—¿Algo más además del pie? —me atrevo a preguntar nervioso. —Estoy toda mojada y enlodada ¿Te parece poca cosa? —se escucha molesta, pero lo comprendo porque le debe doler. —Iré a buscar una manera de subirte o ver que tan lejos estamos del campamento —suspiro ante mis palabras. Me emocioné tanto por buscar los troncos y ramas que pidió el guía, que no me di cuenta de que podría ser peligroso, sobre todo porque quería demostrarle a Marlenne que si soy capaz de hacer algo. —No te alejes demasiado, no quiero quedarme sola aquí —dice entre sollozos— Tengo miedo de que aparezca alguna cosa. —Estaré cerca, pero no dejes de hablarme —me pongo de pie y trato de mantenerme firme ante el lodo. Miro los alrededores y decido ir en sentido contrario al que nos encontramos, avanzo entre los árbol

