El recorrido continúa, Víctor toma de nuevo la delantera y se detiene en la siguiente puerta. —Este es mi cuarto de entretenimiento —agrega Víctor. —No me digas que eres como Cristian grey —expresa Camila con disgusto porque no quiere lidiar con un hombre así. —¿No que muy inocente? —declara Víctor al escuchar eso y más porque no puede creer que Camila haya leído esos libros. —Soy virgen, más no una santa —manifiesta Camila—, sé cómo se hace un bebé, sé que hay hombres que le encanta el sufrimiento de otra persona y obvio el b**m. —Que bueno que sepas algo, así me ahorro la explicación y aclaro, no soy como Cristian grey. A mí no me complace el dolor, pero si me gusta hacer disfrutar a mi compañera hasta que pierda la razón y este cuarto es para eso —confiesa Víctor intentando vol

