La puerta se abre por completo dejando ver solo oscuridad en su interior, Víctor entra primero, pero no enciende la luz y Camila entra con calma y muy dudosa. Pasan los segundos y el señor Harris no enciende la luz haciendo que la castaña se desespere. —¡Víctor enciende ya la luz! —protesto Camila al ver que él no la enciende, solo la sigue manteniendo en silencio total. El señor Harris obedece al reclamo, de su esposa, encendiendo la luz y dejando ver que es lo que esconde en ese lugar. La castaña mira en todas direcciones sorprendida por lo que hay y es que es solo una habitación normal. En el centro hay un sofá de terciopelo n***o, a lo lejos una cama común y corriente. Las paredes decoradas con cuadros que tienen patrones que no logra comprender y en las orillas dos simples cajon

