Flechada por Alejandro

1336 Words
Eran a las 8 de la mañana cuando Vanessa ingreso a la empresa, saludo a su recepcionista y entro al ascensor. el ascensor se abrió y Marisa vio aparecer a Vanessa, siempre le parecía espectacular la forma en que se vestía su ahora amiga, sin duda en un futuro le pediría consejos para vestir bien. -Buenos días, Marisa-dijo Vanessa con una gran sonrisa. - Buenos días señorita, ha llamado el señor Roberto para pedir una cita con usted, ¿se la confirmo?. -si, dile que a las 12 del día los espero en mi oficina. Marisa estaba confundida, había escuchado claramente “los" en vez de “lo", no tal vez había escuchado mal, así que de inmediato hablo con Roberto para que confirmarle, después tomó los documentos que estaban a un lado y tocó la puerta de la oficina. -Adelante- se escuchó la voz de Vanessa. - Señorita aquí están más documentos que tienen que ser firmados por usted. -Gracias, ponlos en mi escritorio, y por favor tráeme un café Marisa. -en un momento lo traeré. Entro con el café Marisa y salió a su lugar. Marisa estaba trabajando en su computador cuando escucho el sonido del elevador, quedó sorprendida al ver al joven que acompañaba al señor Roberto, era joven, alto, tez clara, ojos dorados y cabello n***o, además de que debajo del traje se notaba su cuerpo fornido, Marisa simplemente quedó fascinada con lo que sus ojos veían, así que se ruborizó sin más cuando se acercaron para pasar a la oficina de su jefa. Vanessa salió de su concentración, tomó un sorbo de café, pero estaba frío, entonces se dió cuenta de la hora, aunque a ella le parecía que apenas había salido Marisa de su oficina, ya había pasa mucho tiempo, pronto escuchó que tocaron la puerta. -Adelante- Pronto vio entrar a Roberto, acompañado de un joven atractivo, más no la impresionó demasiado. - Buenas tardes señorita Vanessa,gusto verla de nuevo, . -buenas tardes Roberto - permítame presentarle a mi hijo Alejandro- dijo mostrando con la mano al joven. -Es un placer conocerla, señorita- dijo Alejandro con su voz gruesa y con una sonrisa seductora. -igualmente Alejandro, un gusto, tomen asiento por favor, y díganme a que se debe su visita. -primero que nada me disculpo por mi reacción de ayer- dijo Roberto y continuo- no fue la mejor y en verdad lo lamento. - Pues que te puedo decir, me sorprendió enormemente,creía que tú serías quien me apoyaría más, al tener tanta experiencia y es una lastima que no sea así. - Pero desde luego qué cuentas con mi apoyo, solo me adelante a los hechos sin saber. -Disculpa Roberto, pero a qué hecho te refieres, no entiendo. -crei que sería al primero que despedirias por la edad que tengo- dijo un poco apenado. -Pues no entiendo de dónde sacaste esa idea,si sabes perfectamente que mi padre te prometió el trabajo hasta que tú no lo quisieras- contesto Vanessa algo molesta. - lo sé y pido disculpas de nuevo, y compruebo que debido a mi edad ya no razonó con la mente fría, por eso, quiero pedir de favor aceptes a mi hijo, para que tome mi puesto, te aseguro que está muy bien calificado, y ademas de que estoy seguro que el será un mejor elemento que yo para los cambios que enfrentará la empresa contigo. - Acepto tus disculpas, porque te conozco desde hace mucho y te entiendo, tienes razón respecto a que la empresa sufrirá muchos cambios, pero quiero que lo pienses más, el puesto sigue siendo para ti. -Muchas gracias, no sabe lo agradecido que estoy al escuchar sus palabras, pero esto me ha servido para reflexionar, ya no soy joven, ni tengo más responsabilidad que conmigo mismo, antes quería dejar de trabajar hasta que muriera, más ahora me doy cuenta que es tiempo de las nuevas generaciones y que me es difícil seguir el ritmo de la tecnología actual, asi que quiero disfrutar lo que me queda de vida. - Entonces, si estás seguro de tu decisión, tu hijo será bien recibido en la empresa, como quién ocupe tu puesto. -Muchas gracias Vanessa -no hay porque dar las gracias. El joven se levanto. - Gracias señorita Vanessa por su amabilidad, pero quisiera presentarle mi currículum para que vea que estoy bien capacitado, y si mis aptitudes no son las requeridas, siéntase en confianza de rechazar la petición de mi Padre, pues no quiero obtener mi primer empleo por beneficio de mi padre. - Y si no estaba de acuerdo en lo que su padre hace por usted,¿porque veniste con el? -porque se lo necio que es, y no se encuentra bien de salud, sólo lo hice por complacerlo, pues es la única familia que tengo y a quien más respeto y admiro. Roberto se molestó mucho al escuchar a su hijo hablar de esta forma, pero se tranquilizó inmediatamente. -tiene razón mi hijo señorita, yo le he pedido esto, pero si el no da el ancho siéntase en la libertad de despedirlo en cualquier momento. Vanessa revisaba los documentos que le había dado Alejandro y parecía que todo estaba bien, y aunque hubieran hecho entrevistas el sería uno de los que tuvieran más posibilidades. - No te preocupes Alejandro, ahora que veo estos papeles estoy más que segura que eres el indicado para el puesto, así que no quiero que pienses que es solo por la petición de tu padre. -Muchas gracias señorita por la oportunidad, prometo que haré lo mejor y pondre en práctica todos las enseñanzas de mi padre.- dijo Alejandro. Y poniéndose de pie ambos se despidieron de Vanessa, para después salir de la oficina. Vanessa Contino con su trabajo un rato, y después se levanto para ir a comer. -Marisa, ¿quieres ir a comer conmigo?. -Claro señorita,- y tomando su bolsa salieron juntas de la empresa. En el restaurante, después de ordenar. - disculpa Vanessa, sé que no es de mi incumbencia pero.. ¿quie era el joven que venía con don Roberto? -ummm... creo que alguien quedó flechada por Alejandro- dijo con una risa pícara,provocando que Marisa se enrojeciera bastante. - ¿quién dijo que me gusta?, además si así fuera , ¿dónde lo vería otra vez?. en ese momento llego el mesero con su orden, y después que se retiró. - no lo sé... quizá en la empresa- dijo Vanessa y riendo al ver los ojos abiertos de Marisa -¡de verdad!, va a trabajar en la empresa- dijo feliz Marisa y con los ojos brillando. -jajaja, no que no te gustaba, vez como es de sencillo sacarte la verdad. - eso no es justo, sólo me ilusionaste- dijo haciendo pucheros. Vanessa estaba feliz, pues no sólo veía a Marisa como una amiga, sino cómo la hermana que no tuvo,como una hermana pequeña a la que quedría mucho y cuidaría. -no te estoy mintiendo, Alejandro trabajara en la empresa a partir de mañana, es hijo de Roberto y tomara su puesto. -¿Me estás diciendo que está usando a su padre para obtener el trabajo?- dijo un poco decepcionada. - No es así, me mostró sus papeles y yo decidí contratarlo, está muy bien calificado, además que gracias a su padre está familiarizado con la compañía. - Pues supongo que sí , pero dime no te parece muy guapo- dijo emocionada -mmm... no, guapo tal ves, pero muy guapo creo que es exageración. -¿estás ciega?, ¿ cómo es posible que digas eso?- dijo algo confusa Marisa. -No estoy diciendo lo contrario, sólo no es mi tipo. - y ¿como son los de tu tipo? -mmm.. ya no se ,la última vez me fue muy mal con el “de mi tipo", aunque siento que aún lo amo, y no se si encuentre alguien más adelante- dijo con un poco de tristeza. - ya verás que encontraras el que sea digno de ti- dijo sonriendo y lamentando haber hecho esa pregunta.
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