Sí, la situación era una un mierda en todos los sentidos, pero Calvin no dejaría que eso afectase su desempeño laboral. Así que hizo su trabajo de la mejor manera posible. Fue a la cena de negocios con su jefe y participó en la charla con el matrimonio Rulex. Todo se dio tan natural, porque claro, era su trabajo. No es que hubiese sido la primera vez que Calvin acompañaba a su jefe a una cena de negocios, pero lo cierto es que sí se sintió un poco diferente. Eso y que su jefe no había dejado de echarle miraditas inquisidoras durante toda la jodida velada. Calvin sabía, muy a su pesar, que no había sido capaz de convencerlo de que todo estaba bien y de que no había nada de lo cual preocuparse. Alexander le había hecho un pequeño interrogatorio antes de salir de la oficina, haciendo todo tip

