Después de esto Marisa le pidió que doblara a la derecha, pronto se vieron aparecer edificios departamentales y señalando uno de ellos Marísa dijo
- ese es el edificio donde vivo
Vanesa se detuvo enfrente y se despidieron muy cordialmente, después de que Marisa entro, el coche se alejó.
Después de unos minutos el auto entraba en la zona residencial para detenerse en una de las casas.
La casa estaba en silencio, pues al parecer ya todos estaban dormidos, así que con mucho cuidado de no hacer ruido Vanessa entro hacia la cocina y dirigiéndose al refrigerador se sirvió un vaso de leche y se comió una galleta de chocolate, después de esto subió a su cuarto con la intención de darse un baño y descansar.
el cuarto estaba bellamente pintado con tonos pasteles, en la cama había varios peluches muy bonitos, la parte de arriba tenía fotos y cartas de cuando era estudiante y sus amigos le daban detalles como éstos, sin duda los extrañaba pero eso no importaba, hace mucho que ellos se habían alejado, rápidamente se dirigió a su baño a darse una ducha pues estaba realmente cansada cuando salió del baño se sentó frente a su espejo y estaba poniéndose crema en el cuerpo cuándo su celular sonó.
-¿quién podría ser a está hora?- dijo en voz alta Vanessa, pues hacía mucho que no sonaba estas horas.
de pronto su corazón empezó a latir más fuerte y el nerviosismo se apoderó de ella al ver que el número en el identificador era nada más y nada menos que Brunoz su amor de juventud, ese hombre que ella amo tanto, más bien dicho que aún amaba aunque hubieran terminado.
-¿Hola? -dijo Vanessa controlando su nerviosismo y fingiendo no reconocer el número, pero su sangre se congeló al escuchar la voz de Bruno tan cariñosamente.
-Hola linda, ?cómo has estado? ¿no te acuerdas de mí?, qué lástima porque yo no dejo de acordarme de ti ni un solo momento pues eres mi primer amor y la única a la que he amado-dijo Bruno con un poco de tristeza.
-¡oh!, lo siento bruno, pero no reconocí el número, hace mucho no hablamos pero reconocí tu voz en cuanto la escuché.
-me da gusto saber que aún recuerdas el tono de mi voz linda, es que extrañaba escuchar esa dulce voz que tú tienes, te extraño mucho y espero que tú también me extrañes como yo a ti, ojalá y pueda verte pronto.
-No creo que eso sea posible dijo Vanessa poco nostálgica.
-y eso ¿por qué?,¿acaso ya tienes novio nuevo? ¿como es el? ¿dónde lo conociste?-decía Bruno un poco preocupado y triste.
-¡no! nada de eso, sino que tú estás muy lejos de la ciudad, más bien dicho estás del otro lado del mundo y yo ahora estoy a cargo de la empresa de mi padre, así es que estoy muy ocupada.
-me alegra escuchar que no tienes otro novio en tu vida, pero el que yo esté del otro lado del mundo no significa que no pueda tomar un avión para irte a ver mi linda Vanesa hasta tu oficina además, por ¿cuánto tiempo vas a estar a cargo de la empresa?
-estoy probando mis capacidades, pero en cualquier momento mi quedare a cargo de ella por siempre.
-pues quizá o quizás tu en un futuro decidas cederle el puesto de tu esposo sea quien sea.
-no lo creo, soy lo bastante buena para hacerme cargo de mi propia empresa.
-bueno, como sea no te llame para hablar de la empresa, quiero saber ¿cómo estás? ¿me extrañas como yo a ti?
-¿porque debería de extrañarte?-dijo Vanessa recordando cómo habían terminado las cosas con Bruno.
-sé que no terminamos de la mejor manera, pero sé que tú me amas tanto como yo a ti y quiero pedirte otra oportunidad.
-eso no será posible, ahora estoy enfocada en la empresa de mi padre y mi crecimiento personal, en mis planes no estás tú ni nadie más, que mi papá y mi madre-dijo fingiendo una voz de resolución.
-pp.. pero Vanesa, quiero estar a tu lado, yo te amo y quiero estar a tu lado mi vida, nada ha sido igual desde aquel día, me haces falta tu cariño, y tus besos-dijo con vos quebrada bruno.
-pues eso debiste pensarlo antes de terminar como lo hiciste, como un poco hombre-Vanessa muy molesta y colgó el teléfono de inmediato.
En este momento ella arrancó a llorar pues amaba mucho a Bruno, pero él se fue al extranjero sin siquiera decirle antes, el día en que lo fue a buscar a su casa estaba todo solo y al marcarle él sólo dijo ”lo siento tenemos que terminar, he venido al extranjero para terminar mis estudios que tengas una vida feliz y hasta pronto",¿esta era la forma de terminar una relación de un hombre de verdad?, por supuesto que no, era la forma de un maldito desconsiderado que no pensó nunca en el dolor que provocaría en esa joven que lo amaba tanto, en ningún momento le importó ella, sólo huyo al extranjero y entonces tomó valor para terminarla mediante una llamada.
recordar todo esto Vanessa se le destrozó el corazón de nuevo, así que prefirió dormirse y no pensar en nada más por esta noche.
al despertar al día siguiente su madre la esperaba en la cocina con el desayuno.
-¿qué pasa mi niña? te notó muy cansada es por el trabajo o ha pasado otra cosa.
-sí mami es que anoche regresé ya tarde de la empresa debe ser eso eso, solo debo acostumbrarme después de todo hasta ayer en la mañana era una princesa mimada en la casa -dijo Vanessa fingiendo una sonrisa.
-se qué será difícil hija pero tú puedes con eso y más, sabes que en cualquier momento puedes retirarte- dijo Oscar sin preocupación.
-lo sé papá, pero eso no está en mis planes, le voy a echar muchas ganas,¿qué hora salen hoy?
-nada más terminamos de desayunar y queríamos despedirnos de ti-dijo Oscar,- ¡a! por cierto, lo olvidaba, Roberto me llamó anoche para disculparse y me pidió presentarse hoy ante ti para pedirte las debidas disculpas, ya que no es que no quiera estar bajo tu mando, solo teme no estar al ritmo de tu liderazgo, pues eres joven y él ya es mayor, así que hoy llevará su hijo para que se haga cargo de su puesto, está muy bien capacitado así es que no tienes porque preocuparte, ¿entendido?.
- ok, papá no te preocupes yo los recibiré y haré lo que dices.
-bueno hija nos despedimos, cuídate mucho y te vamos a estar hablando por teléfono, nos vamos porque si no se nos va hacer tarde-dijo Oscar dándole un beso en la frente a Vanessa y un fuerte abrazo el cual ella correspondía.
-adiós mi niña, Te quiero mucho cuídate y cualquier cosa me llamas, sabes que estoy contigo para cualquier cosa, ¿entendido?- dijo Rosa un poco preocupada pues conocí a su hija y su semblante no era el de siempre sólo la había visto así cuando terminó con Bruno, y dándole un fuerte abrazo se despidió y subió al auto.
Vanessa vio el auto alejarse y dio un gran suspiro, sin duda los extrañaría muchoz pero en fin, subió a su habitación arreglarse para irse a la empresa, era la jefa y no podía dar un mal ejemplo llegando tarde.