maria han pasado 15 años y aún me tienes dañado.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD